miércoles, 4 de febrero de 2015

La Isla Mínima

La novela negra está de moda, y eso lo no podemos negar. Las tramas que contienen temática policíaca y cuyo centro de atención es un crimen tienen la misma importancia hoy en día que las novelas eróticas. Es por este motivo por lo que me decanté por La Isla Mínima: hacía mucho tiempo que quería verla, pero no encontraba el momento... Quería disfrutarla al máximo, y es que el tráiler tenía un poco de todas esas cosas que me llaman la atención: made in Spain, crímenes, policías, España profunda y transición... Eso sólo podía ser completado con algo de comida que llevarse a la boca y ningunas ganas de pulsar el PAUSE. ¿Os ha sucedido lo mismo a vosotros? 

Como bien he dicho, la película se desarrolla en España, a comienzos de los años 80. Dos policías, ideológicamente opuestos (franquisco vs. revolución), son enviados desde Madrid a un remoto pueblo del sur, situado en las marismas del Guadalquivir, para investigar la desaparición de dos chicas adolescentes. En una comunidad anclada en el pasado, tendrán que enfrentarse a un feroz asesino... Cada uno con las armas de las que dispone y que, por supuesto, mejor sabe utilizar... Todo parece tener su propio mensaje secreto, su propio lenguaje... Y ellos deberán averiguarlo. 


Nos hallamos ante un thriller policíaco bastante dramático, magníficamente realizado y con una potencia inaudita para ser una película española. Ofrece tensión y elegancia de una forma asombrosa: dos actores como Raúl Arévalo o Javier Gutiérrez, acostumbrados a la comedia, encarnan a la perfección un par de personajes con mucha fuerza, capaces de llevar por sí solos el argumento y de enganchar al telespectador de una forma sólida, tan sólida como su narrativa, impecable y encauzada desde el primer momento. Destacaría la estupenda fotografía y ambientación: esa maravillosa tonalidad amarillenta, vintage, nos devuelve a la España profunda sin esfuerzo por nuestra parte... Nos trae recuerdos de cuando abrimos un viejo álbum de fotos, y eso no puede significar más que los directores han logrado su cometido. 


Una verdadera revelación, sin trampa ni cartón. Una cinta altamente recomendada, para los amantes del género policíaco y para los que no... Evidentemente triste, pero magnífica y apasionante. Un inteligente pasatiempo, reflejo de aquella sociedad y de ésta, de las cosas que pasan en la vida y de cómo pueden pasar, con ese pequeño tinte de denuncia social, a la vez, respetuoso, que me encanta y que os encantará.

¿La habéis visto ya? ¿Qué os ha parecido? Porque la isla será mínima... Pero la película es muy grande.