domingo, 12 de agosto de 2012

Mi Refugio

Serían las 3 la madrugada cuando acabé de ver esta película... Es decir, hace justo unas horas. Tras divisar el material que tenía pendiente de ver, decidí decantarme por Mi Refugio: el argumento me llamó la atención a pesar de que se tratase de una película francesa, y ya sabéis lo que pienso de este tipo de cine... Sin embargo, y a pesar de su corta duración, esta película es algo así como una introspección a cada uno de los personajes: sin unos diálogos excesivamente fluidos y con una gran sutileza, nos invita a apreciar el interior de cada cual, con una sensibilidad muy notable. 

La película comienza describiéndonos a una muy peculiar pareja: Mousse (Isabelle Carré) y Louis (Melvil Poupaud) son dos jóvenes parisinos guapos, ricos y enamorados, pero las drogas dominan su vida. Un día, Louis muere de una sobredosis, mientras Mousse cae en coma debido a la misma sustancia. Ella sobrevivirá, pero pronto se dará cuenta de que está embarazada. Aturdida, huye y se refugia en una casa lejos de París, en un ambiente tranquilo y de lo más idílico. Unos meses más tarde, cuando su estado de gestación es avanzado, el hermano de Louis se reúne con ella en su refugio para ayudarla y revelarle un secreto... 


Pura lírica convertida en cine, muy estilística y cuidada en todos los aspectos... Tanto que puede, incluso, resultar aburrida. Es por ello por lo que le falta un tanto de emoción: temas tan serios no pueden ser abordados con tanta brillantez... Necesitan un poco de dolor, un poco más de sensibilidad personal. Eso sí, desde luego, recursos no le faltan para hacerlo bonito 'desde fuera': paisajes propios del edén, casas alejadas de toda civilización, tomar un paseo y acabar en una playa casi vacía... El 'envoltorio', por así decirlo, no tiene nada que envidiarle a otro tipo de películas. 

En cuanto al 'secreto revelado por el hermano'... Se intuye, desde la sutileza, cuál puede ser, porque tampoco acaba de revelarlo con exactitud... Ello transforma el argumento en un cúmulo de amores no correspondidos, con personajes que entran y salen de escena sin darse uno cuenta, sin saber cómo acabará el gag en ese momento. Deja mucho a la imaginación, pero con una temática como ésta, se agradece. 

¿El final? Sorprendente... Tan sorprendente que no llega ni a afectar al telespectador emocionalmente... Es como una ráfaga de viento, que llega, sacude el pelo de la frente y se marcha... Ésto, junto con lo anterior, lo transforma en un filme con muchas posibilidades, pero poco explotadas debido a ese afán continuado de crear belleza en todo lo que la rodea. 

Muy buena la idea de utilizar el auténtico embarazo de Isabelle Carré en la filmación, aporta veracidad al argumento y a su personaje... Un guiño, desde aquí, a Ozon, su director. 

¿He conseguido que sea la próxima cinta que veáis? Espero que sí...

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