martes, 31 de mayo de 2011

La Posesión de Emma Evans

La Posesión de Emma Evans ha sido la última película que he conseguido ver en el fin de semana. Hacía un tiempo que le tenía echado el ojo y, sinceramente, esperaba algo más aterrador, más doloroso para la vista y la sensibilidad... Sin embargo, el resultado obtenido, una vez más, ha sido una completa desilusión más un cara de póker que no veas al no entender ni papa de lo que estaba sucediendo ahí dentro (entendiendo el 'ahí dentro' como la pantalla del portátil). No conseguiría calificarla de terror (¿quién ha sido el que ha dicho que da miedo?), dado que se trata de una nueva 'copia barata' de lo que fue El Exorcista, pero a la española (o a la catalana) y no teniendo nada que ver con ésta ni siquiera en su esencia.

Todo comienza cuando la tal Emma está harta de un ambiente familiar que considera excesivamente asfixiante y autoritario, por lo que esta adolescente problemática e insatisfecha decide liberarse de esa atmófera opresiva. Para conseguirlo, dará rienda suelta a sus deseos más ocultos, sin sospechar que desencadenará oscuras y poderosas fuerzas que no podrá controlar y que traerán el horror y la tragedia al hogar de los Evans.


No da lugar a sobresaltos y, más bien, hace 'pupa' en la cabeza... Una porque tienes que hacer esfuerzos sobrenaturales (¡mirad, algo sobrenatural por fin!) para escucharla, porque el volumen es una castaña, y todo ello por no hablar del efecto 'desenfocado' y su malísima grabación, que hace que te duela la cabeza ya no sólo por el argumento sino por la mala visibilidad. Más que una aterradora cinta, supone un conjunto de humor amarillo que ni hace gracia, ni da miedo... ¡Ni ná de ná!

Los actores no son nada del otro mundo... De la protagonista no llego a creerme que esté endemoniada ni nada que se le parezca; apenas es una malcriada de 15 años con mala leche (SPOILER: De hecho, creo que la madre se suicida para no aguantarla. FIN SPOILER). El final resulta un tanto complicado de entender, además de increíble... Por no hablar de qué le sucede al hermano pequeño (SPOILER: ¿habrá muerto atropellado por aquel coche? FIN SPOILER) o con aquel primo 'cuantomasprimomasmearrimo' (SPOILER: ¿sobreviviría tras aquella reventada de sesos contra el salpicadero de su coche? FIN SPOILER).

Esta es la historia de una chica (yo) que quería ver terror y se encontró con una... Castaña... Muchos lo califican como 'terror del Mercadona'... ¿Qué opináis vosotros?

La Daga de Rasputín

Lo que me pude reír con esta españolada... De hecho, da la sensación de que te encuentras ante uno de los capítulos de 'Los Serrano'... ¿No os ha sucedido igual? La Daga de Rasputín es una comedia recien estrenada dirigida y guionizada por el cómico español Jesús Bonilla... ¿Cómo no iba a contar con sus compañeros de reparto en una de las series más vistas a nivel nacional? Los Antonios Molero y Resines sólo son un ejemplo de este elenco humorístico completado con caras conocidísimas como la de Carolina Bang, Andrés Pajares o la grandísima María Barranco, cuyo resultado no ha sido tan fructífero como el tráiler nos mostraba: humor español, con gags demasiado rápidos que tienen la característica fundamental de atravesar tu cerebro de una forma tan fugaz que, mañana, no conseguirás recordarlos para hacer bromas con tus amigos...¡Gran error!

La trama es un tanto... Absurada: Forjada en el antiguo Egipto, la daga de Rasputín es una joya legendaria que da un poder casi absoluto a la persona que la posee. César, Atila y Napoleón fueron algunos de sus ilustres dueños. La pista se pierde en Rusia, con la muerte de su último dueño, el monje loco Rasputín. Desde entonces, gobiernos y personalidades la han buscado en vano, sin pistas fiables que conduzcan hasta ella. La situación cambia cuando en una cárcel española, el preso Jacinto es identificado por la mafia rusa como portador de una anomalía genética relacionada con la daga. Sus compañeros de celda, Papeles y el Araña, le acompañarán en una delirante aventura llena de fugas y persecuciones que les conducirá, en busca del tesoro, hasta el corazón de la Rusia profunda.


