martes, 24 de julio de 2012

Shoot 'Em Up

Hace algunas semanas que no tengo tiempo de ver películas medianamente decentes... Ya no sé si por falta de tiempo o, simplemente, por pereza, no utilizo mi disco duro externo... Por cierto, 500GB de memoria (fotos, vídeos, documentos) que peligran por una 'disección' en los cables de conexión. El caso es que, el otro día, mientras 'zappingueaba' o como se diga, hice un parón delante de una peli de acción, cosa muy rara en mí... Los tiros y la violencia gratuita por sí misma no me llaman la atención: prefiero todo eso con algún tipo de trama terrorífica, pero Shott 'Em Up era un poco diferente. 

La película comienza cuando el duro señor Smith (Clive Owen) espera en una parada del bus. Éste se verá involucrado en un tiroteo por unos pistoleros que persiguen a una mujer embarazada. La madre muere con el recién nacido en sus brazos, así que el señor Smith se convertirá en el blanco continuo de una serie de misteriosos atacantes dirigidos por Hertz. Mientras tanto, intentará descubrir por qué quieren al bebé con la ayuda de una prostituta (Mónica Bellucci) que hará las veces de madre y protegerá al pequeño. 

Aunque con demasiada violencia gratuita desde el principio, la película nos acaba enganchando... ¿Por qué? Enlaza casi sin darse cuenta los tiroteos y las persecuciones con la ternura de un argumento donde un bebé constituye el nexo de unión entre dos personas que apenas se conocían superficialmente (una prostituta y su cliente). A medida que se desarrolla la trama, podemos encontrar el típico humor negro americano enmascarado por los tiros, cosa que entretiene y hace que nos olvidemos de la gran cantidad de violencia absurda a la que da lugar. 


Una cinta para pasar el tiempo, hiperactiva y con un nivel de acción que resulta inacabable... ¡Ni en el final de los finales se olvida uno de los tiros! Sobredosis de balas y sangre es lo que se respira de principio a fin... ¡Hacía tiempo que no veía una película tan violenta! Y, desde luego, nada tiene que ver con las sagas de terror, donde algún personaje o 'ente' siniestro nos lleva hacia esa violencia. 

Los actores se limitan a lo que nos tienen acostumbrados... Mientras Mónica Bellucci no es más que una mujer florero que nos regala la típica escena de cama, Clive Owen es el héroe de la cinta, capaz de hacer 'maravillas' con la Bellucci mientras se carga a todo un ejército de tiradores selectos que se adentran en su habitación sin avisar. 

Si os gustan los tiros... Esta es vuestra película. Pasaréis, al menos, un rato entretenido, mientras veis caras bonitas, alguna escena de cama, tiros por un tubo y algo de humor amarillo mezclados con tintes de drama.

Cuando Ruge la Marabunta

Tras unas semanas de ausencia, vuelvo con un clásico de todos los tiempos en materia de intriga. Todos y cada uno de nosotros hemos visto alguna vez Cuando Ruge la Marabunta, una cinta de los años 50 donde los besos bien dados están mal vistos y la cual nos provocará algún que otro picor en las piernas con alguna escena nada despreciable para ser de la época. ¿Quién no la recuerda? De niño, de menos niño, de adolescente 'reshulón', de casi adulto, de mayorcete... Es una película para todos los públicos que siempre será un deleite para todos los amantes del cine: un reflejo de la época dorada de Hollywood con unos actores de lujo que quitan el hipo. 

La película se ubica en la jungla sudamericana (más concretamente, en el Amazonas), donde el propietario de una gran plantación (Charlton Heston) decide casarse por correspondencia para tener un hijo que herede su hacienda. A su esposa (Eleanor Parker), una joven viuda, no le resultará fácil adaptarse a la brusquedad del marido y a las costumbres de los nativos: no entiende cómo es capaz de cambiar su acomodada vida por por la dureza de la selva. Es en ese momento cuando percibirán como una terrible plaga de hormigas asesinas amenaza la región... Hormigas que quieren abrirse paso y destruyen cualquier cosa, sembrando tan sólo terror y desolación. 


