jueves, 30 de junio de 2011

Obsesionada

La mayor parte de los críticos 'constructivos' coinciden en que habría que recordarle a Beyoncé que no destinase sus esfuerzos a otra cosa que no fuese el cante y el baile. Sin embargo, yo no estoy del todo de acuerdo... Cierto es que la chica no tiene demasiada experiencia delante de una cámara, pero para ser una película de las típicas del montón de un sábado por la tarde, de la mitad en adelante la guapita se vuelve bastante activa en su papel de 'a mí no me quitas el marido, tronca', cosa que me ha sorprendido. Vale que Obsesionada es previsible en todo momento y casi desde el principio se tiene la entera certeza de cuál va a ser el final, pero como thriller psicológico puede llegar a entretener un rato (aunque el género se le quede un poco grande).

En este filme, Derek Charles (Idris Elba), un financiero de éxito que acaba de recibir un importante ascenso, es feliz en su carrera profesional y en su matrimonio con la bella Sharon Charles (Beyoncé Knowles). Ambos tienen un hijo adorable y se acaban de trasladar a la casa de sus sueños. Un día, Derek conoce a una nueva empleada temporal en la oficina: Lisa (Ali Carter); ella es hermosa, desenvuelta y siempre alegre. Vamos, que Lisa es la perfecta compañera de trabajo. De repente, en la fiesta de Navidad de la compañía, Lisa se abalanza sobre él y éste firmemente le dice que se equivoca. Al día siguiente, vuelve a intentarlo, y Lisa parece que no acepta un no por respuesta, yendo su locura a más con cada uno de los rechazos. Pronto, Derek empieza a preocuparse por lo lejos que parece que Lisa está dispuesta a llegar... Pero, en este caso, su esposa tampoco se quedará corta.


Como ya he dicho al principio, el argumento está bastante visto, y nos recuerda desproporcionadamente a aquella Acoso del '96 (de Michael Douglas y Demi Moore) y a la Atracción Fatal del '87, donde Douglas (otra vez, pobre hombre... ¿Qué tendrá?) era seducido por una Glenn Glose dispuesta a llevar su aventura hasta el límite; eso sí, en baja calidad. Por tanto, nuestra Beyoncé no ha hecho nada nuevo, apenas rescatar un argumento que ya estaba maquinado para darle una nueva perspectiva en la actitud de la esposa portadora de los cuernos: esta vez, la pobre esposa destina toda su fuerza a atacar a la mujer que está poniendo en peligro su familia, y nunca mejor dicho, ya que los fostiones y los tirones de pelo aparecen por doquier.

Sin embargo, a pesar de lo vista que puede llegar a estar, tiene un aspecto destacable que no me parece incluido sólo por casualidad, y es el racismo hacia los blancos, casi imperceptible, pero... ¿Hubiésemos visto la película con los mismos ojos si las razas estuviesen invertidas? Lo dudo mucho, sobre todo por la perspectiva etnocentrista que nos caracteriza, a unos más, a otros menos.

Concluyo con que se trata de una película tópica de narices, con un protagonista descerebrado, una esposa ya desconfiada de antes, una 'femme fattale' muy mala, un amigo del protagonista muy tonto y un amigo de la mala muy pero que muy maruja. Sin embargo y sin ser un peliculón, resulta bastante entretenida y tiene la facultad de pasarse volando.

Supongo que, al igual que yo, la olvidaréis... Pero bueno, vedla... He visto cosas peores.

miércoles, 29 de junio de 2011

Manolete

Sin ningún bombo ni platillo, Manolete (más bien su vida hecha película) vio la luz en Francia en 2007. Aún contando con un elenco de actores bastante aceptable y entre los cuales destacarían Adrien Brody, Penélope Cruz, Santiago Segura o Juan Echanove, las críticas fueron pésimas y la expectación nula, por lo que el estreno en territorio español quedó pospuesto sin fecha fija hasta nuestros días. Hace un par de semanas, la curiosidad me picó y decidí echarle un vistazo al tráiler... No acabó de convencerme, pero decidí ver la película para salir de dudas y corroborar mis expectativas. Y, en fin... Así fue.

Nos hallamos ante la película biográfica del famoso torero Manolete, español de pura cepa y muy famoso en su época. Manolete no sólo revolucionó el arte del toreo en la posguerra española, sino que su amor por la bella actriz Lupe Sino desafió a los estrictos convencionalismos de la época, donde un torero no podía amar a ninguna mujer. Mientras el matador se convirtió en todo un símbolo nacional, ella -"un tercio Ava Gardner, un tercio Carmen y un tercio problema"- fue sin duda una mujer fuera de lo común, que robó el corazón al torero. Ambos vivieron un intenso amor dominado por la pasión y los celos, y que desembocaría en su trágico final en la plaza de toros de Linares (Jaén).


