sábado, 19 de noviembre de 2011

Abril Sangriento

Bueno... Para ser la típica cinta de sábado por la tarde, no está nada mal. Algunos afirman que Abril Sangriento no es más que un remake de un film con el mismo título original de 1986, aunque yo confirmo de muy buena tinta que de remake nada: no tiene absolutamente nada ver que con la original, en la que, por lo que puedo recordar, los asesinatos se sucedían en la misma fiesta de Inocentes donde comenzaba. En este caso, el Abril Sangriento se extiende durante un año completo, desde el 1 de Abril de 2007 hasta el siguiente 1 de Abril, con vestidos más caros, mansiones más grandes y joyas más ostentosas.

La historia comienza la noche del 1 de Abril de 2007, donde la puesta de largo de una jovencita queda arruinada por una broma pesada de la anfitriona, que acaba con la vida de una de las invitadas a la fiesta de los inocentes más aclamada de la ciudad. Al año siguiente, la bromista puede resultar (o no) la víctima de una pesada broma... Pero no, porque sus amigos van cayendo uno a uno bajo la máxima de que la joven que hace un año murió en su fiesta regresa para vengar su muerte.

Más que en el género de terror, podríamos encasillarla con los thriller de acción, dado que la película es, para mí, una excelente producción que consigue mantenerte en vilo, con los ojos pegados a la pantalla para no perder detalle con tanta crueldad psicológica. Los efectos visuales brillan por su ausencia, así como actores conocidos, siendo ambas cosas de vital importancia a la hora de convertir una película en atractiva en un escaparate de videoclub. Me parece una pena, debido a que el argumento está muchísimo más currado que el de muchos 'Crepúsculos' que van por ahí pululando... Pero, así es la vida: películas como ésta quedan olvidadas en el tintero para se acabe haciendo cola en el cine con la única intención de ver hombres-lobo sin camiseta.


Mucha sangre no tiene... Ideal para toda la peña que disfrute haciendo conjeturas al más puro estilo Colombo. Es una cinta que aprecio desde el momento que leí la sinopsis, y desde luego que voy a buscar como una descosida la versión original de los 80 para disfrutarla como se merece. Lo mejor quizá sea el final, totalmente inesperado ya no sólo para el telespectador sino parece que hasta para los propios personajes... De todos modos, mola. No dejéis de verla...

Y ya está bien de críticas por hoy, que me voy de boda... ¡A la mía! :)

Internados

Bueno... Cogiendo la sinopsis entre manos ya podemos darnos cuenta de que no vamos a ver nada original: típico argumento de joven traumatizada en la infancia que va a la universidad, y tiene la mala suerte de cursar sus estudios en un antiguo manicomio, donde empieza a ver fantasmas... Más bien fantasmones. Internados es una peli como cientos aunque, a diferencia de otras, invita a hacer conjeturas acerca de lo vivo o muerto que está el asesino, ese señor mayor de bonitos ojos que intenta perforar las cuencas de los de sus pacientes. De hecho, creo que eso es lo que más mola...

La historia buena buena comienza después de que el hermano y el padre de Madison se suicidaran, cuando entra en la universidad de Winthorpe. El día de la presentación, ella y sus compañeros descubren que la facultad fue construida sobre un centro de salud mental que estaba dirigido por el Dr. Burke, un médico conocido por su sadismo a la hora de practicar lobotomías salvajes a sus pacientes. Es sabido que un buen día los enfermos, hartos de ser torturados, se volvieron contra él y su cuerpo nunca fue recuperado. Ahora, algunos estudiantes están empezando a desaparecer de manera misteriosa. Y muchos empiezan a sospechar que el espíritu del Dr. Burke tiene algo que ver con las desapariciones...


