domingo, 7 de diciembre de 2014

Dos Tontos todavía más Tontos

Llevamos veinte años esperando este gran momento: la unión de Carrey y Daniels nuevamente en sus papeles de Harry y Lloyd, resucitando aquél espíritu de Dos Tontos muy Tontos que nos hacía reír sin pedir nada a cambio: pura comedia y gags que, aún a día de hoy, recordamos y utilizamos en medio de las reuniones de amigos y familiares... Por eso, uno espera con ansiedad ver Dos Tontos todavía más Tontos y... ¡Chasco! O es que uno espera mucho, que la cosa ha perdido la gracia... O que, simplemente, que hemos crecido y ya no nos hacen gracia las cosas de antes... Como conclusión, puedo afirmar que a mí, a nivel general, no me ha entretenido tanto como esperaba. 

Si leemos la sinopsis de la película, encontramos lo siguiente: "Han pasado ya veinte años desde que Harry y Lloyd se conocieran y formaran el divertido dúo que nos hizo reír con sus disparatadas ocurrencias, pero ninguno de los dos parece haber madurado. Ahora, a Harry le han diagnosticado un problema de riñón y necesita un trasplante, al mismo tiempo descubre que tiene una hija que apenas conoce y decide ir a buscarla para pedirle que done uno de sus órganos. Para esta aventura necesitará la ayuda de su inseparable Lloyd. Sin embargo, éste no se encuentra en muy buen estado físico ni psicológico desde que Mary le rechazó: permanece ingresado en un centro psiquiátrico desde entonces. Entonces, será Harry quien tendrá que prepararle antes de vivir numerosas aventuras durante el viaje... 


Así, a priori, no tiene mala pinta: parece que intenta retomar el argumento donde lo dejó hace 20 años... Eso sí, lo hace sin mucho éxito: ambos personajes aparecen forzados desde el principio y, en ocasiones, los chistes no tienen ninguna gracia (como, por ejemplo, los referidos a la discapacidad). Aún así, confieso que los primeros 20-30 minutos de la película son de puro descojone: la estupidez y la locura vuelven a combinarse... Pero no de la misma forma que en la primera ocasión. Se desarrolla de manera lenta y absurda (con independencia de lo absurdo que pueda resultar el argumento), y me genera una palabra clave: innecesaria. 


No la recomendaría... Llegó un punto que perdí el hilo después de ver a estos dos pedazo de actores tan alejados del papel que en su día interpretaron con tanta ansia. Supongo que se les gastó el humor de tanto usarlo... O que ya no era el momento de volver a utilizarlo. Sin duda, vuelvo a quedarme con la primera entrega, la que todos deberíais ver... Para esa película nunca pasa el tiempo.

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