lunes, 31 de marzo de 2014

La Casa de Rosewood Lane

Confieso que la primera vez que puse esta película acabé por quitarla... No sé si fue por su mediocre comienzo o por su lento desarrollo, pero no aguanté más de 40 minutos delante del televisor... Si la pregunta es si me dormí, os respondo que no, pero por muy poco (mi acompañante sí lo consiguió). Hace un par de días, buscando algún título interesante, apareció La Casa De Rosewood Lane como por arte de magia, como esperando ansiosamente ser vista, por lo que decidí darle una oportunidad... Luego me entero de que la echaron por televisión hace un par de días, pero ya era demasiado tarde: el daño ya estaba hecho. 

La película, así en materia argumentativa, no pinta mal si le damos la vuelta a la carátula... De hecho, hasta uno mismo puede pensar que se trata de una elección memorable: "Una terapeuta que trabaja en un programa de radio regresa a su pueblo natal tras la muerte de su padre alcohólico. Al llegar allí, descubrirá que todo el vecindario está aterrorizado por un joven repartidor de periódicos." 


¿Quién puede decir nada de esta película con una descripción así? Sólo lo podemos decir aquellos que hemos tenido lo que hay que tener para verla hasta el final... Confieso que la escogí por Rose McGowan, la chica eternamente joven que nunca me desagradó cómo actuaba (¿la recordáis la famosa serie Embrujadas? Aunque digáis que no, todos la seguíamos cuando éramos adolescentes). Sin embargo, esa lentitud en el desarrollo no había cambiado a pesar del tiempo que la había tenido haciendo polvo en la estantería... De hecho, no hubiese pasado nada porque hubiese pasado allí más tiempo. 


No es que la película no tenga originalidad... Porque tampoco sabría definir 'originalidad' en estos parámetros. La idea no es mala, pero está muy mal explotada: no se crea una atmósfera oscura y el guión apenas consigue llegar al telespectador. De hecho, éste es tan mediocre como el terror que se quiere transmitir... Si es que es terror y no un remix al más puro estilo 'Tracatrá Movie.' Sinceramente, me ha decepcionado bastante: tarda en arrancar y, cuando lo hace, coge 20 kilómetros por hora... Después, y cuando parece que por fin va a cobrar forma y se da lugar a alguna escena potente, te das cuenta de lo predecible que es todo y de que te vas a quedar igual que si no lo hubieses visto. 

¿Conclusión? Todavía estás a tiempo... Escoge otra cosa y hazte un favor.

domingo, 30 de marzo de 2014

Pan Negro (Pa Negre)

Hace un par de semanas decidí adentrarme en la lectura de la novela Pa Negre, de Emili Teixidor, en versión original... Complicada de leer, lo reconozco, pero la temática de la postguerra vista desde la óptica de los perdedores te hace mezclarte en una época en la cual, por suerte, hoy en día no estamos viviendo (a pesar de que haya grupos que se dediquen a salir a la calle a ejercer terrorismo callejero). La película, basada en la novela vio la luz en 2010, provocó que hace un par de días tuviera la curiosidad de sumergirme en su mundo para comprobar si, realmente, se trataba de una reproducción tan fidedigna como resaltaba la crítica. Mi opinión no puede ser más positiva... 

Tanto el libro como la película se centran durante los duros años de la posguerra, en una zona rural de Cataluña. En ese sentido, un niño llamado Andreu, cuya familia pertenece al bando de los perdedores, encuentra un día en el bosque los cadáveres de un hombre y su hijo. Las autoridades sospechan de su padre, pero Andreu intentará encontrar al culpable. En estas circunstancias, se produce en Andreu el despertar de una conciencia moral que se opone a la mentira como instrumento del mundo de los adultos...


Nos hallamos ante un drama perturbador, brutal y desgarrador: una historia compleja y dura, tan clásica como moderna a la vez, capaz de avasallar con su riqueza general y su capacidad para crear una atmósfera nebulosa, triste y dolorosa. Es un reflejo de la represión de la época, de la imposibilidad de venerar unos determinados ideales sólo por el hecho de ser 'un perdedor', de la crueldad de un mundo dividido en ricos y pobres, servidores y servidos... Las dos caras opuestas de una misma moneda llamada 'España de la Posguerra.' 


Una película muy recomendada para todos los públicos... Para los amantes del género y para todos aquellos que quieran comparar aquella situación con la actual, donde las diferencias comienzan ya no son tan enormes como hace una década. A mí, sinceramente, me ha gustado mucho: los malos no son tan malos ni los buenos tan buenos, y las verdades a medias y las mentiras afloran, todo ello en una película sin tabúes capaz de transmitir sentimientos y sensaciones con cada fotograma. 