Una película predecible, de la que es posible saber el final desde el minuto cero... ¡Con los créditos de por medio! Sin embargo, puede resultar bastante entretenida, como la mayoría del género, que las ves, sabes de qué van y cómo acabarán, pero aún así las ves, como por morbo o, simplemente, por no ver Telecinco, ¿sí o no? Esta, además, incluye ese puntito con insulto final al malo que la hace hasta graciosilla... ¿Os acordáis de la segunda parte de The Ring (la americana)? En esa cinta, al final, la protagonista se desprendía del cadáver de la niña 'pelo Pantene' alegando que no era 'su puta madre', entre muchas otras expresiones del estilo. Esta película, para no quedar a la altura del betún con las extranjeras más taquilleras, también incluye alguna mención al oriundo de la cortesana, lo que la convierte en... Bueno, por lo menos ahí desprende adrenalina.

Buenos escenarios y ambientación adecuada... He de reconocer que los chiringuitos que dan cosilla me encantan, y sobre todo si están sucios, tienen papelotes o albergan cadáveres en su interior. Lo único destacable de esta cinta serían los escenarios y algún que otro efecto del maquillaje que valdría la pena destacar, además de ese aroma a desconocimiento acerca de lo vivito y coleando que puede estar el matón. Por todo lo demás, hay cientos de películas con este argumento y este final... Eso sí, el insultillo ese... Ay, me encanta.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Viernes 13

La de rimas obscenas que pueden hacerse con el número 13... Casi tantas como con el 5, pero vamos a hacer caso omiso y vayamos a lo que nos toca: otra peli de 'Jalovivi', más reciente que la anterior y con unas críticas... Cosa fina. Nos hallamos ante Viernes 13, remake de la original del año de la polca, con un argumento calcado pero con una novedad: horribles y espantosos asesinatos a granel para pasar un buen rato y dejarnos los ojos como sandías. Tras once pedazo de secuelas (Viernes 13 Segunda Parte, Viernes 13 en la Playa, Viernes 13 vs. Predator, Viernes 13 y Las Señoras...) nos hallamos ante un remake del clásico de los 80, con un refrito de cadáveres y con un resultado sublime en cuanto a lo que se podría esperar de ella: este argumento ya no puede dar más de sí.

¿El argumento? Más de lo de siempre: buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige al espeluznante y legendario bosque de Crystal Lake. A pesar de los consejos de la policía y de las advertencias de los lugareños, Clay sigue adelante, con la ayuda de una joven que ha ido al bosque a pasar un fin de semana con un grupo de amigos. Lo que ninguno se imagina es que han entrado en el área de acción del siniestro asesino que caza en Crystal Lake armado con una sierra eléctrica...


Un film sólo apto para fans incondicionales del género de 'Viernes 13', y no del terror en general... Porque si hay algo de cierto aquí es que este argumento y este peculiar asesino han creado un género para sí mismo, con club de fans ('fanstasmas') incluido. No es más que una mezcla heterogénea de los personajes de siempre, quienes, esta vez, rebotan en el sexo que practican gracias a la silicona de sus pechos y labios. Diría no una y mil veces a todo aquel que quisiera echar unas horas delante de una cinta donde el protagonista se hubiese colocado una máscara de Hello Kitty y hubiese adquirido una pistola de fogueo, si así hubiese tenido oportunidad, perdiendo así todo el respeto que le tenemos: no merece la pena, y eso que está catalogada como la mejor que se ha hecho de todos los Viernes 13 que han habido hasta la fecha (y si los sumamos a los del calendario cristiano... Morimos).

Nos hallamos ante un Jason de nueva generación... Antes, pues sólo había sangre de mentira... Ahora, además de sangre de mentira, pues hay bótox y sexo, como en toda casa de vecino y con la intención de alegrar la vista al telespectador cuando se encuentra con un chasco de esta envergadura. Sin embargo, el que busca terror, espera encontrar terror, no productos químicos y 'polvos mágicos', porque entonces sentirá haber perdido el tiempo... Además, hay una cosa que está clara: cuando estás viendo una película y te da tiempo a hacerte la manicura, comer palomitas y hablar de la lista de la compra, el síntoma esta bien claro ¿no?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Halloween: El Origen