Hay una cosa que está clara, y es que la temática tratada no debería haber constituido el argumento de una película a tan gran escala (ni con un elenco como éste), sino de la típica miniserie de Antena 3 tipo 'La Pantoja' o 'Paquirri', rodeado de actores al más puro estilo 'Física o Química.' Ello ha supuesto que, como película, se haga interminable y aburrida, con unos bonitos decorados/vestuario a los años 40 pero rodeada de infinidad de momentos inconexos y de flashback que nada tienen que ver con el orden lógico y a los que nunca acabas de darle explicación y, ni siquiera, organizas mentalmente.

Penélope Cruz, como siempre, guapísima en su papel de 'mamita', mujer fatal y apasionada... Pero no acabo de acostumbrarme a escuchar su voz doblada. Ni la de ella ni la de Santiago Segura (para mí, siempre será Torrente) o Juan Echanove, en sus pésimos papeles y con unos diálogos de lo más soso. Adrien Brody intenta por todos los medios introducirse en el papel protagonista, y lo logra de una forma más o menos correcta gracias a su parecido físico con el torero.

Por lo demás, poco más puedo aportar... Hay sentimiento, hay sexo y hay pasión... Sin embargo, no hay biografía de Manolete, porque apenas se deja entrever la parte 'prensa rosa' de su vida donde lo único que parece importar es su complicadísima relación con la oscura Lupe Sino, en lugar de venerar la figura de un torero que será recordado por todos los tiempos (menos mal que no la estrenaron, porque ahora tendría mis dudas de ese recuerdo...). Un gran desperdicio de presupuesto, sin duda... Lástima que la vida sea así.

viernes, 24 de junio de 2011

Amantes

Una película con más de 20 años y cuya temática, sin embargo, es capaz de mantenernos pegados a la pantalla gracias ya no sólo a la calidad interpretativa de los protagonistas (Jorge Sanz, Maribel Verdú y Victoria Abril), sino al realismo con el que Vicente Aranda (su director) nos transporta a 1955, una etapa donde la historia de España es más gris que nunca y, sin embargo, se ilumina gracias a la calidad de su fotografía y decoración. Amantes, de 1990, nos deleita con la historia real de 'El Crimen de La Canal', de final horriblemente trágico y con unas interpretaciones sublimes, capaces de dejarnos con la boca de par en par, disfrutando de su soberbia o su pureza, dependiendo de quien se trate.

La historia, como he dicho, nos traslada hacia el Madride 1955, cuando Paco, un joven que acaba de terminar el servicio militar, decide establecerse en la capital. Tiene planeado casarse con su novia y, gracias a ella, conseguirá alquilar una habitación en casa de una mujer, Luisa, viuda y apasionada, quien se cruzará en su camino y comenzará a ser su amante con todas las reglas. Trini, su novia, lo sabrá, e intentará evitarlo, pero Paco, obsesionado con su amante, se alejará cada vez más de ella y, finalmente, tendrá que elegir entre ambas: entre la pureza y la estabilidad que le proporciona Trini, y el sexo y la pasión que le proporciona su amante Luisa.

Una película para quitarse el sombrero y que ya van dos veces que veo en un lapso corto de tiempo, porque tuve la sensación de no haber conseguido disfrutarla en la primera ocasión. Las actuaciones de Victoria Abril y Maribel Verdú (quien comienza a destacar en este filme) son espectaculares, cada una en su respectivo papel, mientras que Jorge Sanz aparece un tanto adormilonado a lo largo de toda la película (quizá fue ese el resultado que quiso obtenerse). El argumento, sin duda, es bestial, aunque existen algunos pequeños errores si lo comparamos con la historia real, la cual podéis leer si pincháis aquí.


Es 'española'... Fuertemente española, ya no sólo por el momento de la historia nacional que trata de reflejar (la posguerra más dura) sino porque los escenarios están perfectamente escogidos y cuidados para dar un resultado simplemente brillante. Las escenas de sexo, muy propias de la etapa del destape y nada pornográficas (bajo mi punto de vista), resultan necesarias para aderezar esta composición que incluye de todo: tragedia, amor, pasión, sexo, dolor, realidad... La incluiría dentro del género de los thriller, con notas de drama y criminalidad.

Vicente Aranda se quedó tan ancho que, aún 20 años después, soy capaz de seguir disfrutando de españoladas como ésta. Y, esta vez, la palabra 'españolada' no es nada peyorativa. La recomiendo ansiosamente... Eso sí, no es nada fácil conseguirla.

jueves, 16 de junio de 2011

Recuérdame

He de reconocerlo: el Pattinson y sus peinados están de moda, y he de reconocer que la actuación del 'vampiro' me ha gustado mucho más en esta película que en las que rueda con sus amigos brillantes; desde luego, le ha servido para desencasillarse... Recuérdame es un filme del pasado año que, sin duda, supone un gran homenaje al doloroso atentado del 11-S que hace ya 10 años acabó con la vida de cientos de personas, cada una con sus historia, sus manías o sus actitudes... En definitiva, con su vida... Una vida que quedó, para siempre, marcada por ese día en el World Trade Center. Desde luego, se trata de un peliculón... Un peliculón de esos que sólo recomiendo de vez en cuando pero que me agradecéis con fervor.

