domingo, 26 de febrero de 2012

Caperucita Roja (¿A Quién tienes Miedo?)

Erotismo de colegio de monjas y romanticismo más propio de la saga Crepúsculo (es de los mismos creadores ¿verdad?) se materializa en Caperucita Roja (¿A Quién tienes Miedo?), una nueva versión del antiguo cuento en el que una pobre niña tiene que lidiar con un lobo que previamente ha engullido a su abuelita sin compasión alguna. En esta ocasión, las cosas han cambiado un poco: tenemos a una Valerie (Caperucita) bastante más crecidita, en edad de merecer y con una talla de sujetador digna de una modelo de lencería. Como en todas las historias de amor, nuestra protagonista se enamorará del chico más malote de toda la aldea y... ¡Pufff, lo que sufrirá! En fin, veamos el argumento de una forma un tanto más 'científica'... 

La historia comienza contando cómo, durante décadas, los habitantes de Daggerhorn mantienen un complejo pacto con el hombre-lobo: para saciar su apetito, le sacrifican mensualmente un animal. Pero la bestia, incumple el pacto, devorando a un ser humano. La víctima es la hermana mayor de Valerie, una hermosa joven que acaba de saber que sus padres van a casarla con Henry, el heredero de la familia más rica del pueblo: ella estaba enamorada de Peter, un humilde leñador, con el que decide fugarse, pero el lobo trastoca sus planes. Para acabar con la bestia de una vez por todas, el pueblo recurre al padre Solomon, un cazador de hombres-lobo, pero éste atemoriza aún más a los vecinos cuando les advierte que el lobo, durante el día, adquiere forma humana, de modo que podría ser cualquiera de ellos. 


He de decir que el argumento resulta interesante en algunos puntos, a pesar de los topicazos de este estilo de películas en las cuales, sea cual sea la época, la protagonista se acaba enamorando de un chico malo y rechazando al bueno. Para los ojos más críticos, puede llegar a resultar tan hortera como las pelis de vampiros y tan pornográfica como la revista SuperPop. Desgraciadamente, pica tanto como el acné de adolescentes y obliga a responder a la pregunta del título con un "Le tengo miedo a la saga Twilight" con una cara de pánico asombrosa... Sin embargo, el descubrimiento de la identidad del lobo es lo que más brillante puede aparecer en un guión tan pasteloso que acabas terminando por compromiso. 

Se trata de un remake sin sentido que en nada se parece al cuento original, con una banda sonora que pega menos que la gomina de algunos peinados y con más hormonas que una clase de secundaria. El final podría haberlo arreglado todo... ¡Podría haberlo hecho! Pero es que... Es tan trágico... Voy a llorar lágrimas de quinceañera, ahora vengo...

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