Un maravilloso actor... Una bellísima actriz... Un paraje exótico ensoñador... Un villano nada convencional: hormigas asesinas que arrasan todo a su paso... ¿Qué más queremos para pasar un rato agradable? La acción aparece en el momento más adecuado (a partir de la segunda parte del metraje), y es justo en ese momento cuando me atrevo a preguntarme por qué las películas de hoy ya no se hacen así... Por qué, más bien, son copias las unas de las otras y el terror ha diferido mucho de lo que algún día fue. Si bien es cierto que a muchos les pueda parecer que la trama matrimonial inicial está de más, la considero necesaria para alcanzar ese mítico final que por siempre será recordado. 

La mezcla de historia de amor rocambolesca y una aventura sedienta de más acción me sorprende... He visto la película cientos de veces y reconozco que podría verla muchas más, siendo el resultado el mismo: abrir bien los ojos, sentarse y disfrutar de lo que en su día fue un referente del cine cuando todo lo que había dejaba mucho que desear. Intuyo que la cinta fue coloreada a posteriori, dado el baño de tonalidades chillonas de ropas y parajes pero, aún así, no puedo decir nada malo de ella. 

El cine de mitad del siglo pasado nos regalaba joyas como ésta... No dejes pasar la oportunidad de recordarla si puedes.

viernes, 6 de julio de 2012

La Monja

Hace un par de años (alguno más, puede ser) tuve la oportunidad de ver esta película cuando recién se acababa de estrenar... Por aquellos entonces correría el año 2005. Me habían hablado muy bien de ella y, ¿qué podía hacer? Además, el título tenía una pinta bastante apetitosa... ¿Resultado? Al pozo de los olvidos hasta anoche, que volví a tenerla delante de mis narices... La Monja, película española de terror de supermercado regresa cual espíritu del más allá a mi pantalla (y a las vuestras, que la emitieron por una cadena pública) para vengarse (y no es para menos). En fin, en un Estado tan 'aconfesional' como el nuestro y jugando con las monjitas... Ay, ay. 

La película (aunque parece más bien una miniserie de escasa duración) nos cuenta la historia de seis jóvenes internas en un siniestro colegio que pasan sus días atemorizadas por una temible monja que dice estar en este mundo para librarlo del pecado. Un horrible secreto que traumatizará a las jóvenes reaparecerá 17 años más tarde, cuando cada una ya tenga su vida más que hecha. Digamos que una serie de brutales asesinatos las reunirá para revivir juntas su oscuro pasado, el que las unió para siempre 17 años atrás... 


Bueno... Podría decir que asustar, asusta... Al menos en la medida de lo posible: está basada en una historia original de Jaume Balagueró, y eso tiene que notarse en algún lugar. Sin embargo, los papeles de las adolescentes son bastante menos creíbles que los de las adultas, que también aparecen notablemente sobreactuadas en una atmósfera que, a pesar de ello, no está mal trabajada: es agobiante, no del todo agónica, pero con unos efectos resueltos con bastante esmero. El cine español vuelve a intentar llamar nuestra atención con una película muy 'santificada', donde juga con la religión en su sentido negativo para provocarnos miedo... Otro tópico o... ¿No recordáis la posterior NO-DO?

Los actores, perfectamente seleccionados (Teté Delgado, Cristina Piaget, Manu Fullola, Natalia Dicenta, Belén Blanco, Lola Marcelli), no acaban de convencer... El doblaje resulta patético en una película española... Para cometer semejante aberración, hubiese preferido escucharla en catalán, seguro que mucho más limpio que el castellano pastoso que suena cada vez que subimos el volumen del televisor. 

Si queréis un argumento facilón, no demasiado logrado, pero para ver entre amigos y comentarla a la vez mientras asustas al de delante fingiendo ser una monja muy malota, esta es tu película... Si no, prescinde de ella, por favor, o la acabarás olvidando poco después.