domingo, 18 de diciembre de 2011

Fuga de Cerebros 2

Hacía tanto tiempo que no iba al cine que me había olvidado de lo caro que resultaba... Creo que la última vez que me senté en una de sus butacas fue para ver [REC]2 e intuyo que la próxima vez será para contemplar la tercera parte en la gran pantalla, cuando se digne a estrenarse, para girar la cara ante los regueros de sangre. Eso sí: el sábado gané la apuesta y me gané Fuga de Cerebros 2, para echar unas risas con los topicazos más españoles y alegrarme la vista con el 'Mario Cachas', ese hombre que nos tiene a todas 'a tres metros por arriba del cielo'... Tristeza la mía cuando no le vi. 

Pues eso, que estamos ante la secuela de 'Fuga de Cerebros', pues a los protagonistas, la Universidad de Oxford se les ha quedado pequeña y, ahora, se proponen como meta la Universidad de Harvard, esta vez para perseguir a una estudiante de veterinaria borracha mientras el personaje central se reencuentra con el amor de su vida. La primera parte fue una de las películas más taquilleras en España en el 2009, con casi 7 millones de euros de recaudación y 1.200.000 espectadores, después de ganar el premio del público en el Festival de Málaga de 2009. 


Como ya os he comentado al principio, 'Mario Cachas' debe estar demasiado ocupado haciendo de malote en la saga Moccia, por lo que le han sustituido por Adrián Lastra, quizá no tan guapo pero sí mejor actor. Es una cinta mucho más trabajada que la primera, ya que se ha tratado de evitar algunos 'grandes' errores, pero cometiéndose otros de gran calibre: la exageración de comportamientos se dirige a límites insospechados, convirtiendo la cinta en un conjunto de fotogramas sin gracia alguna debido a la cantidad de humor que se ha querido incluir (tanta sal... Pues lo convirtió en salado). 

Sin embargo, encontrar caras conocidísimas en series de sobremesa o primetime facilitan la consecución de su meta fundamental: entretener un rato, siempre con un cubo de palomitas más grande que un cráneo adulto, y sugerir chistes facilones que hagan las delicias de las veladas de los siguientes tres días. Gramitos, metadona, gitaneo, cuescos y descargas eléctricas han convertido esta 'saga' en una muy parecida a la de Torrente, pero con mecanografía, seguidos de personajes de Los Hombres de Paco, Yo soy Bea o Aída

Sin duda, el mejor es el personaje de Canco Rodríguez, que ha pasado de drogadicto rehabilitado a gitano trapicheador con una facilidad impresionante. Un gran cómico, y una película altamente recomendada si quieres pasar una tarde agradable y no pensar mucho. 

¡No olvides las palomitas!

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