Hace reir en momentos puntuales, y creo que esa era su finalidad. No se trata de un filme con demasiadas pretensiones, ni con un gran vestuario, ni con una gran ambientación... Ni con nada grande, excepto el Resines. Recuerda fielmente a las españoladas de los 60, donde Alfredo Landa, Andrés Pajares, Fernando Esteso o Antonio Ozores hacían de las suyas provocando carcajadas entre la población de todas las capas sociales con chistes simplones, sólo que con el problema de que ya no estamos en los 60 y que ya no nos hace reir todo... Si es que, ¡está todo inventado! Sin duda, Andrés Pajares está muy desaprovechado... Tanto que hasta cuesta reconocerle bajo ese 'atuendo' de ruso con 'notengonipajoleraideadeloquedigo.'

El final consigue dejarte un tanto... Insípido, con la sensación de haber perdido una maravillosa hora y media de tu tiempo delante del televisor. Sin embargo, consigues reirte y ver algún paisaje agradable... No se le puede pedir más: si la ves, sabes lo que te encuentras; las críticas hablan por sí solas... 

Conclusión: el cine español está decayendo... (Si no ha decaído ya). ¿Logrará [REC]3: Génesis sorprendernos? Estará ambientada en el día de la boda de una chica, y ese será el origen del famoso virus que hizo estragos en aquel viejo edificio de Barcelona... 

lunes, 23 de mayo de 2011

Ed. Gein

Muchas han sido las películas que han visto la luz relacionadas con la temática de asesinos en serie: la saga de Hannibal Lecter, las de Psicosis, Leyenda Urbana o, incluso, la españolada El Tuno Negro. Algunas de ellas están basadas en la historia real que dio lugar a numerosas películas con su nombre a partir de los años 50: Edward Gein, un asesino y ladrón de tumbas estadounidense, y su macabra historia de vida. Únicamente se probaron dos asesinatos cometidos por él (los de Mary Hogan y Bernice Worden) pero, debido a su afición a conservar cadáveres (tanto los de sus víctimas como los que desenterraba) y a fabricar con ellos mobiliario y ropa, se generó un gran impacto alrededor del descubrimiento de sus crímenes.

La película de hoy es Ed. Gein, en concreto, la versión del año 2000. Describe, de una forma bastante correcta, la biografía del asesino en serie que hoy nos ocupa: da comienzo a finales de los años 50, en un pueblecito de Wisconsin, el cual ve descender su número de habitantes de forma alarmante. En él vive Ed Gein, un hombre de apariencia sencilla y solitario, dominado por su posesiva madre ya fallecida. Cuando los recuerdos de ella le dominan, comienza una locura de asesinatos, canibalismo, reducción de cabezas, etc.


La película es, simplemente, correcta, sin grandes pretensiones. A diferencia de otras versiones, describe la historia de una forma bastante plana, sin emoción ni suspense, de una forma tan sutil y tan psicológica que lo único que viene a demostrar es que el tipo en cuestión estaba trastornado y poco más. Sin embargo, quiero hacer hincapié en la ambientación de la granja de Ed.: todas esas cabezas reducidas, esas piezas de ropa hechas con piel humana o todos esos objetos realizados con partes de cuerpos mutiladas salvan los defectos que puedan encontrarse.

En cuanto a los posibles 'efectos especiales' ('especiales' por decir algo...), la película anda bastante justa... Aún siendo del año 2000 (apenas tiene 11 años), las formas de asesinar o la sangre son propias de un filme de los 50, cosa que me sorprende y no de una forma muy agradable. Desde luego, confío en que películas de los 80 eran mucho más creíbles y dan un pelín más de miedo que éste Edward Gein.

Describe una historia real, y no se le puede pedir mucho más... Su desarrollo es lento, y tan sólo se cometen dos crímenes a lo largo de la misma, cosa que no nos puede llevar a concluir que nos hallamos ante un asesino en serie. Nada tiene de terror y nada tiene de suspense; predecible desde el principio, para muchos supondrá una tremenda desilusión.