¿Cuántas son las pelis que recordáis donde Michael Myers aparecía dando el coñazo? Yo he perdido la cuenta... Que si Jason Tal, que si Viernes 13, que si Halloween en todas sus variantes... Supongo que, al comienzo de la saga, era una completa novedad que lograba sugestionar a las mentes más débiles el 31 de Noviembre de un año cualquiera, pero hoy en día estamos curados de espanto: tenemos la entera certeza de quién es el asesino y contra quien va a arremeter desde el minuto cero de la reproducción, lo que le quita magia al asunto (magia por decir algo... En las pelis de terror habría que utilizar otro adjetivo). Sin embargo, y dadas las fechas, pues había que seguir la tradición de ver la peliculita de turno relacionada con 'Jalovivi', como los abuelos que vigilan las obras lo llaman por aquí. Esta vez, le llega el turno a Halloween: El Origen.

La cinta de hoy, a diferencia o en similitud con todas las demás, comienza cuando Michael Myers era un enano de unos 10 años... Ya era el típico crío endemoniado, que apuntaba maneras agresivas, hasta que se decide a matar prácticamente a toda su familia a sangre fría, así como a todos aquellos que se atrevían a reírse de él. Después de estar recluido durante 17 años en una institución mental, y convertido ya en un hombre adulto y muy peligroso, logra escaparse y regresa a Haddonfield para buscar a su hermana, la única persona que quedó viva en aquella masacre, puesto que era un bebé. Todo aquel que se cruce en su camino corre un peligro mortal...


¡Y tan mortal! Si es que... Con ese estilito 'heavy metal' rubio con máscaras diversas y cuchillo en mano no hay quien se le resista, ni en 'Jalovivi' ni en ninguna otra fecha... Las muertes son bastante agresivas (cinta buena para que la aprecien todos aquellos aficionados a la sangre y el sufrimiento) y el protagonista es más duro que el Alcoyano, pero supongo que igual que en todas las cintas de las múltiples sagas, donde acaba con todos y parece que nunca se muere.

Lo mejor de la película, para mí y para todos aquellos que hayan tenido el placer de disfrutarla, será el guión, sobre todo la parte inicial. En ella, y como ya he comentado, vemos a un pequeño asesino en potencia, aparentemente normal pero con una familia de lo más peculiar, donde el sexo está a la orden del día, cada miembro tiene sus peculiaridades y, para colmo, siempre están los terceros del ámbito social que son capaces de burlar a alguien hasta conseguir su enajenación mental, algo que hoy en día aparece muy patente en crímenes donde, el asesino, "siempre saludaba" (¿quién no ha escuchado eso?). Tiene algunos defectos, apreciables sólo por los ojos más exquisitos, pero todo no se puede tener...

Una buena elección si el gusto se centra en películas de este tipo. Creo que es la más realista que he visto hasta la fecha, gracias al hecho de asociar una situación dada con sus consecuencias (exageradas, pero consecuencias al fin). Recomendadísima.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Identidad

Hace tiempo que le tenía echado el ojo a Identidad, una cinta de 2003 donde aparece John Cusack o Ray Liotta, dos de mis actores favoritos en lo que a género de acción se refiere. Además, me encantó la interpretación del primero en aquella película basada en una novela del grandísimo Stephen King hace unos años (1408, para ser más exactos), y me encandilé de su mirada y de su forma de interpretar, así como de la voz del doblaje castellano. Hoy le vemos como uno de los 'tantos' protagonistas de una cinta agonizante y desesperada, y digo de los 'tantos' porque todos y cada uno ocupan un papel igual en importancia en una locura de argumento que, incluso al final, crea dudas en el telespectador.

La historia comienza cuando una terrible tormenta deja atrapados a diez viajeros en medio de ella... Diez viajeros con sus historias particulares, su vida o sus problemas, pero con tremendas e insólitas coincidencias. Éstos se verán obligados a refugiarse en un extraño motel del desierto, de muy mala muerte y donde les atenderá un tipo todavía más extravagante. Además, tendrán que convivir con un preso muy peligroso que parece ir camino a un juicio ordenado en última instancia previamente a su ejecución. Pronto caerán como moscas, y se darán cuenta de que han encontrado cualquier cosa menos un refugio en ese motel, pues un asesino se encuentra entre ellos...


