martes, 24 de julio de 2012

Cuando Ruge la Marabunta

Tras unas semanas de ausencia, vuelvo con un clásico de todos los tiempos en materia de intriga. Todos y cada uno de nosotros hemos visto alguna vez Cuando Ruge la Marabunta, una cinta de los años 50 donde los besos bien dados están mal vistos y la cual nos provocará algún que otro picor en las piernas con alguna escena nada despreciable para ser de la época. ¿Quién no la recuerda? De niño, de menos niño, de adolescente 'reshulón', de casi adulto, de mayorcete... Es una película para todos los públicos que siempre será un deleite para todos los amantes del cine: un reflejo de la época dorada de Hollywood con unos actores de lujo que quitan el hipo. 

La película se ubica en la jungla sudamericana (más concretamente, en el Amazonas), donde el propietario de una gran plantación (Charlton Heston) decide casarse por correspondencia para tener un hijo que herede su hacienda. A su esposa (Eleanor Parker), una joven viuda, no le resultará fácil adaptarse a la brusquedad del marido y a las costumbres de los nativos: no entiende cómo es capaz de cambiar su acomodada vida por por la dureza de la selva. Es en ese momento cuando percibirán como una terrible plaga de hormigas asesinas amenaza la región... Hormigas que quieren abrirse paso y destruyen cualquier cosa, sembrando tan sólo terror y desolación. 


Un maravilloso actor... Una bellísima actriz... Un paraje exótico ensoñador... Un villano nada convencional: hormigas asesinas que arrasan todo a su paso... ¿Qué más queremos para pasar un rato agradable? La acción aparece en el momento más adecuado (a partir de la segunda parte del metraje), y es justo en ese momento cuando me atrevo a preguntarme por qué las películas de hoy ya no se hacen así... Por qué, más bien, son copias las unas de las otras y el terror ha diferido mucho de lo que algún día fue. Si bien es cierto que a muchos les pueda parecer que la trama matrimonial inicial está de más, la considero necesaria para alcanzar ese mítico final que por siempre será recordado. 

La mezcla de historia de amor rocambolesca y una aventura sedienta de más acción me sorprende... He visto la película cientos de veces y reconozco que podría verla muchas más, siendo el resultado el mismo: abrir bien los ojos, sentarse y disfrutar de lo que en su día fue un referente del cine cuando todo lo que había dejaba mucho que desear. Intuyo que la cinta fue coloreada a posteriori, dado el baño de tonalidades chillonas de ropas y parajes pero, aún así, no puedo decir nada malo de ella. 

El cine de mitad del siglo pasado nos regalaba joyas como ésta... No dejes pasar la oportunidad de recordarla si puedes.

2 comentarios:

  1. Clasicazo. No puedo olvidar, viéndola de pequeño, el momento en que encuentran el primer cadaver devorado por las hormigas... brrrrr Lo curioso es que el tema de la marabunta es real, he visto en documentales que cuando les da a las hormiguitas del amazonas por tirar pa' un sitio, arrasan con todo lo que se cruza, por grande que sea.

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  2. Un argumento para no olvidar... Creo que todos, de niño, la hemos visto en alguna ocasión, y nos hemos quedado en plan 'traumatizado' gracias a escenas como esa o la del señor que muere devorado porque no es capaz de escuchar el aviso. Genial, sin duda, :)

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