miércoles, 31 de julio de 2013

Scar 3D

Cuando uno dedica una tarde completa a ver, revisar y buscar los puntos fuertes de una película tan publicitada como ha sido Scar 3D uno se da cuenta de una cosa: no se necesitan las tres dimensiones para comprobar la profundidad de las cicatrices. De hecho, este thriller de terror podría ser muchísimo más disfrutado si acaso se hubiese empleado la técnica normal, puesto que... ¿Qué hacemos aquellos que no hemos ido al cine a verla? ¿Y aquellos que no tengan un televisor en 3D? ¿Y aquellos que no tengan gafas 3D? Yo me encuentro inserta en esos tres grupos, y creerme que no es nada placentero tener que ver cómo este slasher se desintegra cada dos por tres en líneas azules y rojas que no te dejan meterte de lleno en su argumento. 

La película transcurre en el pueblo de Colorado, donde vivió el enterrador local llamado Ernie Bishop (Ben Cotton), un psicópata incrustado en la memoria del pueblo. 16 años atrás comenzó su leyenda cuando Bishop se dedicó a capturar jóvenes del pueblo y llevarlos al sótano de su morgue, donde los guardaba en los armarios para los cadáveres. Cortaba, marcaba y torturaba para luego mostrarles las heridas con un pequeño espejo. Joan Burrows (Angela Bettis) se convirtió en la heroína local porque llegó a matar a Bishop en su huida, pero perdió a su mejor amiga a manos de este asesino. Joan se marchó del pueblo, y 16 años después y destrozada psicológicamente, regresa por primera vez a ver a su sobrina Olympia ser coronada reina de las fiestas del pueblo. Pero a su llegada empiezan a sucederse asesinatos entre los jóvenes del pueblo, especialmente del entorno de Olympia. 


Sinceramente, es bastante mediocre... Supongo que tanto como las gafas rudimentarias que utilizamos para verla. Sin embargo, daba la sensación de que estaba rodada en blanco y negro, y que el hecho de venderla tan sólo en 3D tan sólo es un medio más para distraer la atención de tanta ineptitud para representar un drama de estas características (de hecho, Bettis parece que protagoniza la película porque no tenía otra cosa que hacer ese día). 

Si bien es cierto que algunas escenas gore son bastante entretenidas y la tortura en general consigue su objetivo de provocar ascos en el telespectador, la película en general carece de un ritmo argumental adecuado. En ocasiones, uno desconoce si hablan de pasado o de futuro, si se trata de recuerdos o la protagonista se halla en la etapa actual. Si a todo ello le sumamos la inexpresividad de unos actores que parecen no sentir dolor con tanto daño físico, el resultado puede ser no un poco... Sino muy aburrido.

¡Que hubiese preferido verla sin el 3D! 

2 comentarios:

  1. La vi hace ya un tiempo y me pareció entretenida sin más. Nada destacable. Lo del 3D a mi también me parece un rollo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. A mí me pareció una película bastante extraña... No creo yo que hubiese merecido reproducirse en las pantallas de los cines. Es una peli sin más, de esas que pasan por esta vida sin hacer mucho ruido...

    ¡Un saludillo!

    ResponderEliminar