Esperaré a ver otras versiones. Quizá, me convenzan más...

jueves, 19 de mayo de 2011

Titanic II

Seguro que ahora mismo todos estaréis pensando: "¿Jack Douson estaba vivo? O... ¿Regresó de la muerte para fastidiarle la existencia a Rose por haberle abandonado en el fondo del Atlántico?" Desde luego, si yo fuese él, todos los días de mi vida me acordaría de la mujer a la que 'tanto amé' en cuatro días y la cual, encima, no me dejó subirme a aquel cabezal de la cama y, así, salvarnos los dos... Pero, ¡qué mala persona! No os culpo, es lo mismo que pensé yo... TITANIC II es la secuela de aquella empalagosísima historia de amor de James Cameron que duraba un sinfín de horas y que, como todas, acababa en tragedia (o en alegría, según se mire) para la protagonista. 14 años después, nos llega una segunda parte, o, al menos, intenta serlo, de aquella TITANIC, aunque con unos efectos especiales más propios del cine que vio la luz durante la Posguerra que del Siglo XXI.

Incluida dentro del género de 'catástrofe' (debe ser una catástrofe llegar a realizar una película como ésta y, encima, ponerla a diposición del pobre público), TITANIC II tiene lugar en Abril de 2012, 100 años desde el hundimiento del RMS Titanic. Vamos, el caso es que un niño rico ha bautizado su nuevo transatlántico, un crucero de lujo, como Titanic II, el cual procede a embarcarse en su viaje inaugural, en la misma ruta que el Titanic tuvo 100 años atrás. Durante el viaje, un tsunami (el tiempo ha pasado, tenemos que modernizarnos...) lanza un iceberg en la trayectoria del nuevo buque, por lo que los pasajeros y la tripulación deberá luchar para evitar un destino similar.


Mala, pero mala de coj... Y eso que ésto es 'crítica positiva de cine.' Hacía siglos que no veía una película tan pésima, y eso que, para mí, la saga Crepúsculo se llevaba la palma con sus peinados, maquillaje y amor de telenovela. Corre el rumor de que apenas fueron 24 los extras contratados para concluir con este bodrio, pero yo creo que fueron muchos menos (apenas 10 y que hacían bien de 'nerviosos'). Los decorados son una pu... mi..., dado que SALVAT hizo mejores maquetas para montar en casa; y el caso es que sufrimiento, lo que se dice sufrimiento... Pues no se divisa, dado todo el mundo se 'parte la caja' mientras, presuntamente, su pedazo de barco de nosecuántos millones se hunde. De hecho, no me queda claro cuál es el destino de aquellos que logran abandonar el buque: ¿mueren con el segundo tsunami? Desde luego, con lo mala que es, yo también habría solicitado que me matasen y, así, salir fuera del guión... 

Tiene momentos buenos (para descojonarse vivo, digo), como el inicio: ¡no veas qué risa al ver las despedidas desde el barco! En el siglo pasado, la gente sacudía pañuelos... En esta 'peaso de superprodusión' se despiden mientras graban estos momentos con cámaras de video última generación mientras las rubias operadas saltan de un lado a otro demostrando dónde sí y dónde no llevan silicona. La muerte de una de esas rubias creo que es la mejor escena: ese sonidito tipo 'plof' me hizo llorar y no de pena... ¡Creo que Crepúsculo da más miedo! Sin duda, ¡qué miedo que haya pelis así por ahí circulando...! Sin duda, un decorado con un Renault Twingo de los años noventa hubiese triunfado mucho más que esa maqueta hecha con palillos... ¡Qué manera de destrozarnos la vista!

Por cierto... El protagonista... No lleva el pelo teñido ¿verdad? Lástima que quisiera parecerse a Di Caprio... Y eso que no es nada difícil... ¡Pues nada, chicos! Que no lo ha conseguido ni a base de gimnasio.

Os dejo con una crítica de Filmmafinity que no tiene desperdicio... Me ha hizo reir hasta a mí y, por eso, acabé viendo la peli.

