domingo, 7 de septiembre de 2014

Kamikaze

Hoy os traigo una película española que vale la pena verla: Kamikaze. Qué cosas, ¿verdad? Además de contar con muy buenos actores y bastante reconocidos a nivel nacional, la cinta es capaz de jugar con un tema de tan rabiosa actualidad como es el terrorismo suicida... Además, si este hecho se relaciona con España o con españoles en general, el impacto de la temática todavía puede ser mayor, pudiendo incluso incrementar la alarma social en torno a estos temas. Sinceramente, la considero una película imprescindible, sobre todo en una época en la que el el terrorismo, Afganistán, Palestina, Israel, Libia o la muerte de militares e inocentes está a la orden del día... ¿Para qué? Para comprender, para ponerse en el lugar de todos y, sobre todo, para no criticar sin saber. Después de saber... Critiquemos pues... 

Desde los inicios, la película nos Slatan, un hombre oriundo del Karadjistan que se enfrenta a una situación extrema: hacer estallar un avión de pasajeros que va de Moscú a Madrid. Pero una tormenta de nieve retrasa el vuelo, y los pasajeros son alojados en un hotel de montaña hasta que pase el temporal. Ese retraso obliga al terrorista a convivir, durante tres días, con sus futuras víctimas, unas personas con una visión positiva y optimista de la vida que, sin saberlo, le irán mostrando que existen otras formas de vivir a pesar de las desgracias. 


Es una película que juega a romper todos los géneros... No es un drama, no es un thriller, no es romántica... ¿Qué es entonces? Pues es ella misma, la historia de alguien a quien no le importa morir por creer que, de este modo, va a cambiar las cosas, va a conseguir reivindicar un lugar en la vida o va a impedir que las generaciones venideras sufran lo que el sufrió. Es sólo un ejemplo de las tantas y tantas historias que, cada día, suceden en los países en guerra... Y bien es sabido que, por mucha sangre que se derrame, el conflicto nunca va a terminar... ¿Por qué? Porque no conviene: es necesario, y ya no sólo para evolucionar sino para aquellos que regentan el mundo... Y, desde luego, la sangre derramada nunca será de los que mueven los hilos... Siempre serán inocentes... Y, si no, véase (y escúchese) aquella canción de Ismael Serrano que nos trasladaba hasta las guerras de Papá, Cuéntame Otra Vez... 


Es una película notable, emotiva, con unas interpretaciones sublimes y en la cual, al final de los finales, tu corazón quedará tocado y serás capaz de recordarla por mucho tiempo. Un argumento basado en ideas preconcebidas, en esos sucios prejuicios que nos devoran por dentro un día tras otro, capaz de enseñarte que algo que es totalmente cierto: siempre hay alguien que sufre más que tú, y eso debería quedarnos grabado a fuego. Porque todos, con nuestros más y nuestros menos, logramos sobrevivir día a día, a pesar de que nos cuesta, de que en ocasiones los problemas pesan demasiado y nos nublan la vista... Pero, queramos o no, mañana va a amanecer... Si bien es cierto que puede haber tormenta, ello no significará que el sol no nos está esperando. 


El final de la película, si bien un poco impactante, puede dejarnos un poco pensativo... ¿Qué será lo que verdaderamente a sucedido? ¿Cuál será el valor que realmente triunfará? Como un consejo personal, no dejéis de verla: además de encantaros, os hará ver el mundo de otra manera.

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