miércoles, 25 de abril de 2012

Los Chicos del Maíz


Terror ochentero era lo que nos hacía falta... ¿No es así? Los Chicos del Maíz es una de las pelis que a más partes ha dado lugar, que yo recuerde, en la historia del cine: si bien Stephen King escribió un sólo relato al respecto, los cineastas han exprimido su argumento al máximo para poder continuar dando lugar a 'chicos del maíz' ya no sólo en el maíz sino también, seguramente, en la playa o en la montaña. La cinta a la que hago referencia es la primera que hubo, la primicia en cuestión, una de esas en las que el doblaje, el sonido o la escenificación no eran gran cosa si las comparamos AVATAR

La peli comienza cuando una pareja que está de viaje llega a un apartado pueblo de Nebraska donde no hay adultos. Pronto hacen un terrorífico descubrimiento: todos han sido asesinados por los niños del lugar, que viven como una fanática comunidad religiosa que rinde culto a una extraña deidad de los campos de maíz y que materializa sus oscuros deseos en Isaac, uno de los adolescentes. Cuando los jóvenes llegan a los 18 años de edad han de ser sacrificados, para así nunca llegar a adultos. 


Nos hallamos ante otro más de los iconos del terror del época con mayúsculas y derechos propios, chavales que daban miedo sólo con una mirada y gritos poco creíbles en una coloración patética. O, al menos, eso sucedía en aquellos entonces... ¿No os inquietaba el malvado Malachai? ¿Quién no se asustaba al ver como los niños perseguían al doctor por las calles de un pueblo desierto? ¿Alguien no se asustaba al oír las aterradoras palabras de Isaac, ese adolescente con cara de abuelo? Sin embargo y pasados los años, uno revisa la peli y se da cuenta de que el tiempo no pasa gratuitamente: lo que en su día producía miedo y asfixia, hoy puede llegar, incluso, a aburrir. ¡Y que conste que no por ello la desprecio! Me parece una de las genialidades de la época que serían destrozadas por un remake si alguien tuviese la desagradable idea de llevarlo a cabo. 

Si bien es cierto que las actuaciones son regulares en general, se aproximan mucho a lo que fue la Serie B de aquellos años, con alguna escena interesante, como la matanza en la cafetería en el comienzo. Llama muchísimo la atención, por tanto, la actuación de dos de los niños protagonistas, que ven morir a todos los adultos a su alrededor (incluidos sus padres) y su cara de Iniesta es de estampa. 

Os recomendaría volver a verla... (La mayoría la habréis visto ya)... Sólo por rememorar que, como bien dice El Reno Renardo, 'crecí en los 80 y sobreviví haciendo la grulla de Karate Kid.'

jueves, 19 de abril de 2012

Ojos de Cristal

Hoy regresamos con el típico thriller de asesinos en serie, repleto de topicazos paranoicos de los de siempre pero, eso sí, con alguna que otra escena interesante. Ojos de Cristal es el título de este conglomerado de ingredientes que, a simple vista, no tiene ningún desperdicio... Una vez vista puede perder un poco el encanto gracias a la historia de gominolas que protagonizan las dos caras más bonitas de la cinta. De todos modos, si uno se tapa la nariz y 'traga' sin respirar, ese pequeño inciso lo arregla un poco de gore que se encuentra a medio plazo entre lo hispano y lo italiano, con ciertas dosis de escatología, pero sin excesos, sin perderse en banalidades ni humor amarillo, yendo al grano, que es lo que realmente interesa. 

Esta cinta nos plantea cómo un peligroso asesino construye, paso a paso, sus proyectos criminales: en los ojos de cada víctima queda el reflejo de su macabra y oscura liberación. El inspector Amaldi (Luigi Lo Cascio) no tiene elección: para detener al asesino debe olvidar sus propios fantasmas (algo que tiene que ver con un primer amor) y recorrer un doloroso camino de sangre. Se trata de una batalla contra el tiempo y a través del tiempo porque el horror siempre radica en el pasado. 


