martes, 25 de junio de 2013

Serie B

Bueno, bueno y bueno... No he visto nunca cosa tan patética, tan basura y, ni mucho menos, con tantas pretensiones de serlo. Del creador de Sueca Bisexual necesita Semental y No me Toques el Pito que me Irrito, se avalancha sobre nosotros Serie B, película (por llamarla de alguna manera) que intenta 'homenajear' (o algo así) a este intrépido y marginal género, caracterizado por el bajo presupuesto, la carnaza barata, la sangre falsa y la mala hostia, dirigiéndose a los frikis, a los casposos y a los que no esperan más que pasarlo bien. ¡Ya lo dice el título! Menos mal que, por lo menos, avisan vas a tener el placer de contemplar durante los siguientes 80 minutos... Una castaña y no precisamente pilonga. 

La película nos presenta a Willie Fresno (Manuel Zarzo), un famoso actor de Hollywood de origen rumano que se ha retirado y vive en España en una lujosa mansión, lejos de la ciudad. Una tarde, yendo de caza, encuentra casualmente a unas chicas (Sonia Monroy y Nuria de Córdoba), a las que invita a su casa. Un cúmulo de circunstancias imprevistas hacen que la convivencia se convierta en un infierno al quedar al descubierto las más bajas pasiones y el oscuro pasado de cada personaje. 


Ni un guión excelente, ni unas interpretaciones brillantes... ¡Ni nada de nada! Esto, señores, es serie B, con sus toques de humor y de sexo gratuito que ponen la guinda a una película que no seré capaz de recordar en unas semanas... Digamos que, a pesar de ser lo suficientemente cutre como para formar parte del género, ello no la convierte en memorable. Ironía y sarcasmo es lo que le sobra, al igual que tetas y culos, que están presentes como mosquitos en un pantano, rodeado todo ello de los charcos de babas de los telespectadores más brutos. Todo ello, mezclado con algunas escenitas gore bastante atractivas y la dulce voz de Gisela como banda sonora (pero... ¿a quién narices se le ocurrió semejante pastelazo?), te dejan, pues... Con la boca abierta 'a lo Sonia Monroy.' 

No me ha gustado, lo reconozco... De todos modos, no es una película para esperar mucho más. Me picaba la curiosidad desde que vi el cartel, sólo por ver cómo se bebe el brebaje compuesto por un gran actor como es Manuel Zarzo, y la carroña más televisiva... Y, a mí entender, no se traga bien. El final quizá sea lo único que recordaría, por lo de la sangre y eso... Pero es que, la caspa consigue atragantarte... ¿O no? 

No tengo mucho más que decir...

Freakdog (Red Mist)

Quería adelantarme a los acontecimientos... De hecho, conocí esta película gracias a un viejo cartel ubicado en la parte más alta de un videoclub 24 horas. Me sorprendió su cartel, grisáceo y cubierto de sangre... Muy gore y muy agresivo, así que pensé: '¡menuda peli de serie B! El argumento será malo, pero habrá probar...' Freakdog, Red Mist o Bicho Raro tiene tantas traducciones como sorpresas a lo largo de su argumento, algunas de ellas bastante brillantes y, todas ellas, partiendo de una idea de lo más original: las experiencias extracorpóreas tras un milagroso tratamiento para acabar con el coma. 

La película nos presenta al depravado y asocial Kenneth, una persona marcada por su pasado y cuya vida en el hospital donde trabaja se ha convertido en una serie interminable de vejaciones y mofas por parte de un grupo de ambiciosos estudiantes de medicina. En una ocasión, la burla se les va de las manos: tras hacerle ingerir una dosis muy elevada de alcohol y medicamentos, Kenneth sufre un ataque epiléptico y termina en coma. Angustiada por los sentimientos de culpa, una de las estudiantes intenta salvarle la vida administrándole un cóctel de drogas sin testar para reanudar su actividad cerebral, remedio que, en lugar de curarle, provoca en Kenneth experiencias extracorpóreas que consisten en ocupar temporalmente el cuerpo de otras personas y, a través de ellas, vengarse de los que le dejaron en estado vegetativo. 


