domingo, 30 de marzo de 2014

Pan Negro (Pa Negre)

Hace un par de semanas decidí adentrarme en la lectura de la novela Pa Negre, de Emili Teixidor, en versión original... Complicada de leer, lo reconozco, pero la temática de la postguerra vista desde la óptica de los perdedores te hace mezclarte en una época en la cual, por suerte, hoy en día no estamos viviendo (a pesar de que haya grupos que se dediquen a salir a la calle a ejercer terrorismo callejero). La película, basada en la novela vio la luz en 2010, provocó que hace un par de días tuviera la curiosidad de sumergirme en su mundo para comprobar si, realmente, se trataba de una reproducción tan fidedigna como resaltaba la crítica. Mi opinión no puede ser más positiva... 

Tanto el libro como la película se centran durante los duros años de la posguerra, en una zona rural de Cataluña. En ese sentido, un niño llamado Andreu, cuya familia pertenece al bando de los perdedores, encuentra un día en el bosque los cadáveres de un hombre y su hijo. Las autoridades sospechan de su padre, pero Andreu intentará encontrar al culpable. En estas circunstancias, se produce en Andreu el despertar de una conciencia moral que se opone a la mentira como instrumento del mundo de los adultos...


Nos hallamos ante un drama perturbador, brutal y desgarrador: una historia compleja y dura, tan clásica como moderna a la vez, capaz de avasallar con su riqueza general y su capacidad para crear una atmósfera nebulosa, triste y dolorosa. Es un reflejo de la represión de la época, de la imposibilidad de venerar unos determinados ideales sólo por el hecho de ser 'un perdedor', de la crueldad de un mundo dividido en ricos y pobres, servidores y servidos... Las dos caras opuestas de una misma moneda llamada 'España de la Posguerra.' 


Una película muy recomendada para todos los públicos... Para los amantes del género y para todos aquellos que quieran comparar aquella situación con la actual, donde las diferencias comienzan ya no son tan enormes como hace una década. A mí, sinceramente, me ha gustado mucho: los malos no son tan malos ni los buenos tan buenos, y las verdades a medias y las mentiras afloran, todo ello en una película sin tabúes capaz de transmitir sentimientos y sensaciones con cada fotograma. 

Una verdadera obra de arte, realista y con una escenografía impecable, todo ello por no hablar de las interpretaciones. Enhorabuena para Villaronga.

2 comentarios:

  1. Yo no pude con ella. La terminé de ver al tercer o cuarto intento pero no me gustó nada. Imagino que si no lo conseguí a la primera las expectativas bajaron de golpe.

    Un saludo.

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  2. A ver, se trata de un género muy particular... La temática social en general (ya sea la guerra, como en este caso, o cualquier otro) no le gusta a todo el mundo. Yo, de hecho, la vi única y exclusivamente por el libro: me creaba curiosidad si guardarían parecido, teniendo en cuenta la cantidad de nominaciones a premios que recibió.

    ¡Un saludo y gracias por comentar!

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