martes, 30 de diciembre de 2014

Ouija

No es la primera vez que has visto una película debido a que el tráiler te ha impactado y, después, en la película faltan imágenes... ¿No os ha pasado nunca? Porque a mí me ha sucedido tantas veces... Montones y montones de chascos, uno de ellas, con Ouija, esa peli de difuntos tan reciente que vio la luz por Halloween de 2014. Que si una boca cosida, que si una especie de agujero en la espalda, que si buenos sustos... Así, de apariencia, las pelis de miedo nunca pintan mal: sólo te queda arriesgarte y saber si te equivocabas o era una verdadera piltrafa. 

En este caso, podría decir que la película también tiene sus cosas positivas... Ésta nos cuenta la historia de un grupo de jóvenes que utiliza una Ouija para contactar con una amiga que ha muerto recientemente en muy extrañas circunstancias. Los problemas surgirán cuando, sin querer, invoquen a una presencia oscura... La misma que invocase su amiga fallecida pocos días antes de morir. 


Siempre me había creado curiosidad averiguar cuál era la procedencia de la Ouija y, para ello, me puse a investigar... Descubriendo que se trata de una adaptación de un juego de tablero de Häsbro... ¿Cómo? ¿Un juego para niños? Efectivamente: se trata de un juego de tablero pregunta-respuesta para comunicarse con los espíritus y que realmente, tiene poco de juego de mesas; la diversión consiste en mover el indicador por la tabla mientras se hacen preguntas en voz alta para irlas auto-respondiéndolas con las letras del tablero, con el sí, con el no, o con los números. No sé realmente qué pensar acerca de si el indicador se mueve solo o es movido por espíritus cuando hay unas cuantas personas tocándolo continuamente con sus manazas encima... Pero tampoco quiero comprobarlo. 


Por su parte, el inicio de esta película es prometedor... Si bien es cierto que el género está verdaderamente explotado (junto con el de exorcismos, casas encantadas y asesinos en serie), cuenta con numerosos viejos trucos de los de siempre, de los que todavía funcionan: planos fijos, fotografía oscura, subidas y bajadas de volumen o apariciones realmente aterradoras de las que te hacen saltar de golpe. Sin embargo, ese grupo de actores jóvenes e inexpertos le dan el típico aire de "película repleta de descerebrados que van a caer todos, empezando por la rubia." El resto, pues ya se puede prever... 

La película queda en eso: mucho ruido y pocas nueces... Otro intento insatisfactorio de resucitar el género ouija sin demasiado éxito. Las he visto mejores... Pero también las he visto peores, ¡y mucho peores! Ésta, al menos, entretiene a través de un polémico juego con algún que otro susto digno de mención.

sábado, 27 de diciembre de 2014

Perdida (Gone Girl)

Esta es una de las pocas veces que he visto la película antes de leer el libro... Tal ha sido mi desesperación que me he dejado llevar por la crítica y por las casi dos horas y media de duración de este tnriller intrigante desde sus primeros pasos, hipnótico y repleto de inteligentes giros de guión. La adaptación del bet-seller Perdida al cine ha sido un completo éxito, consiguiendo importantes nominaciones a premios gracias a su perversa trama y a su fascinante desarrollo. Una película que satisface desde el primer minuto y que, por supuesto, recomiendo... Y, antes de acabar, voy a explicar por qué... 

El día de su quinto aniversario de boda, Nick Dunne (Ben Affleck) informa que su esposa Amy (Rosamund Pike) ha desaparecido misteriosamente. Sin embargo, pronto la presión policial y mediática hace que el retrato de felicidad doméstica que ofrece Nick empiece a tambalearse... Además, su extraña conducta lo convierte en sospechoso, y todo el mundo comienza a preguntase si Nick mató a su esposa... ¿Qué es verdad y que es mentira en esta historia? 


Fascinante y apasionante historia que engancha desde el primer momento... Quizá un poco previsible, pero no por ello despreciable... Los actores son la caña, sobre todo el personaje de Rosamund Pike: ¡lleva la película de un modo magistral! De hecho, mucho mejor que Affleck que, en ocasiones, parece un pasmarote sin movimiento. Su imagen de mujer calculadora en medio de una extraña relación matrimonial nos hace ver que nunca nada es lo que parece, y mucho menos lo que dice ser. Todo está aplicado en su justa medida: la iluminación, la fotografía, los escenarios adecuados para la escena adecuada... ¡Estoy deseando coger el libro! 


Dicen que aquellos que se han sentido encantados por la novela acaban de verla con una sonrisa enfermiza en la cara... En mi caso, ha sido al revés, pero me temo que voy a pasar las páginas de esta novela con astucia y nerviosismo.Sólo puedo tener palabras buenas para ella: es inteligente, ingeniosa y entretenida, en ocasiones un tanto ilógica, pero fascinante, con un final todavía mejor. No podéis dejar de verla. 

domingo, 7 de diciembre de 2014

Dos Tontos todavía más Tontos

Llevamos veinte años esperando este gran momento: la unión de Carrey y Daniels nuevamente en sus papeles de Harry y Lloyd, resucitando aquél espíritu de Dos Tontos muy Tontos que nos hacía reír sin pedir nada a cambio: pura comedia y gags que, aún a día de hoy, recordamos y utilizamos en medio de las reuniones de amigos y familiares... Por eso, uno espera con ansiedad ver Dos Tontos todavía más Tontos y... ¡Chasco! O es que uno espera mucho, que la cosa ha perdido la gracia... O que, simplemente, que hemos crecido y ya no nos hacen gracia las cosas de antes... Como conclusión, puedo afirmar que a mí, a nivel general, no me ha entretenido tanto como esperaba. 

