lunes, 13 de octubre de 2014

Líbranos del Mal

Muchas han sido las películas que he tenido el placer de ver en las últimas semanas... Sin embargo, por falta de tiempo, he acabo sumando alrededor de 20 borradores que todavía no han visto la luz. ¡Vergüenza debería darme, teneros ahí esperando! Por este motivo, y a modo de disculpa, hoy he decidido decantarme por una película reciente, de esas que muchos de vosotros todavía tenéis por ver: Líbranos del Mal, una cinta de terror y exorcismos que a más de uno le gustará... Al igual que a más de otro no. Cada vez que escucho el título me viene a la mente el chiste fácil en el que Jaimito le dice a su profesora que le tiene miedo al "malamen" pues todas las oraciones cristianas acaban en "líbranos del mal-amen"... ¡Para "malamen" lo que ofrece este argumento! 

A pesar de que la película comience con escenas de la guerra de Iraq en 2010, donde soldados estadounidenses se juegan la vida ante algo desconocido, pronto se sitúa en el presente... Un presente en el que Ralph Sarchie (Eric Bana) es un agente de policía de Nueva York que se dedica a investigar una serie de asesinatos que parecen tener relación con posesiones demoníacas y exorcismos. Sus pesquisas lo llevarán a aliarse con un sacerdote muy poco convencional (Edgar Ramírez), experto en exorcismos. Juntos intentarán encontrar una solución a todo lo que está pasando... 


Confieso que la vi con muchas ganas... Las imágenes previas que se ofertaban en televisión pintaban una película sin igual, actual, con buenos efectos y un guión terrorífico merecedor de las mejores críticas. Sin embargo, mis esperanzas se desvanecieron poco después, cuando percibí que en realidad se trataba de un thriller policíaco con algo de sobrenatural. Después de esto, uno se pregunta: ¿de verdad eran necesarias dos horas para narrar esta historia? Así que, por supuesto, su segundo defecto son sus 118 minutos, que la convierten en lenta e insípida. 


Aún así, no por ello quiero desmerecerla... Sus actores son buenos (ver a Eric Bana nuevamente en un papel de policía me ha gustado), además de determinadas escenas que de verdad crean una atmósfera oscura e inquietante, marcando la tensión sin llegar a provocar sobresaltos. Se podría decir, además, que recupera las mejores escenas de películas como El Exorcista o Seven, esas que tanto gustan a los amantes del género... Pero no nos sorprende con algo original o propio: el tema está demasiado machacado como para que un exorcismo provoque en nosotros efecto de choque. 

Como consejo, deberíais verla... Tiene tanto amantes como detractores, por lo que debemos darle un voto de confianza.

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