Tenéis que verla... Sólo por curiosidad. Ahí va el tráiler...

miércoles, 18 de mayo de 2011

Quiéreme si te Atreves

Quiéreme Si Te Atreves es una de esas extrañas películas que, por alguna razón, se ha colado en tu carpeta 'Películas por Ver' y que, por más que lo intentas, no le acabas de coger el hilo. Es extraña, pero se merecía ser vista sólo por todos los kilómetros que había hecho (venía desde la ETESDA de Zaragoza, sin ir más lejos). Original, complicada e inteligente, con bonitas escenas de amor pero con final más gore que cualquiera de los planos de [REC]: esas serían las palabras que, a modo de resumen, sería capaz de dedicarle a este especie de comedia romántica (francesa, ¡cómo no!), muy en la línea de Amelie, en la que se intercalan escenas ni tan graciosas, ni tan románticas, ni tan... Nada. El caso es que puede resultar un tanto dura, como el cemento que rellena (y nunca mejor dicho) el final de la película.

Quiéreme Si Te Atreves comienza como un juego de infancia entre Sophie y Julien, un juego de atrevidos retos que, con el tiempo, se ha convertido en una forma de vida: aún habiendo pasado años y años desde su infancia y ya en la Facultad, son capaces de continuar realizando apuestas absurdas acerca de quién de los dos es capaz de hacer tal o cual cosa. Sophie y Julien llevarán ese juego hasta el límite: se burlarán de todo y de todos, y se harán daño deliberadamente porque se niegan a reconocer que se han enamorado. Y apostarán no verse en X tiempo, y volverán a verse pasado X tiempo, cuando sus vidas han cambiado por completo... Pero hay algo que no ha cambiado, y eso son sus sentimientos.


Nos hallamos ante un moderno cuento de hadas que relata una grotesca y hermosa relación de amor-odio que es capaz de no dejarnos indiferente. Su forma de desarrollarse la hace especial y original, algo muy complicado de conseguir con argumentos de hoy en día: desde luego, y aunque con algunos fallos de guión y organización que son bastante evidentes, es capaz de dejar en el telespectador algún tipo de marca... Vamos, que triunfa entre la gente, ya sea para bien o para mal. Además, ese sonidito de la caja de metal cuando cae rodando entre los pies es, prácticamente, su banda sonora.

¿El final? ¿Qué puedo decir del final? Un tanto inadecuado... No lo voy a spoilear porque quiero que la veáis, pero no recordaba cosa más dura desde La Matanza de Texas... Desde luego, no es necesaria la sangre para hacer 'pupa emocional' en las mentes más débiles... En este caso, se consigue.

Vedla... Vale la pena... :)

martes, 17 de mayo de 2011

La Flaqueza del Bolchevique

María Valverde se ha convertido en una de mis actrices favoritas de la escena nacional. Es todo: su voz dulce, su cara de niña buena, su eterna juventud adolescentil... Esta chica va a llegar lejos. Había visto alguna interpretación suya, pero gracias a 3MSC tuve la oportunidad de conocerla en un papel protagonista bastante arriesgado y el cual, pese a su corta edad, sabe solventar sobradamente. Su mirada sincera y su naturalidad calan en el telespectador, cosa que se ve perfectamente en La Flaqueza del Bolchevique, una película de 2003 escasamente conocida pero que todos deberíamos de ver... ¿Por qué? Porque logra enganchar a base de tópicos y juventud. Echemos un vistazo al argumento...