Si leemos la sinopsis de la película, encontramos lo siguiente: "Han pasado ya veinte años desde que Harry y Lloyd se conocieran y formaran el divertido dúo que nos hizo reír con sus disparatadas ocurrencias, pero ninguno de los dos parece haber madurado. Ahora, a Harry le han diagnosticado un problema de riñón y necesita un trasplante, al mismo tiempo descubre que tiene una hija que apenas conoce y decide ir a buscarla para pedirle que done uno de sus órganos. Para esta aventura necesitará la ayuda de su inseparable Lloyd. Sin embargo, éste no se encuentra en muy buen estado físico ni psicológico desde que Mary le rechazó: permanece ingresado en un centro psiquiátrico desde entonces. Entonces, será Harry quien tendrá que prepararle antes de vivir numerosas aventuras durante el viaje... 


Así, a priori, no tiene mala pinta: parece que intenta retomar el argumento donde lo dejó hace 20 años... Eso sí, lo hace sin mucho éxito: ambos personajes aparecen forzados desde el principio y, en ocasiones, los chistes no tienen ninguna gracia (como, por ejemplo, los referidos a la discapacidad). Aún así, confieso que los primeros 20-30 minutos de la película son de puro descojone: la estupidez y la locura vuelven a combinarse... Pero no de la misma forma que en la primera ocasión. Se desarrolla de manera lenta y absurda (con independencia de lo absurdo que pueda resultar el argumento), y me genera una palabra clave: innecesaria. 


No la recomendaría... Llegó un punto que perdí el hilo después de ver a estos dos pedazo de actores tan alejados del papel que en su día interpretaron con tanta ansia. Supongo que se les gastó el humor de tanto usarlo... O que ya no era el momento de volver a utilizarlo. Sin duda, vuelvo a quedarme con la primera entrega, la que todos deberíais ver... Para esa película nunca pasa el tiempo.

domingo, 9 de noviembre de 2014

The Purge: Anarchy

Ver la primera película The Purge provoca dos consecuencias: una crítica destructiva espeluznante o un deseo atroz de ver la segunda parte. Para ser sinceros, yo formaba parte de este último grupo... Y digo "formaba" porque, por fin, he conseguido hacerme con ella y disfrutar de un rato agradable frente al televisor. Contundencia, estrés, escalofríos y tensión vuelven a unirse para crear un thriller hábil, inteligente e ingenioso: el nuevo régimen que permite doce horas al año de crímenes desmesurados vuelve a triunfar en las pantallas regalándonos momentos agobiantes y muy bestias. ¿Quieres saber más? No dejes de leer... 

La película parte de la misma premisa que la anterior: el crimen hace estragos en Estados Unidos y las cárceles están llenas, por lo que el gobierno decide que una noche al año, durante doce horas, cualquier actividad criminal, será legal. No se puede llamar a la policía y los hospitales no admiten pacientes, por lo que los ciudadanos deben arreglárselas solos para sobrevivir, dado que cometer cualquier delito no está castigado. Durante esa noche plagada de violencia, una familia debe decidir cómo actuar cuando un extraño llama a la puerta... Mientras, una joven pareja se ve obligada a huir después de que su coche se ha averiado en un momento tan inadecuado como es "la purga"... 


Esta película, tan sádica como utópica, nos traslada a un nuevo escenario: la ciudad... Se atreve a salir a la calle, a darnos en los morros con un thriller de acción olvidando el recinto cerrado de una vivienda, lo que le aporta un toque extra de tensión. Mejora sustancialmente la premisa de partida, los personajes y el guión, con sustos inesperados, gritos, tiros, puñetazos, peleas, golpes y muchas muchas carreras: el espectador se convierte en un personaje más de esta especie de videojuego al más puro estilo Left4Dead, donde es tan importante disparar como escapar. 


Con todos estos ingredientes tenemos una película de acción muy entretenida e intensa, con momentos dignos de mención y con una brutalidad superior a la de la primera entrega. 103 minutos que son una delicia para los amantes del género... Es necesario mencionar que, en esta ocasión, el director ha apostado por más violencia y menos terror, convirtiendo el suspense en una lucha por la supervivencia. Quizá sea ese el motivo por el que recibe las mejores y las peores críticas...

Bajo mi punto de vista, altamente recomendada... Por verla, no perdéis nada y podéis ganar un buen rato. 

domingo, 2 de noviembre de 2014

Annabelle

The Conjuring ya dejó entrever algunos de los detalles de Annabelle, la segunda película que se centra en las investigaciones de los Warren, y la cosa no pintaba del todo mal: una muñeca diabólica, fenómenos paranormales, planos fijos y algún que otro sobresalto, al menos, en el tráiler televisivo. Sin embargo, lo que parecía la mansión de Barbie y Ken no quedó en más que en la Granja de los Pin y Pon... ¿Qué significa este símil? Que mucho ruido y pocas nueces, que más que un placer ha supuesto una decepción y que la primera parte era mucho mejor, sin duda alguna. Muchos son los aspectos que me han llevado hasta esta conclusión a pesar, por supuesto, de que tenga algunos otros destacables... Pero tiempo al tiempo, que voy a explicarlo todo. 

