lunes, 5 de marzo de 2012

Arrástrame al Infierno

Hace unos años que tuve la oportunidad de ver esta película, pero como el Blue-Ray hace milagros... ¿Por qué no repetir? Arrástrame al Infierno es una de esas cintas con argumento terrorífico-ochentero pero en la actualidad, y con unos efectos especiales de esos que eres capaz de decir 'que flipas', como si nos hubiésemos convertido en uno de esis canis del montón. Escenas que sería ideal ver en el cine 3-D y una definición tal que se podrían ver hasta los poros de la nariz de los protagonistas son los aspectos más interesantes que sería capaz de destacar de una peli que consiguió asustarme en su día, y que lo ha conseguido también ahora. Con cintas como ésta, me dejo arrastrar hasta donde quiera el director... 

La peli nos ofrece la vida y obra de la joven Christine Brown (Alison Lohman), ambiciosa apoderada de un banco de Los Ángeles, sale con un hombre encantador, el profesor Clay Dalton (Justin Long). El trabajo de Christine consiste en conceder préstamos hipotecarios. Un día la señora Ganush, una misteriosa anciana (Lorna Raver), va al banco para pedirle una moratoria, pero Christine se la niega, y la señora Ganush pierde su casa. La anciana decide entonces vengarse lanzándole una maldición que convierte su vida en un infierno. Ante la incomprensión de su escéptico novio, Christine busca la ayuda de un vidente (Dileep Rao) para salvar su alma de una condenación eterna. Intentando ayudarla a recobrar una vida normal, el vidente la guía en una frenética carrera para conjurar el hechizo. Pero las fuerzas del mal se acercan y Christine debe enfrentarse a algo impensable. 


Un argumento que puede sonar del montón, pero que se aleja de largo de los tópicos del género para adentrarse en lo que realmente era terrorífico décadas atrás con unos efectos propios de los más grandes. Tiene todos las papeletas para ser una buena peli de miedo (en ocasiones, da asquito; tiene sustos buenos y bichos sobrenaturales; mantiene la tensión; la música y los sonidos acompañan una narración sublime y el giro de guión final deja boquiabierto): nos hallamos ante el verdadero cine de terror sin pretensiones que hace pasarlo como un niño con zapatos nuevos, como si fuese un soplo de aire fresco con todo lo que hay ahora. 

No esperaba algo así... La experiencia de volver a verla ha sido como volver a descubrir cada uno de los rincones del cine de verdad, donde el terror y el humor tienen cabida en el mismo espacio... Donde se puede sorprender al telespectador en apenas 96 minutos con las gamberradas más insólitas. Sam Raimi, su director, ha pasado del gore de serie B a la casquería fina en un plisplas, con puñaladas a gatos y cabras que hablan. 

Mi más sincera felicitación y me apetece repetir, esta vez con las palomitas.

4 comentarios:

  1. Totalmente de acurdo contigo respecto a esta película!! Lo del asquito, sobre todo con las cosas babosas y relacionadas con la boca, y que humor y terror pueden ir perfectamente de la mano.
    Saludos!

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  2. Hay películas que se recordarán por los siglos de los siglos: Ben Hur en Semana Santa, Cuento de Navidad en esa época del año tan 'entrañable'... ¡Y esta debería ser de obligatorio visionado!

    ¡Saludos!

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  3. Me encantó de principio a fin. Sam Raimi haciendo lo que mejor sabe hacer. La recomendaría y la estaría viendo veces y veces. Poco cine de este se hace ahora, intentan darnos sustos tontos y poco más...

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  4. ¡Qué razón tienes! A este hombre habría que hacerle un monumento por rescatar algo que creía perdido... No me cansaría de verla, desde luego, :)

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