Todo comienza en Madrid, en otoño del 2002. Pablo López es un tipo normal: tiene treinta y tantos años, trabaja en un banco de inversiones y está harto de todo. Un lunes, a las 9 de la mañana, en un atasco en pleno centro de la capital, mientras escucha a Extremoduro (canción 'Puta', por cierto), su coche se empotra contra el descapotable de la pija más pija de Madrid, montándose la de Dios: la pija es de armas tomar, le escupe todos los insultos del diccionario, y le mete en un lío monumental con la policía y el seguro. Así que Pablo, para hacer más llevadero un otoño tan tedioso, decide dedicarse a "putear" a la pija. Y Pablo López, cuando quiere, es realmente ingenioso: un día, cuando el "puteo" ha llegado a su punto más disparatado, cuando incluso las locas llamadas telefónicas a la pija empiezan también a provocarle tedio... Pablo se topa de bruces con María, la hermana de la pija y, ese día, su vida dará un giro espectacular. Cínico y resentido, Pablo jamás pensó que su existencia pudiera volver a tener sentido. Y ahora que la pureza y la luz ha estallado ante sus ojos, siente que no debe, no puede enamorarse de una chica de 15 años ¡De sólo 15 años! Y entonces, en medio del otoño de 2002, sucede algo completamente inesperado que cambia para siempre la vida de Pablo López...


El argumento resulta brutal y, los que la habéis visto, estoy segura de que compartís mi opinión. María Valverde toma las riendas de una historia de amor que muere antes de florecer, dando vida a una Lolita española que ocupa el papel protagonista, junto al aclamadísimo Luis Tossar, en un conjunto de sucesos que nos demuestran lo que es el amor, el amor verdadero, el que te hace temblar o querer ver a esa persona a cada momento, olvidándose de la pedofília o demás comportamientos delictivos. Eso la ensalza como película...

Muchos afirman que no destaca por su escenografía o fotografía, pero, sinceramente, la banda sonora es brutal: los temas de Extremoduro acompañan esta bonita historia de amor que no tiene la oportunidad de nacer debido a su trágico final (no sé qué tiene esta chica, que todas sus historias de amor acaban mal). Como apunte final, destacar que se trata de la adaptación cinematográfica de la novela con el mismo nombre fruto de la imaginación de Lorenzo Silva. Curioso, pero María Valverde siempre toma papeles en adaptaciones de novelas...

Recomendación total... 100%... Tenéis que verla.

viernes, 13 de mayo de 2011

Pagafantas

Un poco de comedia para comenzar este fin de semana... Hoy toca Pagafantas, una españolada de 2009 con aires de película norteamericana por ese estilo de humor un tanto inteligente que, a veces, lo hace incomprensible entre la población española. Con un argumento como el que os traigo, me viene a la cabeza una frase de una conocidísima canción de Camilo Sesto: "Soy tu amigo... Quiero ser algo más que eso... Melancolía." ¿Quién no se ha sentido alguna vez Chema? ¿Quién no se ha visto en la situación del protagonista, en la que tu mejor amiga nunca te verá como nada más, y tú estás colgadísimo por ella, además de dispuesto a pagarle todas las 'fantas'?

Pagafantas es "el pringado pegado a la chica guapa; el que no tiene ninguna posibilidad de ligársela, pero que está acechando por si cae algo. Ella lo ve como amigo, y jamás se ha planteado que el chaval tenga ningún "peligro" sexual..." Esa es la definición que podríamos darle a nuestro protagonista (Gorka Otxoa), un chaval con un carácter patético que lo acaba de dejar con su aburrida novia (aunque él considera que se han dado un tiempo) para "poder salir más por ahí." De casualidad conocerá a Claudia, una peluquera argentina que le robará el corazón. Ella sólo lo verá como un amigo, por lo que nunca repara en besarle o abrazarle... Pero Chema querrá algo más, tanto que será capaz, incluso, de vestirse con un escueto pijama de Winnie de Pooh...


Desde luego, el papel protagonista le va a Gorka Otxoa como anillo al dedo... Además, la caracterización es brutal: el peinado inicial (más los posteriores que se va dejando hacer), las camisetas de rayas o la chaqueta roja lo encuadran perfectamente en un personaje un tanto "friki" (no "frikie"). Nos hallamos ante una película de lo más entretenida, que no dio mucho bombo sólo por el hecho de no ser americana... Pero, ¿qué hubiese sucedido si hubiese sido una del tipo Virgen a los 40? Pues que todavía, hoy en día, se hablaría de ella.