Annabelle comienza cuando John Form encuentra el regalo perfecto para su mujer embarazada, Mia: una preciosa e inusual muñeca vintage que lleva un vestido de novia blanco inmaculado y que completa su particular colección de muñecas de procelana. Sin embargo, la alegría de Mia al recibir este regalo no dura mucho: durante una espantosa noche, la pareja ve como sus vecinos, miembros de una secta satánica, invaden su hogar y les atacan brutalmente. No sólo dejan sangre derramada y terror tras su visita: conjuran a un ente de tal maldad que nada de lo que han hecho se compara al siniestro camino a la maldición que ahora es... Annabelle. 


El planteamiento resulta muy interesante desde el principio, pero no lo suficientemente explotado. A pesar de disponer de bastante material como para recrear terror clásico, la mayor parte de su desarrollo (que no es precisamente corto) se desenvuelve sin un atisbo de originalidad: del talento de la primera parte apenas quedan lentos resquicios que hacen que la película se convierta en eterna esperando que suceda algo interesante. Recrea una atmósfera tan oscura e inquietante para, después, dejarte con la miel en los labios mientras ocultas tus ojos detrás de las manos para evitar ver si acaso esta muñeca de tamaño considerable se mueve cual Chucky y hace alguna escabechina... ¡Pero no, eso no sucede!


Por supuesto, tiene escenas verdaderamente aterradoras (véase la de los trasteros, y no digo más), pero el guión genera unos diálogos bastante pobres, insípidos, con sustos eficaces de subida de volumen pero escasos. Tenía todos los elementos para ser un taquillazo (música inquietante, atmósfera asfixiante y una muñeca fea de narices), pero no combinados como debería... ¡Lo que ya he dicho! Un poco más de movimiento a la muñeca esa y hubiésemos acabado mirando todos bajo la cama antes de dormir... Pero nada, que no. Que se mueve menos que Don Pimpón en una cama de velcro... 

No ha sido de mis preferidas: esperaba muchísimo más (mi gozo en un pozo) pero, aún así, deberíais verla para ver si compartimos o no opinión... Bajo mi punto de vista, echa por los suelos las espectaculares investigaciones de los Warren. 

lunes, 13 de octubre de 2014

Líbranos del Mal

Muchas han sido las películas que he tenido el placer de ver en las últimas semanas... Sin embargo, por falta de tiempo, he acabo sumando alrededor de 20 borradores que todavía no han visto la luz. ¡Vergüenza debería darme, teneros ahí esperando! Por este motivo, y a modo de disculpa, hoy he decidido decantarme por una película reciente, de esas que muchos de vosotros todavía tenéis por ver: Líbranos del Mal, una cinta de terror y exorcismos que a más de uno le gustará... Al igual que a más de otro no. Cada vez que escucho el título me viene a la mente el chiste fácil en el que Jaimito le dice a su profesora que le tiene miedo al "malamen" pues todas las oraciones cristianas acaban en "líbranos del mal-amen"... ¡Para "malamen" lo que ofrece este argumento! 

A pesar de que la película comience con escenas de la guerra de Iraq en 2010, donde soldados estadounidenses se juegan la vida ante algo desconocido, pronto se sitúa en el presente... Un presente en el que Ralph Sarchie (Eric Bana) es un agente de policía de Nueva York que se dedica a investigar una serie de asesinatos que parecen tener relación con posesiones demoníacas y exorcismos. Sus pesquisas lo llevarán a aliarse con un sacerdote muy poco convencional (Edgar Ramírez), experto en exorcismos. Juntos intentarán encontrar una solución a todo lo que está pasando... 


Confieso que la vi con muchas ganas... Las imágenes previas que se ofertaban en televisión pintaban una película sin igual, actual, con buenos efectos y un guión terrorífico merecedor de las mejores críticas. Sin embargo, mis esperanzas se desvanecieron poco después, cuando percibí que en realidad se trataba de un thriller policíaco con algo de sobrenatural. Después de esto, uno se pregunta: ¿de verdad eran necesarias dos horas para narrar esta historia? Así que, por supuesto, su segundo defecto son sus 118 minutos, que la convierten en lenta e insípida. 


Aún así, no por ello quiero desmerecerla... Sus actores son buenos (ver a Eric Bana nuevamente en un papel de policía me ha gustado), además de determinadas escenas que de verdad crean una atmósfera oscura e inquietante, marcando la tensión sin llegar a provocar sobresaltos. Se podría decir, además, que recupera las mejores escenas de películas como El Exorcista o Seven, esas que tanto gustan a los amantes del género... Pero no nos sorprende con algo original o propio: el tema está demasiado machacado como para que un exorcismo provoque en nosotros efecto de choque. 

Como consejo, deberíais verla... Tiene tanto amantes como detractores, por lo que debemos darle un voto de confianza.

lunes, 8 de septiembre de 2014

Miel de Naranjas

La historia de España puede resultar dolorosa, sobre todo para aquellos que han vivido la Guerra Civil de cerca... Porque la guerra no fue tan sólo un proceso en el que falleció gente y ya está: la posguerra, la hambruna, la enfermedad y la recesión son tan sólo unos de los pocos "efectos colaterales" (porque así tienen el valor de llamarles) de una situación que sólo afecta a los desfavorecidos del sistema. Imanol Uribe quiso dar vida a una parte de esa historia con Miel de Naranjas, película que obtuvo los premios de mejor dirección y de guión novel en el Festival de Málaga de 2012. En ella, el director intenta destacar la tragedia social sin demasiado éxito, dejándose llevar por el drama romántico y el espionaje... No voy a calificarla como una película deficiente, porque tiene alguna que otra cosa positiva que merece la pena destacar. 

