sábado, 19 de diciembre de 2015

Hard Candy

El título lo dice todo: Hard Candy, en castellano, "caramelo duro." Qué contradicción, ¿verdad? ¿Cómo es posible que un caramelo, dulce y, en ocasiones, relleno con sabores que embriagan los sentidos, pueda ser algo desagradable? Esta película da una contundente explicación a esta afirmación tan tajante: los roles del cuento pueden cambiar, hasta el punto de convertir a una inocente Caperucita en todo un caramelo duro de roer... Hasta el abismo de resucitar a la Lolita de los noventa en la presente década, pero con mayor sabiduría y experiencia... Dispuesta a cualquier cosa para demostrar su valía. Una película controvertida, no apta para todos los gustos pero que, sin duda, se merece una oportunidad por vuestra parte.

La cinta nos presenta a Jeff (Patrick Wilson), fotógrafo de 32 años, que queda con Hayley (Ellen Page), una chica adolescente de 14 años a la que ha conocido a través de Internet. Después de tomar un café, la lleva a su casa con el propósito de hacerle unas fotos... Y quién sabe si algo más. El problema viene cuando Jeff descubre que las intenciones de Hayley difieren mucho de querer tomarse las fotos de las que habían hablado en su cita... 


Nos hallamos ante un original thriller psicológico, algo dramático y, en ocasiones, aterrador, donde se trata de cerca un tema conocido por todos y que, aún hoy en día, se camufla bajo su propia delicadeza: los abusos sexuales a menores desde el anonimato que proporciona Internet, esta vez, desde un punto de vista inverso, tanto que puede resultar escalofriante gracias a ese puntito de gore que mantiene toda la atención. Es tan intensa como incómoda, a veces, difícil de digerir... De hecho, parece que que se queda atascada entre la boca y el esófago, a medio plazo entre lo agradable y lo desagradable. 


Una sucesión de torturas psicológica y física de lo más retorcida... Todo un show para los más selectos de la mano de Ellen Page y su brutal interpretación. Esta joven actriz, que nada tiene que envidiar a las más grandes, ocupa el papel principal en esta gran ópera prima del director novel David Slade, y lo hace tan sumamente bien que, sólo por ella, esta película se merece un visionado y un estudio a fondo. Patrick Wilson destaca algo menos, quizá porque le tenemos un tanto encasillado con su papel de padre coraje en Insidious... Tanto que somos incapaces de verlo en el papel de un pederasta. 


Lo hemos dicho... Y lo reiteramos: no es un argumento apto para todos los públicos, sobre todo para los más sensibles, teniendo en cuenta que el tema que trata es verdaderamente polémico. Aún así, os invitamos a verla y a darnos vuestra opinión... 

4 comentarios:

  1. Es una gran sorpresa Hard Candy aunque para el sector masculino, dicha escena en cuestión, traspasa la pantalla y la cara de dolor es imposible no mostrarla. Todos sabemos de que escena se trata XD.

    Es increíble como Slade pasó de Hard Candy a la saga Crepúsculo. Un saludo!

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    1. Creo que Slade pensó que, con Hard Candy, se le había ido un poco la mano e intentó "arreglarlo" mediante pelis para adolescentes... ¡La cara y la cruz de una misma moneda!

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  2. La vi hace ya un tiempo y la tengo un poco olvidada, creo que era un poco lenta pero por lo demás me gustó.

    Besos.

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    1. Creo que, más que lenta, el motivo por el que pasara sin mucha pena ni gloria es que sólo había dos personajes... Una de las pelis con menos extras que he visto en mi vida. ¡Un abrazote!

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