Se trata de un drama que se deja ver desde los primeros diez minutos, pero centrado en dos amantes cuya reciente relación se ve amenazada al tener que hacer frente a sus respectivas familias y problemas personales. Tyler Roth (Robert Pattinson) es un joven afectado por el suicidio de su hermano, situación que conseguirá que el matrimonio de sus padres (Pierce Brosnan y Lena Olin) termine en divorcio, al ser incapaces de superar esta traumática experiencia. Totalmente solo, y con una familia rota, el joven entonces conoce a una chica (Emile De Ravin) que le ayuda a dar sentido a su vida... Una chica también con su historia: su madre fue asesinada brutalmente delante de ella cuando apenas tenía 10 años. Dos almas perdidas que se encontrarán para, en cierto modo, volver a separarse...


Una película que deja huella... Que transcurre sin demasiadas pretensiones, con unas actuaciones correctas tirando a buenas, con una fotografía y una escena sin igual, pero con un final que es capaz de dejar a los telespectadores con una boca tan grande que podrían caber varios de esos pepinos que ahora están tan de moda gracias a los alemanes. El que mejor se desenvuelve en la historia, sin duda, es Pattinson: ha logrado salir con creces de ese papel tan plano pero que vuelve locas a las adolescentes, para meterse de lleno en un 'hombrecito' más maduro, que vive solo, que tiene problemas familiares y que sufre, además de amar. Emile De Ravin (la recordaréis por su papel de Claire en Lost) ilumina, con su belleza, cada una de las escenas donde aparece... Su actuación también resulta correcta, aunque mejor es la de Robert, un protagonista que, gracias al final, me hace dudar de ese papel.

Podría tratarse de una película de lo más convencional, del tipo 'chico conoce chica', pero no, porque el final es superior... ¡Muy superior! Desde luego, no soy capaz de spoilearlo aquí porque quiero que la veáis... Sin duda, ese 'Recuérdame' va ya no sólo por el Pattinson (al que se le recuerda siempre en los círculos adolescentes) sino por todas aquellas personas que perdieron todo cuanto tenían en aquel 11-S: su vida.

Un minuto de silencio por los hechos y un aplauso para su director.

jueves, 9 de junio de 2011

Perdona pero Quiero Casarme Contigo

Tenía tantas ganas de ver esta película que la he soportado mal doblada (al principio, en italiano) y en DVDScreener, con los comentarios de todos los asistentes al cine incluidos, la tos de alguno, el llanto de algún niño... ¡Lo típico en estos casos, vamos! Perdona pero Quiero Casarme Contigo es la segunda parte de aquella Perdona Si te Llamo Amor, las dos fruto de la inteligente mente del escritor Federico Moccia. Sin embargo, la secuela nos ha dejado a todos con una sensación de "qué soso es ésto" de padre y muy señor mío. Y es que, nos lo tienen avisado: segundas partes nunca fueron buenas y, aquí, parece cumplirse la máxima, sino a rajatabla, al menos, de manera intuitiva.

La aventura parece retomarse donde quedó: Alex (Raoul Bova) y Niki (Michela Quattrociocche) están más enamorados que nunca. Acaban de volver del faro de la isla de Blu, donde han vivido días inolvidables. Niki vuelve a ver a sus amigas, pero una serie de cambios importantes en sus vidas pondrá a prueba la amistad de las chicas. También Alex reanuda la vida con sus viejos amigos. Todos ellos; es decir, Flavio (Ignazio Oliva), Enrico (Luca Angeletti) y Pietro (Francesco Apolloni), han dejado de ser maridos serenos y seguros debido a ciertas dificultades que han puesto en peligro sus matrimonios.


Calificada dentro del género de la comedia romántica, nos hallamos ante una película entretenida, que cumple las expectativas aprobando por los pelos: la relación tan espectacularmente morbosa mantenida entre los protagonistas gracias a la diferencia de edad no resulta exprimida al máximo, y eso es evidente: Moccia no termina de dar con la dosis exacta de azúcar y, bajo mi punto de vista, se le va la mano, llenándolo todo de un caramelo líquido demasiado pegajoso y que acaba por empalagar. Sin embargo, hay una cosa que tenemos clara, y es que no veríamos esta película si no fuese por la cantidad de caras bonitas que se dedican a pasear el palmito por la pantalla.

Tras ver la primera parte, decidí leer el libro... Y considero que haré lo mismo con Perdona pero Quiero Casarme Contigo, sólo por comprobar que las letras continúan dándome mejores ratos que las imágenes. El excesivo romanticismo italiano rebosa a cada segundo, descuidando el argumento de la historia, que queda deshilachado, de la mano de Dios en más de una ocasión y perdiendo a sus personajes por el camino. No me apetece spoilear, sólo por respeto a los fans del escritor, co-guionista, director y demás cosas... Pero, ¡telita con los cambios en la vida de los personajes! Hace mucha falta retomar la primera parte como que media hora antes para no perderse uno...

Moccia, cuidado con eso... No me puedes hacer tan grandes libros y, después, tan pésimas adaptaciones...