viernes, 18 de enero de 2013

Silencio de Hielo

Cualquier alabanza referente a esta película se quedaría corta... Silencio de Hielo es una de esas cintas sociales con una narración poderosa que invitan a la reflexión continuada sobre situaciones increíblemente actuales. Habla de la amistad, de parafilias, del valor de una familia, de la ineptitud de la justicia y del paso del tiempo, en sus dos horas de duración y basándose en una novela que lleva por título el mismo nombre. 

Todo comienza en un caluroso día de verano, cuando se encuentra una bicicleta abandonada en un campo de trigo: la escena recuerda exactamente la de un crimen cometido hace 23 años y que no se pudo resolver. Esta vez es Sinikka, una niña de 13 años, la que ha desaparecido. Mientras el investigador del caso sin resolver y un joven colega empiezan a hacer pesquisas, para los padres de Sinikka empieza un período de agonía e incertidumbre... Por otro lado, están los agresores, con sus peculiares circunstancias de vida. 

Una cinta no apta para almas sensibles... Un poco lenta en ocasiones, pero con una increíble moraleja: como un pedófilo es capaz de vivir dentro de una 'normalidad' y otro intenta rehacer su vida con su feliz familia , tratando de ocultar el monstruo que lleva dentro. A todo ello se suman los sufrimientos de los familiares por la falta de información... Es dura, mostrando las diversas caras de una tragedia y cómo van siendo vividas, todo ello fuera del escaparate comercial al que estamos acostumbrados con tanto actor de renombre. 


Los saltos temporales son muy llamativos, tanto como la moralidad que se respira tras cada fotograma. Es interesante y está bien interpretada, a pesar de que los actores sean, cosa que recalco, tan poco conocidos. Puede parecer fría, tanto como el ambiente alemán en general, pero se clavará como una espinita... Espinita que nos ayudará a introducirnos más en este peculiar mundo de los delitos sexuales y sus agresores. 

Totalmente recomendada para aquellos a los que les apetezca reflexionar sobre temas de rabiosa actualidad, con una dureza y una frialdad inimaginables.

No hay comentarios:

Publicar un comentario