jueves, 23 de agosto de 2012

El Calentito

Hace ya varios años (en 2005, concretamente) veía la luz una cinta a la que agradezco su existencia: el cine español no es que presuma de haber hecho eco del Golpe de Estado del 23-F y, a pesar de que la película apenas queda en un 'pre-calentamiento', se agradece la valentía de intentar abordar un tema tan complicado como fue la escasa toma del poder por parte de los Guardia Civiles en 1981. El Calentito, además del nombre ficticio de un local de la movida, es el título de una película española repleta de caras conocidas que podría haber dado que hablar si le hubiesen dado más bombo, y eso lo tengo claro.  

La película comienza presentándonos a Sara, una joven tímida y mojigata hija de una familia franquista que espera perder la virginidad esa misma noche, en la que escapará de su convencional y rutinaria vida cuando su destino se cruce con un grupo de chicas, Las Siux, que actúan con su conjunto musical punk en El Calentito, el local de moda de la movida madrileña. El azar la convertirá en la nueva vocalista del grupo en un entramado de personajes liberales (transexuales, lesbianas, tríos, etc.), pero su debut casualmente está previsto para la noche del 23 de Febrero de 1981, día del famoso Golpe de Estado. 

Rigurosos hechos reales rodean una escenografía en la que progresismo y conservadurismo se dan la mano con un insoportable olor a régimen franquista, que todo lo ensuciaba. Se sobreeentiende que la apuesta se encamina a reflejar a esa España democrática y cristiana que estaba empezando a madurar, tomando como referencia la figura de Sara (Verónica Sánchez), una chica tímida que por fin se hace mujer en la noche del 23-F a pesar de la opinión de su facha-familia, o como se diga. Su papel se desenvuelve de una manera bastante correcta, oscilando entre la mojigatería y el liberalismo, aunque mucho mejor interpretados están los de Ruth Díaz (lesbiana declarada) o Macarena Gómez (punkie coreógrafa), todo ello por no hablar de la gran Nuria González como Antonia, transexual con un hijo y dueña del bar. 


Bastante entretenida, aunque ahonda poco en el tema en el que realmente debería adentrarnos... Por decirlo de otro modo, el 23-F apenas ocupa los 20 últimos minutos de una cinta que más bien parece una Gala de Generación OT. Por todo lo demás, nos regala un mensaje bastante claro: LI-BER-TAD... La libertad en todos los sentidos y expresiones tiene cabida en su argumento con alguna otra escenita de contenido sexual, cosa que no podemos pasar por alto teniendo en cuenta que nos encontramos ante una españolada basada, para colmo, en la era de la movida madrileña. 

Si no la habéis visto, pillad un buen bol de palomitas y disfrutadla en compañía... :)

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