El argumento se desarrolla en la Andalucía de los años cincuenta. En esta coyuntura, Enrique y Carmen acaban de conocerse y se enamoran profundamente... Por ello, Carmen consigue que él se quede a prestar el servicio militar en un juzgado de la ciudad, sobre todo teniendo en cuenta que ella es sobrina de un importante cargo militar franquista. Enrique, a la vista de las injusticias que presencia cada día, se da cuenta de que para cambiar el rumbo de las cosas tiene que actuar, por lo que se verá involucrado en arriesgadas acciones que pondrán en peligro su vida y la de sus compañeros... 


Bien sea por la temática, bien sea por esa forma tan peculiar de contar la historia de España, pero la cinta no tiene esa garra que te mantiene pegado al televisor desde el primer momento... En ocasiones, puede resultar un tanto repetitiva con otras del género, tal y como dice la crítica; pero, yo me pregunto... ¿No es la historia de España así? Otros países tienen la suya, pero la nuestra se caracteriza por volarle la cabeza a todos aquellos que no tuvieran ciertos ideales. En el caso de Miel de Naranjas, se consigue mantener la intriga hasta el final, todo ello por no hablar de vestuario, maquillaje y peluquería: sublime, a la altura de los actores y de sus interpretaciones. 


Lo cierto es que, en lugar de basarse en los perdedores, mantiene esa sensación de thriller en torno al espionaje y las traiciones de los ganadores, un buen punto de vista que pocas veces he visto que se contemplara. Estará mal visto, supongo, pero no hay que olvidar que, en el bando de los ganadores, además de malos había buenos, empujados a sobrevivir de la única manera posible: venerando lo incomprensible... Tan injusto como el hecho de recibir un tiro por no compartir una opinión. 

Si te gusta la temática de la posguerra española, es una opción más de las tantas que podrás encontrar... Cada una con su toque especial... Esta, como ya he dicho, tiene el suyo.

domingo, 7 de septiembre de 2014

Kamikaze

Hoy os traigo una película española que vale la pena verla: Kamikaze. Qué cosas, ¿verdad? Además de contar con muy buenos actores y bastante reconocidos a nivel nacional, la cinta es capaz de jugar con un tema de tan rabiosa actualidad como es el terrorismo suicida... Además, si este hecho se relaciona con España o con españoles en general, el impacto de la temática todavía puede ser mayor, pudiendo incluso incrementar la alarma social en torno a estos temas. Sinceramente, la considero una película imprescindible, sobre todo en una época en la que el el terrorismo, Afganistán, Palestina, Israel, Libia o la muerte de militares e inocentes está a la orden del día... ¿Para qué? Para comprender, para ponerse en el lugar de todos y, sobre todo, para no criticar sin saber. Después de saber... Critiquemos pues... 

Desde los inicios, la película nos Slatan, un hombre oriundo del Karadjistan que se enfrenta a una situación extrema: hacer estallar un avión de pasajeros que va de Moscú a Madrid. Pero una tormenta de nieve retrasa el vuelo, y los pasajeros son alojados en un hotel de montaña hasta que pase el temporal. Ese retraso obliga al terrorista a convivir, durante tres días, con sus futuras víctimas, unas personas con una visión positiva y optimista de la vida que, sin saberlo, le irán mostrando que existen otras formas de vivir a pesar de las desgracias. 


Es una película que juega a romper todos los géneros... No es un drama, no es un thriller, no es romántica... ¿Qué es entonces? Pues es ella misma, la historia de alguien a quien no le importa morir por creer que, de este modo, va a cambiar las cosas, va a conseguir reivindicar un lugar en la vida o va a impedir que las generaciones venideras sufran lo que el sufrió. Es sólo un ejemplo de las tantas y tantas historias que, cada día, suceden en los países en guerra... Y bien es sabido que, por mucha sangre que se derrame, el conflicto nunca va a terminar... ¿Por qué? Porque no conviene: es necesario, y ya no sólo para evolucionar sino para aquellos que regentan el mundo... Y, desde luego, la sangre derramada nunca será de los que mueven los hilos... Siempre serán inocentes... Y, si no, véase (y escúchese) aquella canción de Ismael Serrano que nos trasladaba hasta las guerras de Papá, Cuéntame Otra Vez... 


Es una película notable, emotiva, con unas interpretaciones sublimes y en la cual, al final de los finales, tu corazón quedará tocado y serás capaz de recordarla por mucho tiempo. Un argumento basado en ideas preconcebidas, en esos sucios prejuicios que nos devoran por dentro un día tras otro, capaz de enseñarte que algo que es totalmente cierto: siempre hay alguien que sufre más que tú, y eso debería quedarnos grabado a fuego. Porque todos, con nuestros más y nuestros menos, logramos sobrevivir día a día, a pesar de que nos cuesta, de que en ocasiones los problemas pesan demasiado y nos nublan la vista... Pero, queramos o no, mañana va a amanecer... Si bien es cierto que puede haber tormenta, ello no significará que el sol no nos está esperando. 