Se trata de una cinta muy poco conocida y de la que muy poco se ha escrito hasta la fecha... De hecho, data del año 2008 pero recientemente parece haber llegado a nuestro país. Sin embargo, espero que estas líneas inviten a muchos de vosotros a darle una oportunidad porque, sinceramente, lo merece: algunas de las 'venganzas' son de lo más elaborado, con escenas de esas que quedan para la posteridad y que, desde luego, se merecen por mi parte una redacción de líneas bastante positiva. 


Supera ligeramente lo que serían las típicas películas de adolescentes muriendo sin orden ni concierto y de las que hay tropecientas en los videoclub, a pesar de ser una producción de mínimo presupuesto. Se visualiza el enorme esfuerzo combinado de director y protagonista, aunque hay que reconocer que la introducción se vuelve un tanto cansina con tanta explicación: lo que el público quiere son muertes bestiales y no explicaciones, al menos el público al que va dirigida esta cinta. Menos mal que, aunque tarde en despegar, el final es un verdadero clímax que logra mantenerte en el aire. Tenéis que verla... ¡Tenéis que verla!

domingo, 16 de junio de 2013

Madrid, 1987

En Madrid, 1987 hay una cosa que tenemos clara desde el principio: María Valverde se desnuda para José Sacristán y para todo aquél baboso pornográfico que se crea culto cuando, en realidad, le está dando al MUTE en su mando a distancia. Entre esos desnudos ya no sólo está el físico, demasiado 'lolitense' a mi parecer, sino el desnudo del alma, el del choque generacional entre dos personas con una diferencia de edad y de pensamiento abismal... La conocimos en la cinta cani por excelencia Tres Metros Sobre el Cielo, y es la primera vez que María Valverde se desnuda en una película. ¿Resultado? El que tenemos... 

David Trueba apuesta por Miguel (José Sacristán), un veterano articulista, temido y respetado, y Ángela (María Valverde), una joven estudiante universitaria, quienes se quedan encerrados en un baño sin ropa, situación que da pie a un enfrentamiento generacional. Ella se encontró, en los ochenta, con una democracia ya consolidada, mientras que él forma parte de los privilegiados que lo habían conseguido todo. 


Grandes diálogos y monólogos en una cinta rodada en tan sólo 13 días y, según se cuenta con un equipo de rodaje totalmente desnudo... ¿Un espacio reducido y dos actores pueden dar para tanto? Lo cierto es que sí: Trueba apuesta por la fragilidad y la ligereza, todo un riesgo en los tiempos que corren... Dos actores, un baño de mala muerte y mucha palabrería pedante, reflejando historia, pensamientos, ideologías y, sobre todo, oposición. Una joven que quiere abrirse camino contra un señor que ha conseguido lo que se ha propuesto en la vida sin importar cómo, con escena sexual incluida y sin la cual podría haber sobrevivido.


Una trama clara, sin tapujos... Y sin 'trapujos' con los que cubrirse. En ocasiones, los diálogos rozan lo vulgar y considero que podría haberse rodado con algo de ropa por medio (tanto quiso Trueba reflejar la desnudez de la persona que los dejó, ya no en paños menores, sino sin paños). Reflexiones y sencillez... Esa es la propuesta que resulta efectiva, al menos para el 90% de los telespectadores. Y ya os digo que tan sólo he contado a aquellos que no buscan lo pornográfico del asunto... 

Deberíais verla. Es un verdadero reflejo de la crisis actual, incluso en este ámbito: cine de autor, de bajo presupuesto, con pocos actores y con unos escenarios bastante reducidos. Sin embargo, son las películas más profundas (¡y no se vale hacer bromas con el tema sexual!).

Emergo (Apartamento 143)

Regresamos con una de las millones de películas que se amontonan en torno al subgénero de la actividad paranormal 'cámara en mano', el cual intenta sin mucho éxito hacerse un hueco por todos los medios dentro del cine de terror. Emergo empuja y empuja, tratando de llegar hasta donde en su día llegó El Proyecto de la Bruja de Blair o, incluso, la primera de Paranormal Activity... Sin embargo, y a pesar de introducir un elemento tan novedoso como es un grupo de entendidos en el tema con todos sus chismes, este tipo de argumento está tan gastado como la piedra del mechero de Bob Marley. 