Una película para disfrutarla en compañía, para echarse unas risas con los colegas porque seguro que alguno de ellos habrá hecho el 'cobra' alguna vez. Una peli muy Muchachada Nui, donde todos los actores interpretan perfectamente su papel y consiguen su objetivo: hacer pasar un buen rato. Recomendable cien por cien... ¡A verla todos este finde!

jueves, 5 de mayo de 2011

Todas las Canciones hablan de Mí

Esta mañana, mientras preparaba un papeleo, no me apetecía escuchar música... Por lo que he acabado con una película a la que le tenía ganas desde hace unos días, otra de esas cintas de amor que me vuelven loca. Tras 3 Metros Sobre el Cielo, ahora le ha llegado el turno a Todas las Canciones Hablan de Mí, catalana y con una posibilidad bastante importante de pertenecer al género 'Serie B' dada la temática y la forma de desarrollarse. Repleta de actores españoles poco conocidos y con un acento muy característico, la forma en la que se mete en tu cabeza como 'crónica de un desamor' la hace francamente especial, con ese estilo afrancesado en el que destaca la escasez de pasión y de arrebato que, por regla general, debería caracterizar un amor como el que nos quieren demostrar.

Como ya he dicho previamente, la película gira en torno al tema del amor, pero esta vez bajo la premisa de un chico que trata de olvidar a chica, en una historia bastante más difícil de sobrellevar, sobre todo cuando la chica de la que te acabas de separar vuelve una y otra vez en cada uno de los recuerdos de tu vida pasada y tienes la sensación, como dice Jonás, que "todas las canciones de amor hablan de ti." Resulta muy poco convencional el hecho de que sea un chico, y no una chica, el que sufra por amor y el que intente por todos los medios olvidarla, aunque ya pudimos ver algo así en 500 Días Juntos, ¿la recordáis? Todas las Canciones Hablan de Mí intenta un género similar, aunque y como es evidente, no lo consigue.


La encasillaríamos dentro del drama romántico, aunque más vitalidad le dieron a su romance Di Caprio y la Winslet en Titanic, y eso que la cosa, de creíble, tenía nada y menos. Aunque los personajes son memorables (sobre todo el grupo de amigos desafortunados) el guión es un tanto torpe... ¡Podría haber dado lugar a un juego importantísimo! Parece dejar hablar y actuar a sus personajes con total libertad, aspecto que me encanta, porque la hace más realista, más tipo "soy yo el protagonista, ya me veo caminando por esas calles, mojándome en esa fuente o trabajando en esa vieja librería." Además, la idea del narrador es buenísima, sobre todo para destacar ese toquecito irónico que te mantiene pegado a la tele. Eso sí, si no se le echa un poco más de sal, pues raramente resultará creíble. No sé, alguna lagrimita, algún suspiro... Nada. No hay nada que me haga deducir que Ramiro (el conocido Oriol Villa) está enamorado de Andrea (Bárbara Lennie) o que sufre lo más mínimo por ella: me resulta estático y, quizás, un tanto inexpresivo. De hecho, todo apunta a que se ha habituado a fumar tras la ruptura, pero lo hace con la desgana de quien come con asco... Además, ¡un poco más y la película resultaría ilegal por invitar a fumar! Y es que, tal y como están las cosas, fumar no es lo más adecuado. Fijáos que si le hubiese dado por beber, ni siquiera nos habríamos percatado... ¡Ni siquiera lo habríamos mencionado!

Destacaría el último soniloquio del protagonista. Y lo llamo 'soniloquio' porque Andrea parece escucharle más bien poco y, responderle, mucho menos. Resulta una interpretación un tanto cursi, pero considero que es la mejor a lo largo de toda la cinta: refleja una declaración de amor en toda regla y, aunque realmente no le pide de regresar como pareja, todo apunta a que ella se lo ha pensado, dejando el final abierto para que cada cual piense lo que quiera. De hecho, y bajo mi punto de vista, ella desea regresar con él aunque no se lo diga... ¡Cosas del amor! Aunque amor, lo que se dice amor, se visualice más bien poco.