El argumento es un verdadero delirio: te deja claustrofóbico ante la sensación de caer una y otra vez en las trampas que tiende, todo ello para llegar a un engaño final muy pero que muy entretenido, donde la impresionante psique humana cobra un protagonismo primordial, convirtiendo la cinta en una de las más originales que he podido ver en las últimas semanas (que no han sido pocas). Películas de terror, de suspense, tipo thriller, de casas encantadas o de asesinos en serie hay muchas, pero como Identidad, pocas: el guionista sabe lo que hace dado que es capaz de ya no sólo entretener, sino sorprender con cada movimiento, creando dudas y dando lugar a múltiples conjeturas. Preguntas como "¿pero qué narices está pasando ahí dentro?" o "¿lo que estoy viendo es real?" son las que suelen atormentar a un telespectador que espera encontrar una peli de asesinos del montón y se topa de lleno contra la ansiedad de su psique, la cual puede volverse de lo más angustiosa.

Tiene un problema... Como todas ¿no? Puede dar lugar a especulaciones erróneas, a malas interpretaciones por parte de la persona que está delante de la tele y no sabe exactamente qué significa esta Identidad, aunque el título podría dar serias pistas. Es una cinta para verla con detenimiento, para no perder detalle a la hora de emitir juicios.

¿Te atreves a verla? A mí me la recomendaron, y no me arrepiento para nada... Un THRILLER con mayúsculas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La Última Casa a la Izquierda

Nos persigue la duda existencia de si fue antes el huevo o la gallina... ¿No? Sin embargo, hay una cosa que tenemos clara, y es que La Última Casa a la Izquierda fue la predecesora de cintas como Secuestrados en España, esta última con menos recursos y donde no cabe la venganza (¡qué buenas personas somos los españoles!). La cinta que hoy me atañe no es más que el remake de una con el mismo nombre, pero dirigida por Wes Craven en 1972. En aquellos entonces, se nos narraba la historia de Mari y Phylis, dos jóvenes que planean celebrar el 17 cumpleaños de Mary acudiendo a un concierto de su grupo de rock preferido preferido: Bloodlust (de sangre iba la cosa). Pero antes que lleguen a la gran ciudad, son raptadas por un trío de maníacos, quienes no tendrán reparo en someterlas a las más crueles torturas y atentar, para ello, contra sus vidas.

La nueva versión nos cuenta una historia mucho más renovada, y con un personaje que no pinta de mucho: el hijo de los maníacos. En esta ocasión, se nos sitúa en la noche en que Mari (Sara Paxton) y su amiga Paige (Martha MacIsaac) llegan a la solitaria casa que los Collingwood tienen a la orilla del lago, siendo allí secuestradas por Krug (Garret Dillahunt), un psicópata que se ha escapado de la cárcel, y sus compañeros: su perturbada novia Sadie (Riki Lindhome); su sádico hermano Francis (Aaron Paul), y su hijo Justin (Spencer Treat Clark). Los secuestradores abandonan a Mari, convencidos de que ha muerto. Aterrorizada, sabe que su única posibilidad de supervivencia es encontrar a sus padres John y Emma (Tony Goldwyn y Monica Potter) pero, por desgracia, sus atacantes se han refugiado en el mismo lugar que ella. Cuando los padres de Mari se enteran de la terrible historia, conseguirán que los extraños se arrepientan eternamente de haber entrado en la última casa a la izquierda.


Una cinta dura de ver, donde cada golpe, disparo o violación adolece de un increíble realismo... Ya la había visto, pero verla al detalle te hace cerrar los ojos. Nada de cráneos partidos ni de sangre a borbotones: ¡bienvenido realismo! Cierto es que no inventa nada nuevo, pero es un manjar exquisito, un thriller de calidad para aquellos amantes del género que desconociesen la existencia de la original. Los reciclajes de este tipo de películas no suelen salir tan rentables, pero ésta fue una entre tantas mil perdidas en los '70 de las que hoy en día, gracias a las mejoras, se les puede exprimir todo el jugo que podría darnos su argumento.

