domingo, 9 de noviembre de 2014

The Purge: Anarchy

Ver la primera película The Purge provoca dos consecuencias: una crítica destructiva espeluznante o un deseo atroz de ver la segunda parte. Para ser sinceros, yo formaba parte de este último grupo... Y digo "formaba" porque, por fin, he conseguido hacerme con ella y disfrutar de un rato agradable frente al televisor. Contundencia, estrés, escalofríos y tensión vuelven a unirse para crear un thriller hábil, inteligente e ingenioso: el nuevo régimen que permite doce horas al año de crímenes desmesurados vuelve a triunfar en las pantallas regalándonos momentos agobiantes y muy bestias. ¿Quieres saber más? No dejes de leer... 

La película parte de la misma premisa que la anterior: el crimen hace estragos en Estados Unidos y las cárceles están llenas, por lo que el gobierno decide que una noche al año, durante doce horas, cualquier actividad criminal, será legal. No se puede llamar a la policía y los hospitales no admiten pacientes, por lo que los ciudadanos deben arreglárselas solos para sobrevivir, dado que cometer cualquier delito no está castigado. Durante esa noche plagada de violencia, una familia debe decidir cómo actuar cuando un extraño llama a la puerta... Mientras, una joven pareja se ve obligada a huir después de que su coche se ha averiado en un momento tan inadecuado como es "la purga"... 


Esta película, tan sádica como utópica, nos traslada a un nuevo escenario: la ciudad... Se atreve a salir a la calle, a darnos en los morros con un thriller de acción olvidando el recinto cerrado de una vivienda, lo que le aporta un toque extra de tensión. Mejora sustancialmente la premisa de partida, los personajes y el guión, con sustos inesperados, gritos, tiros, puñetazos, peleas, golpes y muchas muchas carreras: el espectador se convierte en un personaje más de esta especie de videojuego al más puro estilo Left4Dead, donde es tan importante disparar como escapar. 


Con todos estos ingredientes tenemos una película de acción muy entretenida e intensa, con momentos dignos de mención y con una brutalidad superior a la de la primera entrega. 103 minutos que son una delicia para los amantes del género... Es necesario mencionar que, en esta ocasión, el director ha apostado por más violencia y menos terror, convirtiendo el suspense en una lucha por la supervivencia. Quizá sea ese el motivo por el que recibe las mejores y las peores críticas...

Bajo mi punto de vista, altamente recomendada... Por verla, no perdéis nada y podéis ganar un buen rato. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Annabelle

The Conjuring ya dejó entrever algunos de los detalles de Annabelle, la segunda película que se centra en las investigaciones de los Warren, y la cosa no pintaba del todo mal: una muñeca diabólica, fenómenos paranormales, planos fijos y algún que otro sobresalto, al menos, en el tráiler televisivo. Sin embargo, lo que parecía la mansión de Barbie y Ken no quedó en más que en la Granja de los Pin y Pon... ¿Qué significa este símil? Que mucho ruido y pocas nueces, que más que un placer ha supuesto una decepción y que la primera parte era mucho mejor, sin duda alguna. Muchos son los aspectos que me han llevado hasta esta conclusión a pesar, por supuesto, de que tenga algunos otros destacables... Pero tiempo al tiempo, que voy a explicarlo todo. 

Annabelle comienza cuando John Form encuentra el regalo perfecto para su mujer embarazada, Mia: una preciosa e inusual muñeca vintage que lleva un vestido de novia blanco inmaculado y que completa su particular colección de muñecas de procelana. Sin embargo, la alegría de Mia al recibir este regalo no dura mucho: durante una espantosa noche, la pareja ve como sus vecinos, miembros de una secta satánica, invaden su hogar y les atacan brutalmente. No sólo dejan sangre derramada y terror tras su visita: conjuran a un ente de tal maldad que nada de lo que han hecho se compara al siniestro camino a la maldición que ahora es... Annabelle. 


El planteamiento resulta muy interesante desde el principio, pero no lo suficientemente explotado. A pesar de disponer de bastante material como para recrear terror clásico, la mayor parte de su desarrollo (que no es precisamente corto) se desenvuelve sin un atisbo de originalidad: del talento de la primera parte apenas quedan lentos resquicios que hacen que la película se convierta en eterna esperando que suceda algo interesante. Recrea una atmósfera tan oscura e inquietante para, después, dejarte con la miel en los labios mientras ocultas tus ojos detrás de las manos para evitar ver si acaso esta muñeca de tamaño considerable se mueve cual Chucky y hace alguna escabechina... ¡Pero no, eso no sucede!


Por supuesto, tiene escenas verdaderamente aterradoras (véase la de los trasteros, y no digo más), pero el guión genera unos diálogos bastante pobres, insípidos, con sustos eficaces de subida de volumen pero escasos. Tenía todos los elementos para ser un taquillazo (música inquietante, atmósfera asfixiante y una muñeca fea de narices), pero no combinados como debería... ¡Lo que ya he dicho! Un poco más de movimiento a la muñeca esa y hubiésemos acabado mirando todos bajo la cama antes de dormir... Pero nada, que no. Que se mueve menos que Don Pimpón en una cama de velcro... 

No ha sido de mis preferidas: esperaba muchísimo más (mi gozo en un pozo) pero, aún así, deberíais verla para ver si compartimos o no opinión... Bajo mi punto de vista, echa por los suelos las espectaculares investigaciones de los Warren.