sábado, 19 de julio de 2014

Lobos de Arga

Un poco de humor absurdo no viene mal de vez en cuando y, si además se mezcla con terror y gore, puede suponer un compuesto tan surrealista que puede ser el plan perfecto para un fin de semana entre colegas. Lobos de Arga es una película sin pretensiones, española, repleta de buenos actores de monólogos y con algunos tintes de acción que no os dejarán indiferentes. Con Gorka Ochoa a la cabeza, rodeado de otros tan buenos como Carlos Areces o Secun de la Rosa, sumando por supuesto una caracterización más que decente de licántropos, el resultado no puede ser bestial... ¡Y nunca mejor dicho! 

La película comienza en 1910, en Arga, un pequeño pueblo gallego, donde una maldición cae sobre la malvada marquesa de Mariño: al cumplir los diez años, su hijo se convertirá en un hombre-lobo. Cien años después, Tomás, un escritor fracasado que es el último descendiente varón de los Mariño, regresa al pueblo convencido de que van a nombrarlo hijo adoptivo de Arga. Sin embargo, la finalidad de los habitantes del lugar es una bien diferente... ¿Sobrevivirá al plan que tienen entre manos? 


Destacan unas actuaciones muy divertidas y unas potentes escenas, canallas, con sangre incluida y frases para recordar. Ha sido una de las pocas cintas españolas que me ha sorprendido para bien, y ya no porque me gusten los actores, sino porque la combinación de todos ellos no puede ser más magistral en ese entoro rural, con la cultura típica de la España Profunda donde todo se soluciona en la taberna, comiendo como cerdos o con una escopeta en la mano. Comedia y drama se conjugan, dando cabida al gore más extravagante e inverosímil, pero con clase. 


Todos los tópicos aparecen perfectamente remarcados: lo bestias que pueden llegar a ser en el norte, y más si son de zonas rurales; la Guardia Civil de pueblo y su peculiar forma de actuar; los ataques de los hombres-lobo... Reconozco que es un poco larga (casi dos horas de duración), pero vale la pena pasar un buen rato comentando las distintas jugadas fruto del binomio acción-humor. Además, el perro Pancho le pone la guinda a semejante pastel de arándanos. 

Saqueo de tumbas, párrocos, pelo en pecho, canibalismo, zoofilia, violencia, benemérita y un entorno envidiable. ¿Qué más podemos pedir? Deberíais verla... Prometo que os gustará.

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