viernes, 11 de mayo de 2012

La Resistencia de los Muertos

El pasado sábado, después de un largo recorrido con el coche por esos lugares olvidados por el tiempo que tanto nos apasionan, no quedaba otra que rebuscar entre antiguas películas, a ver si había algo que valiese la pena ver... No encontré nada interesante, por lo que estuve escuchando Manos de Topo hasta más o menos las 23:00 (¿qué le vamos a hacer? Me gusta más que la Diana Navarro que pone el vecino...). Después de un rato de meditación sin la amargura de 'El cartero no tenía la culpa...', la cosa se decidió por La Resistencia de los Muertos, la típica de infectados que destruye el mito de los 'zombies caníbales' de la mano del maestro Romero, uno de los creadores del género y que flojea de lo lindo en esta producción. 

La película se centra en cómo un grupo de habitantes de una remota isla situada en la costa de Norte América descubren cómo los muertos se levantarán de sus tumbas en busca de carne humana. La gente de la isla deberá tomar una decisión: acabar con ellos o mantenerlos "con vida" hasta que encuentren una cura... Estas decisiones enfrentarán a dos bandos claramente diferenciados, y parece que la decisión está clara: se les mantendrá reducidos hasta que la ciencia avance. Pronto entrará en juego el ejército, y la cosa se volverá un poco más divertida... 


No nos encontramos ante una historia capaz de atraer al público: a pesar de que Romero fue uno de los que patentó a los 'muertos vivientes' en su antigua trilogía, en esta película intenta destrozar el tópico del hecho de que coman carne humana, lo que hace que te duela el cerebro sólo de pensar en qué se ha convertido un zombie, infectado o aquello que sea. No deja huella y no invita a ser recordada, puesto que los personajes son facilones y los diálogos sólo se dedican a la insinuación sin concretar nada. Casquería pura, señores... ¿Qué le ha sucedido a Romero? ¿Senilidad? ¿Tercera edad? ¿Amnesia? No lo entiendo... 

Los efectos especiales son demasiado digitalizados en una película a la que le falta voracidad, agresividad... Ese puntito que tienen los zombies y que aquí no se ve. El colofón lo pone el hecho de ver a nuestros personajillos hacer tareas domésticas y ejerciendo de trabajadores del campo. Por supuesto, todo ello por no hablar del final... Tan nímio, extraño e insípido que prefiero ni recordarlo. 

Un atentado para la dignidad de los zombies...

2 comentarios:

  1. Pufff... a mí me dejó helado esta película. Me esperaba algo mejor del maestro Romero, y más viendo que es un spin-off de El Diario de los Muertos, que sí que me gustó mucho.

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  2. Es que... Telita con la peli, no me esperaba algo así después de las obras maestras a las que nos tenía acostumbrados... ¡Lo que yo he dicho: senilidad!

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