Bueno, vedla... La consecuencia es que le daréis al Stop en más de una ocasión, pero vale la pena sólo por el soniloquio final, un tanto patético para las críticas.

miércoles, 4 de mayo de 2011

3 Metros Sobre el Cielo (3MSC)

Los libros de Federico Moccia se han convertido en un éxito mundial y muy rara es la estantería que, entre sus tomos, no cuenta con un ejemplar de este autor. Hace apenas unas semanas veía la luz la versión italiana de Perdona pero Quiero Casarme Contigo: ese será mi próximo objetivo, tras haber tenido la oportunidad de ver 3 Metros Sobre el Cielo, española y con muchísimas caras conocidas de series juveniles. No sé cuál será la calidad del libro, pero la película me ha dejado sin palabras... Su larga duración (prácticamente 2 horas) es casi imperceptible gracias al romanticismo que rebosa a cada momento y a la crudeza de la mayor parte de las escenas donde la juventud vive al límite sin importarle qué pasará mañana.

El argumento comienza en Barcelona, donde dos jóvenes que pertenecen a mundos opuestos se conocen por casualidad. Ella, la dulce Babi (María Valverde), es una chica de clase alta que vive en un entorno tan protegido como poco excitante: acude a un colegio muy estricto y su vida gira en torno a las normas impuestas por su familia. Él, Hugo (Mario Casas), conocido como el duro "H", es un chico impulsivo e irresponsable, aficionado a las peleas y a las carreras ilegales de motos: ya no estudia ni tampoco trabaja, y todo el mundo dice que es así por algo que le sucedió. La película en sí narrará la crónica de un amor inicialmente imposible que arrastrará a ambos a un frenético viaje iniciático a través del cual descubrirán el amor. Pero no un amor cualquiera, sino un amor de telenovela, del que duele, del que te hace llorar... Del que es capaz de trasladarte 3 metros sobre el cielo.


Aunque hay que destacar que no es tan pegajosa como las italianas, poco le falta. La mayoría de las escenas recuerdan a una Grease del Siglo XXI, con chupas de cuero, competiciones varias y mucho maquillaje; incluso, denoto un par de escenas a lo 'Romeo y Julieta', en un lugar donde los chicos se han vuelto más malotes y las chicas más liberadas. Aunque el romanticismo aparece a cada momento, resulta demasiado dramática y "realista", y tal es el intento por querer dar veracidad a los hechos (sexo, violencia y raro es que no aparezcan drogas) por lo que la mayoría de los telespectadores consideran que la realidad no puede ser tan exagerada. Resulta, por tanto, muy predecible desde el principio y con la sensación de encontrarse uno ante una adaptación al cine de la serie Física o Química, Los Hombres de Paco o Desaparecida (¿qué le pasa a los personajes de Marina Salas (Katina), que siempre acaban con la cabeza reventada?). Sin embargo, ¿qué le vamos a hacer? Yo también me enamoraría de Mario Casas si viniese a mi fiesta de cumpleaños vestido de negro. El resultado obtenido ha sido una película para adolescentes, con caras bonitas y cuerpos de infarto donde importan muy poco los diálogos: desde luego, la película más taquillera del 2010 y con razón. ¿El mejor papel? El del 'hijo de los Alcántara' (Pablo Rivero quedará siempre marcado por Cuéntame Cómo Pasó), que aparece lo justo, sus diálogos son más cortos que la manga de un chaleco y se queda con la chica guapa... ¡Cosas!

Quiero destacar algo verdaderamente currado: la banda sonora. Temazos como La Tormenta de Arena, de Dorian, son capaces de mantenerte pegado a la pantalla tarareando ese 'Te he perdido entre la gente, te he adorado y te he odiado...' que viene que ni pintado con la escena de la discoteca donde aparece. De paso, pues os recomiendo que os consigáis el EP con los Remixes de este tema, ¡buenísimo! He echado de menos algunos temas rock o hip hop, que considero que hubiesen sido un puntazo en la mayor parte de las escenas más agresivas.

Una película para ver... Que os traerá muy buenos recuerdos de ese amor que todos, alguna vez, hemos sentido y no pudo ser. Romántica, agresiva y sin final feliz, como era de esperar... Porque, el amor, no siempre lo puede todo.