sábado, 27 de octubre de 2012

La Matanza de Texas

Hace ya mucho más de un año os 'regalábamos' la crítica de una de las películas más realistas que había visto... No destacaba por sus efectos especiales y no regalaba algo más que una historia de asesinatos de lo más común para los acostumbrados a estos géneros. Sin embargo, Ed. Gein tenía la peculiaridad de describir una historia real: la historia de un asesino y ladrón de tumbas estadounidense que inspiró películas como La Matanza de Texas, cuya primera versión vio la luz en 1974. Esta cinta nos trae esta noche por aquí, ahora que estamos en los días previos a Halloween y que necesitamos grandes dosis de angustia. 

Inspirada en un personaje verídico que se dedicaba a la colección de restos humanos, nos describe la historia de cinco adolescentes que visitan la tumba, supuestamente profanada, del abuelo de uno de ellos. Cuando llegan al lugar, donde hay un siniestro matadero, toman una deliciosa carne en una gasolinera. A partir de ese momento, los jóvenes vivirán la peor pesadilla de toda su vida: uno a uno, morirán como ratas de cloaca en manos de una sanguinaria familia con una sierra eléctrica como animal de compañía. 


Hoy en día, sigue siendo un clásico en el cine de terror, y no es para menos... Por muchas versiones y remakes que tengan lugar, como la primera, ninguna: inimaginable ópera prima de un director que nos marcó profundamente, que supo encontrar las escenas perfectas en las que el telespectador se siente parte del filme, parte de esos cinco amigos y con la necesidad potencial de huir del asesino. 

Un argumento que se dedica, fundamentalmente, a aquello para lo que fue creado... Prescinde de las escenas de sexo (a pesar de rodarse en plena etapa del destape) para centrarse en lo que verdaderamente importa: la carne humana en un contexto donde el hecho de jugar con jovenzuelos provocó crear escuela en las películas de terror. Es por ello por lo que poca cosa mala se puede sacar de ella: es original, toma como referencia unos hechos que verdaderamente sucedieron y, para colmo, regaló un personaje esencial en la historia de los carnavales más macabros: el señor 'cara de cuero', o como se le llama entre los entendidos. 

Como seguro la has visto una y mil veces... ¿Por qué no otra vez? ¡Que se note que estamos en una semana 'negra'!

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