El final de la película, si bien un poco impactante, puede dejarnos un poco pensativo... ¿Qué será lo que verdaderamente a sucedido? ¿Cuál será el valor que realmente triunfará? Como un consejo personal, no dejéis de verla: además de encantaros, os hará ver el mundo de otra manera.

lunes, 18 de agosto de 2014

American Horror Story

A pesar de que nunca hable de ello, ver series me encanta... Sé que parece una locura teniendo en cuenta de me gusta ver las producciones de una única vez, pero si tenemos en cuenta que, una vez emitida por televisión, una serie ya está disponible para verla de tirón, la cosa es muy diferente. Algo así me ha sucedido con American Horror Story, serie americana que cuenta, hasta la fecha, con tres temporadas completas que nada tienen que ver entre sí de no ser porque comparten elenco de actores. Comencé a verla por recomendación de muchos conocidos y, sinceramente, he quedado bastante satisfecha... Supongo que ver una temporada completa en tres días es una buena señal ¿no? 

La primera temporada vio la luz en 2011 con un total de 12 episodios. En esta se cuenta la historia de Ben (Dylan McDermott), su esposa Vivien (Connie Britton) y su hija (Taissa Farmiga), quienes tras sufrir algunas desgracias familiares, dejan Boston y se trasladan a una casa de Los Ángeles con la esperanza de reconstruir su vida: la Casa del Crimen. Allí, Moira O'Hara, una chica que trabajó en esa casa, aparece a los ojos de Vivien como una sexagenaria (Frances Conroy); Ben, en cambio, la percibe como una mujer joven (Alexandra Breckenridge). Las cosas en la casa cada vez serán más extrañas, sobre todo cuando se dan cuenta de que la mayoría de sus vecinos (como el personaje de Jessica Lange) se cuelan en su interior como si fuera suya. 


Los 13 episodios de la segunda temporada (Asylum) ven la luz un año después, en concreto, en 2012. Esta vez nos hallamos ante un drama psicológico desarrollado en la Institución Mental Briarcliff durante 1964 y que sigue la historia de los pacientes, doctores y enfermeras que ocupan el asilo. Asesinatos, atrocidades, homosexualidad, extraterrestres y posesiones son la temática principal de este conjunto de capítulos que se llevarán a cabo entre dos épocas: los sesenta y la actualidad. El personaje de Jessica Lange vuelve a tener un protagonismo esencial, al que podríamos sumar el de Lily Rabe, sorprendente y perfectamente representado.


Por último, 13 episodios más conforman Coven, la tercera temporada (2013). En ella se cuenta la historia secreta de las brujas y la brujería en América: más de 300 años han pasado desde los días turbulentos de los juicios a las brujas de Salem y las que lograron escapar ahora están en peligro de extinción. Misteriosos ataques han ido en aumento en contra de su clase y se están enviando las chicas más jóvenes a una escuela especial en Nueva Orleans para aprender a protegerse a sí mismas. Envuelto en el torbellino está la nueva llegada, Zoe (Taissa Farmiga), que está escondiendo un secreto terrible por su cuenta. Alarmada por las recientes agresiones, Fiona (Jessica Lange), la Suprema bruja que lleva largo tiempo ausente, regresa sorpresivamente a la ciudad, decidida a proteger el Coven y empeñada en destruir a quien sea que se interponga en su camino. 


A pesar de los diferentes escenarios y de las nuevas incorporaciones, puedo decir que ninguna de las tres temporadas me ha decepcionado. Todo lo contrario: a través de esta serie se trabaja sobre los tópicos del terror que todos conocemos y que más público han sabido atemorizar... Claro ejemplo de ello son los fantasmas, las apariciones después de la muerte, los asesinos, los psiquiátricos, la Iglesia, los exorcismos, los extraterrestres y, por supuesto, las brujas. Evidentemente, la segunda temporada tiene una trama mucho más compleja que las otras dos, pero no por ello voy a menoscabarlas... 


Debo decir que todas me han parecido capaces de mantenerte pegado al televisor, recomendadas por supuesto para los amantes de lo oscuro. Echaba de menos una serie con estas características... Algo más duradero que una película, algo que me mantuviera expectante hasta el día siguiente, esperando ese momento de sentarme frente al televisor para dar continuidad a un argumento. A su vez, todas las interpretaciones son dignas de mención: buenos y conocidos actores con papeles a la altura de las expectativas... Como, por ejemplo, Jessica Lange, una villana de las de antes con papeles estelares. 

Sólo puedo recomendarla mientras espero ansiosamente que se estrene la cuarta temporada. 

viernes, 8 de agosto de 2014

Cuento de Invierno

Cuando apetecen películas románticas... ¡Pues apetecen! Lo cierto es que me hice con esta cinta tras haber visionado su enorme cartel en el videoclub del barrio, aunque la apalanqué hasta encontrar el momento adecuado para verla... Había leído el argumento y, a pesar de que la vendían como un completo milagro de amor, un cuento de hadas o una historia mágica, no había encontrado el momento oportuno. A su vez, y teniendo en cuenta que la crítica no era muy positiva (que si absurda, que si farragosa, que si fracasada), decidí dejarla para el final de los finales... Hasta que su turno llegó hace un par de día. Sin embargo, Cuento de Invierno, a mí me ha tocado la patata... ¡Qué cosas! 