Una verdadera obra de arte, realista y con una escenografía impecable, todo ello por no hablar de las interpretaciones. Enhorabuena para Villaronga.

viernes, 7 de marzo de 2014

Cisne Negro

Cualquier persona que ha tenido la oportunidad de ver Cisne Negro se ha podido hacer su peculiar opinión al respecto... Puede ser una película alabada por muchos u odiada por otros, pero no es de las que consiguen dejar indiferente al telespectador. Será por la belleza de la danza, por el saber estar de Natalie Portman o por la armonía del Lago de los Cisnes... Sea cual sea la razón, me parece una película brillante, astuta y rebosante de pder... Llena de sensualidad y, por qué no, de sexualidad... A veces extravagante, a veces magnética.... Una locura en estado puro que, si no llega a encantarte, por lo menos la recordarás. Si sigues leyendo, entenderás el por qué... 

Nina (Natalie Portman), una brillante bailarina que forma parte de una compañía de ballet de Nueva York, vive completamente absorbida por la danza. La presión de su controladora madre (Barbara Hershey), la rivalidad con su compañera Lily (Mila Kunis) y las exigencias del severo director (Vincent Cassel) se irán incrementando a medida que se acerca el día del estreno. Esta tensión provoca en Nina un agotamiento nervioso y una confusión mental que la incapacitan para distinguir entre realidad y ficción... 


¿No suena apasionante? Como poco, la actuación de la Portman es deslumbrante, tanto que será capaz de provocarte tantas risas como llantos en una montaña rusa de emociones donde todo vale si se trata de alcanzar la perfección... ¿Puede el alma humana dividirse en dos? ¿Se puede ser cisne negro y blanco a la vez? La metamorfosis de la represión cobra vida en la existencia de una bailarina de identidad fracasada, sexualidad castrada y personalidad enfermiza. No es una película fácil de comprender ¡ni mucho menos! Pero ello no la convierte en un objeto con el que la crítica deba cebarse... Es evidente que obtuvo muchos premios y nominaciones que no podemos pasar por alto. 


Sin duda, una cinta altamente recomendada para los amantes de lo lírico, y ya no sólo por la representación del Lago de los Cisnes. Se trata de un arte surrealista y muy peculiar, apasionante y repleta de brillo, con una imagen llena de detalles, un maquillaje exquisito y una pregunta lanzada al aire: ¿se puede ser prudente y desenfrenada a la vez? No se trata de una película para cualquier persona... ¡De eso estoy convencida! Sólo me falta decir que es una Obra Maestra de Aronosfky... Eso y que espero que ya la tengáis vista.

lunes, 3 de marzo de 2014

La Maldición de Chucky

Españoles, españolas, españolos... ¡Chucky ha vuelto! Y, esta vez, en la secuela más digna de este personaje en los últimos 25 años... ¿Quién no recuerda haber estado traumatizado cuando era un crío por ver la primera película del muñeco diabólico? ¿Quién no recuerda estar mirando durante varias noches debajo de la cama? La Maldición de Chucky vuelve a hacerte recordar una de las cosas más impactantes de tu infancia: el enanito pelirrojo y remolón que se dedicaba, como única diversión, al asesinato en serie desorganizado. Definitivamente, lo echábamos de menos... Echábamos de menos a nuestro amigo hasta el final. 

La película comienza presentándonos a Nica (Fiona Dourif), quien está destrozada tras el terrible suicidio de su madre. Su hermana mayor Barb (Danielle Bisutti) regresa a su casa para ayudarle en este duro trance, trayéndose con ella a su hija pequeña, quien posee un muñeco parlante llamado Chucky que llegó misteriosamente por correo. A medida que una serie de brutales asesinatos comienzan a aterrorizar a la familia, Nica sospecha que Chucky puede ser la clave del derramamiento de sangre, pero lo que sabe es que éste está decidido a terminar un trabajo que comenzó hace más de 20 años, y esta vez lo va a llevar acabo hasta el final... 


El personaje de Chucky necesitaba renacer... Y, sobre todo, necesitaba hacerlo con una calidad de gráficos mejorada y en un escenario tan siniestro como el de esta película: una casa antiquísima, de un tamaño descomunal y con un viejo ascensor en su interior que permite a la protagonista (en silla de ruedas) desplazarse por la mansión. Esta vez, la película tiene argumento, una historia que engarza con todas las películas habidas de este simpático muñeco hasta la fecha y que ayudan a recuperar el espíritu del personaje.


Una película altamente recomendada para los fans de la saga, para todos aquellos que no han tenido suficiente y que necesitan continuar la historia como se merece, con una correcta ambientación y con unos personajes bien definidos, todo ello en una esfera de suspense. Un muñeco que no alcanza a los picaportes para abrir las puertas, al que hemos visto mantener relaciones sexuales con otro ser de plástico y que es capaz de portar un cuchillo sin poder cerrar los dedos vuelve a mantenernos pegados a la pantalla, ¿qué le vamos a hacer?