martes, 18 de octubre de 2011

Pesadilla en Elm Street

Hay una cosa que me ha quedado clara hoy: tanto las personas como las cosas envejecemos, y es algo inevitable: nos volvemos viejos, carracos y chirriosos... Esta 'evolución' también es vivida desde el punto de vista del cine, y Freddy Krueger está mayor... Muy mayor. Todavía recuerdo cuando atormentaba nuestras pesadillas al principio de la generación... ¿Quién puede olvidarlo? Con su cara quemada y sus cuchilla-manos... Ahora nos muestran su personaje y lo vivimos como del hombre del saco se tratase: está ahí, pero yo nunca lo he visto. En la década de los '80, cuando el cine de terror era algo innovador y cualquier chorrito de sangre asustaba, el señor Fred hacía correr al baño a más de uno, pero con tanto remake y tanta patada al Cinexin, como que nos da todo un poco igual ¿no?

Volvemos, entonces, con una contemporánea versión de un clásico del cine de terror de todos los tiempos: Pesadilla en Elm Street. En este 'origen', por llamarlo de alguna forma, un grupo de adolescentes de los suburbios empiezan a ser perseguidos por Freddy Krueger, un asesino de aspecto terrible y con el rostro quemado que trata de acabar con ellos mientras duermen. Necesitan, pues, permanecer despiertos para protegerse mutuamente. Pero, si duermen, no hay escapatoria... Más de uno morirá enmedio de un profundo sueño, ya sea en casa o en la cárcel... Pintando monigotes o al volante... Las formas de quedarse dormido son múltiples si el sueño vence. Otros, tendrán que idear la forma de sobrevivir...


Krueger es el típico personaje de peli de miedo que conoce todo el mundo, aunque no haya visto nunca ni una de sus cintas completa. Pasa lo mismo que con Chucky y sus muñecadas, o Jason X y todos esos Viernes 13 que sale a por sus víctimas... Es por ello por lo que la cinta se vuelve comercial. Sin embargo, y para jugar con tanta ventaja, la peli se despeña poco a poco por el acantilado de lo ideal: empieza fuerte, pero se va volviendo lenta y repetitiva hasta que la previsibilidad entra en juego por sí solita, sin que nadie la llame. Además... ¡Que el Krueger de hace unas décadas era más feo! Mucho colgajo suelto (colgajo, en términos forenses, es aquella pielecilla que cuelga a su antojo) y poca sangre veo yo aquí...

De hecho, me ha hecho mucha pupa emocional que Freddy Krueger fuese un... Bueno, no lo digo, averiguadlo vosotros. Yo no lo sabía; de hecho, me sorprendió mucho descubrirlo... No recuerdo si en las originales también lo era, pero si no era así, un puntito a su favor, porque han sido capaces de introducirlo en la generación actual.

No perdéis nada por verla... Os traerá buenos (o malos) recuerdos de vuestra infancia aterrorizada por un monstruajo como este.

2 comentarios:

  1. Yob fui de esos niños que creció aterrorizado por Freddy Kruegger, así que cuando hicieron el remake, aunque no lo vi en cine, me obligué a verlo para contemplar qué habían hecho. Y todavía no sé si me gustó o no. Uno no puede olvidar al original y lo bien hecha que está la clásica de Wes Craven, así que no sé si mi opinión depende mucho o no aquellas viejas películas de los '80.

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  2. Veo que pensamos más de lo mismo... Qué grandes eran las pelis de los '80 y cuánto daño han hecho los remakes... ¡Qué dolor para nuestros ojos!

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