Si recordáis la ya típica en filmoteca Mil Gritos tiene la Noche, puede que os hagáis una idea de lo que significa 'construir un proyecto criminal', pero esta vez con mayor cuidado en la escenificación y menos sangre directa y a chorros, que quizá sea lo más ofensivo para la vista. A mí no me parece más que un remake de un clásico sin igual, con algunos actores españoles pululando por la pantalla y con algo de amor que le sienta como una patada en el hígado (como en TITANIC, que algo de alegría había que darle a la tragedia, ¿no?), todo ello por no hablar del pésimo doblaje que hace que el telespectador acabe masticando palabras delante de la pantallla, como intentando leer los italianos labios a los personajes. 

Nos hallamos ante una película para entretener, a la que le sobra dramatismo y le falta un tanto de agresividad directa. Sin embargo, no se trata de una mala elección para no pasar una noche aburrida, de esas que uno no tiene nada que hacer o no sabe dónde meterse... No se anda con rodeos: sabe lo que quiere, por lo que prescinde de aspectos que podrían considerarse importantes. 

Si buscáis un argumento en el que las cosas sucedan en un 'PIM PAM PUM', esta es vuestra cinta... Una peli donde un 'malo malote' se hace el 'bueno buenote' y, finalmente, le cogen por 'tontol'haba'... qué típico ¿no?

miércoles, 4 de abril de 2012

Secuestrados

Me quito el sombrero ante esta película de terror... Nada de gore ni de ketchup... Nada de vísceras ni muertes más propias de una comedia romántica. No, esta vez estamos hablando de terror, de esa sensación psicológica de pasarlo verdaderamente mal, de sentir cómo el estómago se encoge o se sube a la altura de la garganta mientras nos encontramos en un estado de shock tal que no somos capaces ni de movernos. Secuestrados, una cinta de 2010 muy muy española, hace honores de esa descripción y lo consigue, no escatimando en planos agobiantes que consiguen aumentar la sensación de pánico en el telespectador, logrando introducirlo en el interior de la trama como si de un 'secuestrado' más se tratase. 

Aunque el principio del filme es un tanto desconcertante, la verdadera historia comienza cuando Jaime, Marta y su hija Isa, una familia feliz sin Internet ni agua caliente, acaban de mudarse a una selecta urbanización de las afueras (donde Dios perdió la chancla, más o menos). Mientras se preparan para celebrar la primera noche en su nueva casa, tres encapuchados irrumpirán violentamente en la vivienda con el objetivo de robar, pero sin importarles el horror que siembren a su paso... 

Quizá el 'horror', en esta historia, sea lo de menos... Hacía tiempo que no encontraba una historia tan 'jodidamente' real, y disculpad la expresión. Es capaz de taladrar tus nervios de una forma casi espectacular, dejándote en una agonía eterna, haciendo sentir al telespectador que está verdaderamente 'secuestrado' durante los casi 90 minutos que dura su exposición. Además, es de esas veces que me pregunto qué fue antes, si el huevo o la gallina... ¿No os parece La Última Casa a la Izquierda a la española y sin venganzas? Desde luego, la cinta deja un mal cuerpo y una sensación de impotencia nada comparable a cualquier otra, quizá demasiado exagerada, pero no se ahorra escenas que, en la vida real, le podrían pasar a cualquiera, sobre todo con los topicazos que en ella se reflejan (extranjeros y delincuencia... ¡Válgame Dios!). 


Vamos, que la película hace sufrir y es violenta... ¿Y qué nos gusta? Sufrir como gorrinos en la matanza, aunque nos quedemos con el estómago maltrecho y sin comer un día entero... ¿Y todo por qué? Ya no sólo por sufrir nosotros sino por ver sufrir a los demás... ¡Masocas somos si conseguimos acabarla! La mayoría de los planos nos suben la adrenalina a tope, nos dejan los nervios puntiagudos y nos ofrecen escenas realmente impactantes y con una violencia muy alta que seguramente no esperes... Terror en estado puro, sin aliento y con unas interpretaciones magistrales: Fernando Cayo, Manuela Vellés y Ana Wagener aportan al desarrollo un realismo impresionante, sobre todo ésta última, que interpreta de una manera muy sufrida el papel de la hija... Realmente doloroso, aunque en ocasiones, exagerado. 

No apta para cardíacos ni para sufridores natos... Podría calificarla entre el terror y el drama y no me quedaría corta... Además, con un final tan inesperado como el que presenta, vuestras críticas serán más que buenas en esta atmósfera tan... Simplemente, genial.