domingo, 16 de septiembre de 2012

La Mujer de Negro

Hace un par de días, nuestra televisión tuvo la oportunidad privilegiada de reproducir una película de terror de lo más actual: La Mujer de Negro, reciente adaptación cinematográfica de la novela del mismo nombre que nos llega de la mano de Susan Hill. La crítica del libro es tan buena que invita, sin duda, a adentrarse en los fotogramas de una película protagonizada por Daniel Radcliffe, aunque unos pequeños tintes de decepción puedan hacer acto de presencia debido al doblaje en español latino. ¿Qué vamos a hacer? No había más recursos, 'Virgensita de Guadalupe'... 

La película comienza presentando a Arthur Kipps, un joven abogado viudo y con un niño cuya empresa lo envía a un lugar remoto para vender la casa d e un cliente que acaba de fallecer. La gestión, aparentemente rutinaria, tropieza con ciertas dificultades: los vecinos se muestran reacios a hablar sobre la casa o a acercarse a ella; además, nadie está dispuesto a admitir la existencia de una mujer de negro que él está seguro de haber visto, tanto en esa casa como en los alrededores. 

Una época oscura, un argumento potencial y una ambientación extraordinaria se juntan para dar lugar a una composición no especialmente terrorífica, pero sí de las que mantienen la atención sin la habitual carnicería que estamos acostumbrados a ver. Sin embargo, el personaje de Daniel Radcliffe nos hace recordar su época de Harry Potter y no logramos imaginarle de otra manera... A pesar del intento de maquillaje de pintarle cuatro pelillos en el bigote. Además, y sin ir más lejos, el acento latinoamericano nos ayudó bastante a restarle credibilidad. 


No quiero resultar aguafiestas ni un cúmulo de spoilers, pero no puedo evitar compararla con la españolada La Herencia Valdemar, sobre todo por el tipo de argumento, pero condensando las dos cintas en una (agentes inmobiliarios, casas en venta y algún fantasmita). Nos presenta más de lo mismo, más de lo de siempre: un protagonista famosillo y fácil de recordar, una casa encantada, unos cuantos fantasmas y algún sustillo de parbulario. Y todo ello sin olvidar (y perdonad que me repita) la cantidad de 'pinches cabrones' que pueden llegar a aparecer... Ay de mí, si lo llego a saber. 

He de reconocer el empeño de nuestro Potter por convertirse en adulto, y su esfuerzo se ve recompensado dando vida a un personaje serio, con obligaciones en la vida fuera de sacudir una varita mágica, y eso es de admirar. Sin embargo, y muy a mi pesar, no acaba de conseguirlo... Creo que es como intentar ver a Joselito fuera de su 'Campanera': un completo mito. 

Terror clásico, válido para todos aquellos que sean capaces de dejar de un lado a Harry Potter para dar la bienvenida a Arthur Kipps, nuestro agente inmobiliario más secreto. 

¿La recomendaría? Creo que el tráiler nos presenta cosas que no llegamos a disfrutar... Pero, a pesar de ello, le daría una oportunidad.

2 comentarios:

  1. La tengo a puntito de ver, muchas ganas le tengo.

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  2. Por lo menos... ¡Vela en castellano! Que el español latino me ha dejado traumatizada, manito... :)

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