Con la anterior descripción, prácticamente lo he dejado claro: la película se centra en cómo un grupo de parapsicólogos que tienen material de alta tecnología se adentran en una casa en la que ocurren sucesos extraños a investigar. Sin embargo, pronto su investigación se convertirá en algo muy peligroso... Sobre todo cuando la hija adolescente comience a demostrar extraños comportamientos. 

Traducida al español como Apartamento 143, lo cierto es que la película, además de parodiar programas como Cazadores de Fantasmas, no aporta nada nuevo o, al menos, nada que no esperásemos encontrar de la mitad en adelante. El comienzo es esperanzador, potencialmente atractivo y creador de una atmósfera que genera expectativas a tutiplén. Sin embargo, el desarrollo posterior nos demuestra que no: hemos confiado sustancialmente en la promesa de un subgénero más que exprimido y nos hemos vuelto a dejar llevar por cuadros que se giran solos y extrañas criaturas que aparecen a su antojo regalando sustos de segunda categoría. 


A pesar de todo, la fórmula continúa funcionando... Nos mantenemos pegado al televisor, que al fin y al cabo es lo que realmente importa, esperando que se produzca 'eso' que tanto nos ofrecen... Y 'eso' que, por cierto, aquí no llega a aparecer. Por este motivo, la recomiendo única y exclusivamente si no tenéis nada mejor que ver... En caso contrario, abandonadla al fondo de la estantería hasta que llegue esa ocasión. 

A pesar de ser una producción española con actores americanos, no... No me ha llegado.

viernes, 7 de junio de 2013

The Collector

Siempre he pensado que las sagas de Saw y Hostel eran lo más gore e imprevisible que jamás ocuparía las pantallas más exigentes... Sin embargo, existen otras posibilidades capaces, también, de freír los nervios, siguiendo una dinámica similar y colocando en un lugar muy privilegiado la sangre de sus protagonistas. The Collector es una de ellas, con el incipiente de 'cazador cazado' que le da ese toque divertido de originalidad entre tanto festival de vísceras y torturas gratuitas; un psychothriller con verdaderos momentos de tensión que, a pesar de lo inverosímil de algunas situaciones, 'no se salva ni el gato'... Si la veis, entenderéis por qué. 

La película comienza presentándonos a Arkin, manitas y ex timador que ve en un hogar tranquilo y una familia de vacaciones una 'oportunidad.' ¿Por qué? En el interior de una casa hay una caja fuerte con joyas y dentro de la caja hay una rara gema, su única esperanza para pagar la deuda de su ex esposa y mantener intacto lo que queda de su familia. Pero desgraciadamente para Arkin, dentro de esa casa hay un psicópata, un experto torturador que se está ensañando con la familia residente. Mientras avanzan los segundos hacia la medianoche, Arkin se convierte en un héroe reacio atrapado por un enmascarado coleccionista' en un laberinto letal... Cada rincón de la casa es una trampa mortal para aquél que intente escapar. 


Una propuesta bastante interesante... Una barrabasada de sangre y destrozos humanos varios siguiendo lógicas poco creíbles pero, al fin y al cabo, divertidas... O, al menos, provocadoras de 'mal cuerpo' entre los visionarios, que es realmente su finalidad. Combina muy equilibradamente el suspense, la tensión y el gore, incorporando sobresaltos no muy usuales en este tipo de películas, cuyo fin primordial es 'destripar' sin razón alguna, acongojando, más que 'acojonando', al telespectador. 

A pesar de que el guión no le hace mucha justicia, tanto salvajismo no necesita de la palabrería barata que tan sólo estorbaría... Todo ello se compensa con unos efectos de sonido e iluminación sublimes, que sorprenden en el momento más adecuado con una salpicadura, un rasgado o un arrancamiento. Volvería a verla tan sólo por rememorar la asfixiante atmósfera de la que uno no puede esperar un final feliz.

¿Y tú? ¿La has visto? Pues no sé a qué estás esperando...