Es de las mejores que he visto últimamente... Logra mantener la tensión y se podría definir como un trabajo elegante, hecho a conciencia para abrir caminos, para gustar a un público amplio que lo mismo opta por una película de acción que por el gore más repulsivo. Desprende suspense en cada uno de los fotogramas, lo que no logra convertirla en previsible... Cada gesto y cada acción están correctamente medidos para regalarte una velada en la que hay buenos, malos, tiros y mucha venganza. Se comete un error en la escena final (más que nada porque lo que ahí sucede no es posible o, al menos, yo no lo he intentado), pero se lo perdonamos a su director, que ha conseguido hacer una bonita botella de vidrio de un casco de cerveza, muy útiles ambas cosas y cada una a su manera (¡es una metáfora, no lo toméis al pie de la letra!).

martes, 1 de noviembre de 2011

La Casa del Terror

Divertida película para ver en Halloween es La Casa del Terror (o Dark Ride, según quien lo traduzca), un filme de 2006 bastante entretenido para tratarse de la típica de Serie B rodada con menos dinero que el que se está bañando. Tiene un poquito de todo: sangre, humor amarillo, caras guapas y no tan guapas, cuerpos de infarto, drogas, algo de sexo... El cóctel perfecto en una película de terror, donde los tópicos hablan por sí solos. Además, ¡eliminemos la idea de que toda historia de fantasmas sucede en una casa abandonada después de que sus dueños muriesen en extrañas circunstancias! Aquí, el 'lugar del crimen' es una tétrica atracción de feria... Suena bien ¿no? Además, nos puede pasar a cualquiera...

El desarrollo comienza con el brutal asesinato de dos niñas gemelas en una atracción de feria, donde la sangre y los despojos aparecen a granel. Casi diez años después, el autor del crimen, Jonah (Jonathan... No te metas pa' lo 'jondo'...), se fuga del psiquiátrico donde ha permanecido internado después de que dos enfermeros idiotas se mofasen de él y acabasen con 'muy mala suerte'. El tal Jonah, una persona a la que no pondremos cara en todo el filme, volverá a su antiguo territorio de actuación: el parque de atracciones. Ahora, sus desafortunadas víctimas son un grupo de jóvenes que salen de excursión y que, por un accidente en el camino, se quedan a hacer noche en el parque, con porros incluidos. Lo que en un principio se presenta como una velada de diversión en La Casa del Terror, se convierte en toda una pesadilla... ¿Podrán huir del asesino?


Una película de tantas mil con un escenario totalmente renovado: una atracción de feria, aprovechando la sugestión del marco para dejarte paralizado (de risa), mientras haces un ranking de las muertes más estúpidas de la historia: ¿decapitar a una chica en plena felación? ¿partir en dos el cráneo de un guarda de seguridad, siguiendo el eje de simetría? ¿dejar clavado al asesino en multitud de pinchos de una pared y que tenga menos sangre que una bicicleta? Las muertes tienen un estilo ya definido: el de las pelis de la saga Destino Final, sobre todo de las primeras entregas, donde había rubias tontas que se chumascaban en máquinas de rayos UVA.

Resulta bastante entretenida... Sobre todo por el final tan previsible y estúpido donde el típico amigo 'tontaina' se venga con todas sus ganas de aquellos que se reían de su existencia. Ideal para verla acompañado, para comprobar pequeños 'enormes' defectos como el hecho de andar paseando por el túnel del terror y encender la lamparita a pilas de una de las figuras... Pero, ¿a quién narices se le ocurre colocar ahí una lámpara a pilas? ¿Qué pasa, que cada mañana que se pone en funcionamiento una atracción de feria hay un tío que presiona el botón de ON en las lamparitas? Fail total... Pero, eso sí, te ríes un rato... 

Pues eso... ¡No olvidéis verla acompañado! Porque, si no... ¿Con quién vais a compartir la velada?