martes, 27 de mayo de 2014

Mindscape

Mindscape y día del espectador en el cine municipal se contemplan como un planazo de entre semana al alcance de algunos bolsillos... Por ese motivo, decidimos ir al cine esa tarde, pero con tan mala suerte de que había sido retirada de cartelera esa misma semana. ¿Por qué? ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? Pues sí, me pasó... Así que tuve que comprarme el cubo de palomitas (por no quedarme con las ganas) y esperar hasta su estreno en DVD para poder disfrutarla... Es de esas películas de psicópatas que me llaman la atención, y quería estudiarla con detenimiento... ¡Por curiosidad, sólo! Y he de reconocer que me ha gustado... 

La película se centra en un experto (Mark Strong) en introducirse en la mente de otras personas, quien acepta un nuevo caso. En esta ocasión, su objetivo es una adolescente brillante (Taissa Farmiga) con problemas y que está en huelga de hambre. A partir del momento en el que se interne en la cabeza de la chica, comenzará un peligroso juego de manipulación en el que John tendrá que determinar si ella es una sociópata o víctima de algún trauma. 


Sería una de esas películas que recomendaría sin lugar a dudas: un thriller para no olvidar, con una ambientación más que correcta y un argumento electrizante desde el principio... Los primeros planteamientos de la película ya amenazan con mantenerte activo y en tensión, y pensar que ello viene de mano de un director español (Jorge Dorado) hacen reflexionar acerca de que todavía quedan españoles capaces de crear verdaderos hitos. Sin lugar ha dudas, ha sabido trabajar con el suspense hasta el punto de combinar un guión exquisito con la iluminación perfecta, todo ello rodeándose de unos actores que cumplen las expectativas de sobra. 


No puedo concluir sino diciendo que la ópera prima de Dorado supone un arranque monumental en una carrera con futuro, con buenas interpretaciones y unos giros de guión bien hechos y capaces de mantenerte pegado al televisor... ¡La mirada Taissa Farmiga es penetrante! La historia es buena, original y cumple con lo que esperaba de un thriller psicológico con las características que se vendían en el tráiler... Además de no aburrir, es atractiva durante sus 92 minutos de duración...

Si no la has visto... ¿A qué esperas?

lunes, 12 de mayo de 2014

Ocho Apellidos Vascos

Ganas no... ¡Lo siguiente! Ocho Apellidos Vascos se había transformado en mi deseo cinematográfico actual... ¡Y no es para menos! Con tan buena crítica y tal recaudación en taquilla, no podía esperar más a verla... Y, visto el panorama y habiendo echado las risas pertinentes, no tengo para esta película más que palabras de elogio. Esta comedia española ha logrado calar en mi subconciente dejando una cosa clara: que los chistes de vascos siempre han hecho gracia. Los tópicos se amontonan en el argumento como pelusas en los rincones de una habitación, provocando la mayor de las alegrías o el peor de los odios entre los dos polos opuestos de la geografía española. 

La película se centra en el personaje de Rafa (Dani Rovira), un joven señorito andaluz que no ha tenido que salir jamás de su Sevilla natal para conseguir lo único que le importa en la vida: el fino, la gomina, el Betis y las mujeres. Todo cambia cuando conoce una mujer que se resiste a sus encantos: es Amaia (Clara Lago), una chica vasca con sentido nacionalista. Decidido a conquistarla, se traslada a un pueblo de las Vascongadas, donde se hace pasar por vasco para vencer su resistencia. Para ello, adpotará el nombre de Antxon y varios apellidos vascos: Arguiñano, Igartiburu, Erentxun, Gabilondo, Urdangarín, Otegi, Zubizarreta e, incluso, Clemente. 


El monologuista Dani Rovira nos descubre una faceta desconocida hasta la fecha como actor de un largo metraje, rodeado por dos personajes que salieron a la luz gracias a El Mundo es Nuestro (¡gran comedia también!): Alfonso Sánchez y Alberto López, dos especialistas en hacer reír al público con chistes de actualidad española, además del personaje de Carmen Machi. Todo se conjuga a la percepción en esta oda al País Vasco visto desde la óptica del desconocimiento: terrorismo, bombas y secuestros se mezclan y dan lugar a una comedia de humor muy destacable, energético y básico... No es necesario tener conocimientos de ingeniería para entenderlo y es para todos los públicos. 


Muy entretenida y alocada, al estilo americano pero con chistes nacionales, dispuesta a hacerte pasar un buen rato en tiempos de crisis. Si ya no reímos... ¿Qué nos queda? Y si para ello podemos apostar por las diferencias regionales tan cómicas de nuestro país, ¿no es genial? Es como si el año que viene deciden contrastar a los 'achos murcianos' con los 'paelleros valencianos'... ¿Y qué más da? ¿Por qué vamos a molestarnos? Hay peores cosas, tanto en el mundo con en España. 