La película da comienzo a finales del siglo XIX, en Nueva York, donde Peter Lake (Colin Farrell), un ladrón irlandés, conoce a Beverly Penn (Jessica Brown Findlay), la joven heredera de la casa que pretende robar y a la cual le queda poco tiempo de vida y es capaz de deshacer la nieve con su alta temperatura corporal. Evidentemente, se enamoran... Se trata de una historia de fantasía sobre un ladrón, una chica moribunda y un caballo blanco volador, ambientada tanto en el siglo XIX como en la actualidad. 


Bajo mi punto de vista no sólo destacan sus actores, también su belleza visual en general y ese tono puramente romántico que desborda desde el principio. A veces no soy capaz de entender la crítica, ¿qué puede esperarse de un argumento así salvo fantasía, magia y, por supuesto, mucho amor? Sin embargo, y a pesar de ser bastante larga (alcanza las dos horas de duración), muchos de sus personajes se encuentran desaprovechados y, la parte final de la historia, sucede demasiado rápido como para poder dar que hablar... ¿Toda una película sobre el siglo XIX para ocupar unos minutos con la actualidad así, sin más? Eso deberían haberlo tenido en cuenta... 


Es algo así como una película de Disney, pero con figuras que cobran forma humana... Donde todo es posible y el amor todo lo puede. Justamente lo que esperaba de una película de amor: ¿demasiado azúcar? Es posible, pero no se trata de un slasher... Ni siquiera de una película de terror o de un thriller: es un drama romántico que puede mantenerte pegado al televisor durante varias horas. 

¿Y tú? ¿La has visto?

martes, 22 de julio de 2014

Maníac

Ver a Elijah Wood fuera de El Señor de los Anillos me ha costado: esa cara y papel de niño bueno le ha marcado para siempre, como Solo en Casa marcó a Culkin hasta llevarlo hasta límites insospechados... Sin embargo, el salto de género para nuestro pelirrojo de cara angelical ha sido tan brutal que ha pasado de perseguir anillos a arrancar cabelleras a lo sioux... Os cuento: la película, rodada desde la mente y el ojo de un psicópata obsesionado con montarse sus propias mujeres a partir de restos de otras, puede llegar a ser implacable con la sensibilidad humana... Si bien es cierto que es un slasher, puede resultar tremendamente horrible. 

La cinta, remake de un clásico de culto de William Lustig, nos presenta a Frank, el dueño de una tienda de maniquíes, un hombre solitario y, a primera vista, inofensivo. Sin embargo, hay algo profundamente turbador en su mirada, que refleja un oscuro y siniestro secreto que resurgirá tras su encuentro con Anna, una joven artista que acude a él en busca de ayuda para una exposición... Sin embargo, no sabrá hasta más adelante en qué clase de lío podría haberse metido. 


Sinceramente, llega un punto que la película carece de sentido... Se producen muchas sensaciones de miedo y asco en el telespectador, y las cuales van mucho más lejos de las necesarias para una película de este género. Si bien es cierto que el rodaje en primera persona, tipo videojuego, convierte las sensaciones en mucho más subjetivas, esa brutalidad nauseabunda sobra casi desde el principio. En otras palabras: una película no apta para estómagos sensibles (corréis el riesgo de ver moscas por todas partes). 

Puedo decir que no me ha gustado... Y ya no sólo por todo aquello que he comentado anteriormente: los personajes son tan planos que, si fueran tortilla, se vería el fondo del plato... A todo ello sumaría ese guión tan pobre y escasamente trabajado (en serio... ¿Hablan de algo?), una falta de ingenio increíble y el recurso fácil a lo sanguinario para que algo llame la atención en el telespectador. 

Lo único interesante es la visión de un asesino psicópata en primera persona, sus delirios, sus alucinaciones y todo lo que ve por sus ojos, lo que siente en sus brotes y sus actuaciones posteriores... Para aquellos interesados en la enfermedad mental, podría ser curioso... Pero sólo eso.

sábado, 19 de julio de 2014

Lobos de Arga

Un poco de humor absurdo no viene mal de vez en cuando y, si además se mezcla con terror y gore, puede suponer un compuesto tan surrealista que puede ser el plan perfecto para un fin de semana entre colegas. Lobos de Arga es una película sin pretensiones, española, repleta de buenos actores de monólogos y con algunos tintes de acción que no os dejarán indiferentes. Con Gorka Ochoa a la cabeza, rodeado de otros tan buenos como Carlos Areces o Secun de la Rosa, sumando por supuesto una caracterización más que decente de licántropos, el resultado no puede ser bestial... ¡Y nunca mejor dicho! 

La película comienza en 1910, en Arga, un pequeño pueblo gallego, donde una maldición cae sobre la malvada marquesa de Mariño: al cumplir los diez años, su hijo se convertirá en un hombre-lobo. Cien años después, Tomás, un escritor fracasado que es el último descendiente varón de los Mariño, regresa al pueblo convencido de que van a nombrarlo hijo adoptivo de Arga. Sin embargo, la finalidad de los habitantes del lugar es una bien diferente... ¿Sobrevivirá al plan que tienen entre manos? 


Destacan unas actuaciones muy divertidas y unas potentes escenas, canallas, con sangre incluida y frases para recordar. Ha sido una de las pocas cintas españolas que me ha sorprendido para bien, y ya no porque me gusten los actores, sino porque la combinación de todos ellos no puede ser más magistral en ese entoro rural, con la cultura típica de la España Profunda donde todo se soluciona en la taberna, comiendo como cerdos o con una escopeta en la mano. Comedia y drama se conjugan, dando cabida al gore más extravagante e inverosímil, pero con clase. 


