jueves, 19 de diciembre de 2013

Vulnerables

Estos días he estado bastante ocupada... Sin embargo, son bastantes las películas que tengo en el tintero para comentar... De eso que te la pones de fondo y acabas olvidando tu tarea para pegar tus ojos a la pantalla. ¿A quién no le ha sucedido? Hoy me he decantado por dedicarle unas líneas a Vulnerables, la película que escogí hace un par de noches sin mucho ánimo... Española más un argumento un tanto dramático, igual a sospecha de truño... Y, a pesar de que casi casi me obliga a pensar que había tenido muy mal ojo, finalmente me mantuvo pegada a la pantalla... Aunque no sucediese demasiado en ella, todo sea dicho. 

La película comienza presentándonos a Carla (Paula Echevarría), madre primeriza de una niña de parto prematuro... Debido a los problemas de salud de la pequeña, Carla se mudará a la vieja finca familiar manchega, pero allí, cámara Casio en mano, se verá obligada a enfrentarse a los fantasmas del pasado... 

No es una película que destaque por un amplio elenco de personajes... De hecho, se podría decir que son todos extras excepto los tres principales que llevan adelante toda la trama... Si es que podemos llamarlo "trama" en sí misma. Quiero dejar claro que no se trata de una superproducción, pero sí de una cinta que provoca curiosidad con el transcurso de los fotogramas: ver a Paula Echevarría en el papel de mujer sufrida, expresiva en materia de miedos, de recuerdos... Resulta muy pero que muy interesante, sobre todo porque no había tenido oportunidad de disfrutar de muchos de los trabajos de esta actriz que resurgió tras casarse con un triunfito, todo sea dicho. 


De todos modos, tampoco entiendo la gran cantidad de mala crítica que recibe... ¿Será posible que seamos todas unas envidiosas que no sepamos apreciar el esfuerzo de esta actriz sólo por el hecho de que ella duerme bien pegadita a los abdominales de nuestro ídolo de juventud? Pues puede ser... Porque, si no, no acabo de comprenderlo. Vale que no sea AVATAR ni Crepúsculo (ahí no tenemos envidia ¿eh? Anda que no llamamos 'cardo' pocas veces a la protagonista así, en petit comité...), pero tampoco es como para cebarse con ella: una cinta donde hay suspense, sospechas de trastornos mentales, insomnios y muy buenos parajes manchegos no debe ser pasada por alto. 

¡Ah! Y que sepáis que me encanta un pueblo donde sólo hay un tipo de queso, no se pregunta qué tipo de carne picada se quiere, no se cobra (porque se apunta en la lista) y, para colmo, venden los pijamas de bebé en talla estándar... ¡Yo quiero vivir ahí!