Si todavía no has ido a verla... ¡No esperes más!

domingo, 11 de mayo de 2014

Séptimo

Desde su puesta en marcha en los mejores cines del país tenía intención de verla, pero no tuve tiempo y acabaron por retirarla... Séptimo es la típica película que, desde que ves el tráiler, tienes ganas de hincarle el diente por dos razones: es una película española con pinta de valer la pena, y se lleva a cabo en un escenario cerrado. A todo ello, hay que sumarle los actores principales, Belén Rueda y Ricardo Darín, este último famoso por sus interpretaciones en grandes telenovelas latinoamericanas y con mucho bagaje en esto de interpretar sufrimiento. Ello me lleva a concluir que su interpretación es la más brillante de todas, la que lleva la batuta en este entramado que más que suspense transmite desconcierto... Ahora lo entenderéis mejor. 

Séptimo comienza en el momento en el que un padre y sus dos hijos juegan a ver quién llega primero a la calle desde un séptimo piso: si el padre en el ascensor o los niños por las escaleras. Cuando el padre llega a la planta baja, resulta que los niños no aparecen, no hay ni rastro de ellos. Empieza entonces una búsqueda frenética por parte del padre (Ricardo Darín) y la madre (Belén Rueda), una pareja que no está pasando su mejor momento a nivel amoroso. 


Por desgracia, y a pesar siempre de que la idea era potencialmente atractiva, la película hace aguas antes de empezar... Además de previsible, no acaba por introducir al telespectador en su trama. Me parece bastante indignante que con dos actores de la talla de Ricardo Darín y Belén Rueda no hayan acabado de encauzar un argumento donde lo esencial era mezclarte en su angustia... Una angustia que, claramente, sólo vive el padre y tampoco de una forma exagerada. Este hecho da la sensación de desconcierto y, obviamente, de aburrimiento... Con el transcurso, la película se vuelve plana y sin emoción, insípida y sin tensión alguna. Apenas uno se encuentra a la espera de que se resuelva el pastel como uno tiene pensado y... ¡BINGO! Acierta... 


Me ha decepcionado bastante... No hasta el punto de no recomendarla, pero me siento indecisa... Si bien es cierto que la actuación del argentino salva bastante este guión tan controvertido (también los niños con ese maravilloso acento), la posición de Belén Rueda está muy desaprovechada... Es una chica brillante, pero no en este papel... ¿Qué habéis hecho, por qué no habéis contado con que podía fingir un poco mejor? Y, además... ¿Por qué tanta luz en una película de suspense? ¿A nadie le dio por pensar eso?

Bueno, pues eso... Que si queréis verla, que os atengáis a las consecuencias.

jueves, 1 de mayo de 2014

Los Inocentes

Sin muchas esperanzas y apenas deslumbrada por el título me decanté por Los Inocentes, una especie de slasher a la española vendido como excesivamente predecible y con apenas 65 minutos de duración. Es de esas veces que te preguntas "¿Qué pasa, que el asunto no dio para más?" Pero luego te das cuenta de que mejor así, que todo esté tan sumamente concentrado para que desde el principio estés viendo escenas inconexas de barbaries sangrientas de lo más entretenido. No lo voy a negar: en el fondo, me ha gustado... Si hubiese sido más larga, seguramente la hubiese aborrecido, pero esto es como cantar sólo el estribillo de la canción del verano... ¿Para qué más? Si el resto nadie lo va a recordar... 

Tras una escena de lo más gore, la película nos mete en la historia de un grupo de jóvenes borrachos que sale de excursión y pasa la noche en un albergue abandonado, 12 Colinas. Los rumores del lugar dicen que, cada 28 de diciembre, una maldición posee el edificio. Ignorando esta advertencia, los protagonistas empezarán a ser víctimas de bromas muy macabras en el interior del complejo... 


Los Inocentes tiene la forma de un slasher puro y duro, amateur pero con su toque de gracia... Es como ver a los protagonistas de Física o Química o El Internado cayendo como moscas (o como abejas), y eso es lo que verdaderamente la convierte en divertida. Según he leído, su autoría es compartida por una docena de directores, todos ellos talentos emergentes de la ESCAC, y lo cierto es que tampoco les ha quedado tan mal. Si bien es cierto que se notan los cambios de director y que tanto la puesta en escena como el guión son penosos, con lo bien que te lo puedes pasar no necesitas más que las risas y algo de comer delante... Si es con tomate, pues mejor, para hacer las bromas pertinentes. 


En resumen, se trata de un slasher con sabor muy español, pero haciendo guiños a las mejores películas de terror y gore de todos los tiempos: Pesadilla en Elm Street, La Matanza de Texas o alguna de las de Saw... Muy poco logradas, pero con sangre, sexo y desnudos... Si es que, ¡a veces pienso que este género se inventó en España! Sí, ese país de pandereta donde lo único que vende son los programas del corazón, los realities de silicona, las series de polis corruptos y el sexo explícito (tenía que aprovechar para hacer la crítica, si no reventaba). 

Pues eso... Que espero que os guste mucho, pues tampoco os llevará mucho rato verla. Bueno, y que también dudéis como yo acerca del por qué los protagonistas pueden ir en manga corta (o en paños menores) en pleno diciembre.