Todos los tópicos aparecen perfectamente remarcados: lo bestias que pueden llegar a ser en el norte, y más si son de zonas rurales; la Guardia Civil de pueblo y su peculiar forma de actuar; los ataques de los hombres-lobo... Reconozco que es un poco larga (casi dos horas de duración), pero vale la pena pasar un buen rato comentando las distintas jugadas fruto del binomio acción-humor. Además, el perro Pancho le pone la guinda a semejante pastel de arándanos. 

Saqueo de tumbas, párrocos, pelo en pecho, canibalismo, zoofilia, violencia, benemérita y un entorno envidiable. ¿Qué más podemos pedir? Deberíais verla... Prometo que os gustará.

martes, 24 de junio de 2014

Bypass

Lo confieso: me encanta Gorka Ochoa. A pesar de que le veremos como un pagafantas borracho de limoncello por muchos años que pasen, tiene otras muchas comedias interesantes. El otro día vi Lobos de Arga, excesivamente larga y con muchas caras interesantes, pero hoy nos ocuparemos de Bypass, que se trata más bien de una comedia romántica que cumple con lo que promete de una forma sencilla y efectiva, regalando momentos para recordar a pesar de su pésimo doblaje del euskera al castellano (que no digo español para que veáis que ni soy nacionalista). Si bien es cierto que anda bastante pobre de recursos, a mí me ha gustado... Así que deberíais verla a pesar de que es una de esas de Serie B que nadie conoce y que sólo puedes encontrar a través de Wikipedia. 

La película cuenta la historia de un economista vasco (Gorka Ochoa) afincado en Barcelona, quien se ve envuelto en un difícil dilema sentimental entre su novia catalana (Bárbara Goenaga), que está embarazada, y una amiga de la infancia (Sara Cozar), enferma del corazón, a la que se declaró por compasión convencido de que se iba a morir. El problema surge cuando la enferma se recupera milagrosamente y él se ve obligado a fingir que la ama... ¿Será capaz de llevar ambas historias sin que ninguna de las mujeres se dé cuenta? 


Hay que reconocer que el doblaje es pésimo... La voz de Gorka Ochoa aún puede sonar más o menos bien, pero la de Itziar Atienza o Bárbara Goneaga suenan sobreactuadas, como pegadas porque sí sobre un personaje cualquiera a pesar de que sean las suyas propias... ¡Es que no hacen amago ni de coincidir con los movimientos de labios! Por todo lo demás, pues no es que vaya muy sobrada, pero con toda la escasez que la caracteriza, cumple con su cometido de hacerte pasar un buen rato a costa de los líos de faldas entre los protagonistas. 


Su final es previsible a kilómetros, pero... ¿Qué más queremos? Es una comedia para pasar el rato, no un thriller psicológico para gente inteligente... Todos sabemos qué nos puede deparar el futuro si la escogemos, que para eso está la crítica... Así que, si os gustan los personajes de Vaya Semanita y apostáis por el producto nacional vasco, esta opción os hará pasar un rato entretenido llevando un tema dramático por las sendas de la comedia.

martes, 27 de mayo de 2014

Mindscape

Mindscape y día del espectador en el cine municipal se contemplan como un planazo de entre semana al alcance de algunos bolsillos... Por ese motivo, decidimos ir al cine esa tarde, pero con tan mala suerte de que había sido retirada de cartelera esa misma semana. ¿Por qué? ¿Por qué me tiene que pasar esto a mí? Pues sí, me pasó... Así que tuve que comprarme el cubo de palomitas (por no quedarme con las ganas) y esperar hasta su estreno en DVD para poder disfrutarla... Es de esas películas de psicópatas que me llaman la atención, y quería estudiarla con detenimiento... ¡Por curiosidad, sólo! Y he de reconocer que me ha gustado... 

La película se centra en un experto (Mark Strong) en introducirse en la mente de otras personas, quien acepta un nuevo caso. En esta ocasión, su objetivo es una adolescente brillante (Taissa Farmiga) con problemas y que está en huelga de hambre. A partir del momento en el que se interne en la cabeza de la chica, comenzará un peligroso juego de manipulación en el que John tendrá que determinar si ella es una sociópata o víctima de algún trauma. 


Sería una de esas películas que recomendaría sin lugar a dudas: un thriller para no olvidar, con una ambientación más que correcta y un argumento electrizante desde el principio... Los primeros planteamientos de la película ya amenazan con mantenerte activo y en tensión, y pensar que ello viene de mano de un director español (Jorge Dorado) hacen reflexionar acerca de que todavía quedan españoles capaces de crear verdaderos hitos. Sin lugar ha dudas, ha sabido trabajar con el suspense hasta el punto de combinar un guión exquisito con la iluminación perfecta, todo ello rodeándose de unos actores que cumplen las expectativas de sobra. 


No puedo concluir sino diciendo que la ópera prima de Dorado supone un arranque monumental en una carrera con futuro, con buenas interpretaciones y unos giros de guión bien hechos y capaces de mantenerte pegado al televisor... ¡La mirada Taissa Farmiga es penetrante! La historia es buena, original y cumple con lo que esperaba de un thriller psicológico con las características que se vendían en el tráiler... Además de no aburrir, es atractiva durante sus 92 minutos de duración...

Si no la has visto... ¿A qué esperas?

lunes, 12 de mayo de 2014

Ocho Apellidos Vascos

Ganas no... ¡Lo siguiente! Ocho Apellidos Vascos se había transformado en mi deseo cinematográfico actual... ¡Y no es para menos! Con tan buena crítica y tal recaudación en taquilla, no podía esperar más a verla... Y, visto el panorama y habiendo echado las risas pertinentes, no tengo para esta película más que palabras de elogio. Esta comedia española ha logrado calar en mi subconciente dejando una cosa clara: que los chistes de vascos siempre han hecho gracia. Los tópicos se amontonan en el argumento como pelusas en los rincones de una habitación, provocando la mayor de las alegrías o el peor de los odios entre los dos polos opuestos de la geografía española. 

La película se centra en el personaje de Rafa (Dani Rovira), un joven señorito andaluz que no ha tenido que salir jamás de su Sevilla natal para conseguir lo único que le importa en la vida: el fino, la gomina, el Betis y las mujeres. Todo cambia cuando conoce una mujer que se resiste a sus encantos: es Amaia (Clara Lago), una chica vasca con sentido nacionalista. Decidido a conquistarla, se traslada a un pueblo de las Vascongadas, donde se hace pasar por vasco para vencer su resistencia. Para ello, adpotará el nombre de Antxon y varios apellidos vascos: Arguiñano, Igartiburu, Erentxun, Gabilondo, Urdangarín, Otegi, Zubizarreta e, incluso, Clemente. 


El monologuista Dani Rovira nos descubre una faceta desconocida hasta la fecha como actor de un largo metraje, rodeado por dos personajes que salieron a la luz gracias a El Mundo es Nuestro (¡gran comedia también!): Alfonso Sánchez y Alberto López, dos especialistas en hacer reír al público con chistes de actualidad española, además del personaje de Carmen Machi. Todo se conjuga a la percepción en esta oda al País Vasco visto desde la óptica del desconocimiento: terrorismo, bombas y secuestros se mezclan y dan lugar a una comedia de humor muy destacable, energético y básico... No es necesario tener conocimientos de ingeniería para entenderlo y es para todos los públicos. 


Muy entretenida y alocada, al estilo americano pero con chistes nacionales, dispuesta a hacerte pasar un buen rato en tiempos de crisis. Si ya no reímos... ¿Qué nos queda? Y si para ello podemos apostar por las diferencias regionales tan cómicas de nuestro país, ¿no es genial? Es como si el año que viene deciden contrastar a los 'achos murcianos' con los 'paelleros valencianos'... ¿Y qué más da? ¿Por qué vamos a molestarnos? Hay peores cosas, tanto en el mundo con en España. 

Si todavía no has ido a verla... ¡No esperes más!

domingo, 11 de mayo de 2014

Séptimo

Desde su puesta en marcha en los mejores cines del país tenía intención de verla, pero no tuve tiempo y acabaron por retirarla... Séptimo es la típica película que, desde que ves el tráiler, tienes ganas de hincarle el diente por dos razones: es una película española con pinta de valer la pena, y se lleva a cabo en un escenario cerrado. A todo ello, hay que sumarle los actores principales, Belén Rueda y Ricardo Darín, este último famoso por sus interpretaciones en grandes telenovelas latinoamericanas y con mucho bagaje en esto de interpretar sufrimiento. Ello me lleva a concluir que su interpretación es la más brillante de todas, la que lleva la batuta en este entramado que más que suspense transmite desconcierto... Ahora lo entenderéis mejor. 

Séptimo comienza en el momento en el que un padre y sus dos hijos juegan a ver quién llega primero a la calle desde un séptimo piso: si el padre en el ascensor o los niños por las escaleras. Cuando el padre llega a la planta baja, resulta que los niños no aparecen, no hay ni rastro de ellos. Empieza entonces una búsqueda frenética por parte del padre (Ricardo Darín) y la madre (Belén Rueda), una pareja que no está pasando su mejor momento a nivel amoroso. 


Por desgracia, y a pesar siempre de que la idea era potencialmente atractiva, la película hace aguas antes de empezar... Además de previsible, no acaba por introducir al telespectador en su trama. Me parece bastante indignante que con dos actores de la talla de Ricardo Darín y Belén Rueda no hayan acabado de encauzar un argumento donde lo esencial era mezclarte en su angustia... Una angustia que, claramente, sólo vive el padre y tampoco de una forma exagerada. Este hecho da la sensación de desconcierto y, obviamente, de aburrimiento... Con el transcurso, la película se vuelve plana y sin emoción, insípida y sin tensión alguna. Apenas uno se encuentra a la espera de que se resuelva el pastel como uno tiene pensado y... ¡BINGO! Acierta... 


Me ha decepcionado bastante... No hasta el punto de no recomendarla, pero me siento indecisa... Si bien es cierto que la actuación del argentino salva bastante este guión tan controvertido (también los niños con ese maravilloso acento), la posición de Belén Rueda está muy desaprovechada... Es una chica brillante, pero no en este papel... ¿Qué habéis hecho, por qué no habéis contado con que podía fingir un poco mejor? Y, además... ¿Por qué tanta luz en una película de suspense? ¿A nadie le dio por pensar eso?

Bueno, pues eso... Que si queréis verla, que os atengáis a las consecuencias.