lunes, 24 de octubre de 2011

La Casa del Diablo

Mmmm... La cinta de hoy me resulta controvertida: por un lado, el argumento es tan patata que podrían emerger víboras de mis dedos al escribir sobre ella, pero, por otro, la ambientación en los '80 está tan lograda que he de reconocer que, si la película hubiese visto la luz en aquella década, hubiese sido todo un clásico del terror de esos que no te dejan dormir en un mes. De hecho, La Casa del Diablo está hecha con tan pocos recursos que hasta los créditos del principio y el final son los del Windows Movie Maker que utilizarían los canis al componer un video con sus mejores fotos 'reshulonas.' Si la intención era exagerar tanto ese aspecto del terror clásico, les doy un punto positivo... Si por el contrario la película es tan barata que no da para más, mejor callaré lo que pienso.

La película nos sitúa en algún momento indeterminado de los años 80, donde una joven estudiante, Samantha Hughes, aceptará un trabajo como canguro para poder pagar el primer mes de un dúplex amarillo y monísimo de la muerte del que se ha encaprichado (de hecho, la inquilina parece querer deshacerse del inmueble, pero no sabemos por qué). Este trabajo como 'canguro de niños' (no es de niños precisamente) coincidirá con una eclipse lunar, y pronto se dará cuenta de que sus clientes ocultan un temible secreto: tienen planes de utilizarla para realizar un ritual satánico.

Vayamos por partes... Como dijo "Jack El Destripador" en su día: lo de que la chica en cuestión se da cuenta del secreto pronto no estoy muy de acuerdo. La tal Samantha es un poquito lenta (o es lenta la película) dado que, por más sonidos que escuche, por más sangre que vea y por más pelos que se encuentre en el triturador de basura... ¡Esta chica es tonta! Podría pasear por toda la casa con un cuchillo en la espalda (que no sé ni para qué, porque no se le aparece nadie en la primera hora y quince minutos) cuando apenas es ella sola la que guía la cinta... El director debía estar tan pobre que ni para extras le llegaba. ¡Por favor, que en las pelis hace falta un asesino desde el principio!


Por otro lado... Los efectos especiales son... Pues eso, que son de los '80. ¿Que por qué lo sé? Sencillamente porque, cuando se apuñala a alguien en el torso (preferiblemente desde el hombro hasta el estómago), no se sangra con una presión más propia de un chorro de spa... Ni con un tiro de un revólver normal se le consigue reventar la cara a un ser humano de tal forma que el rostro pueda quedar destrozado y sangrando como si se hubiese degollado a un caballo.

Pues eso... No sabría si decir que es mala o, simplemente, se trata de una parodia a cualquier filme de los '80... Podrían haberla estrenado entonces si su pretensión era asustar, porque ahora... Sí que la calificaría de terror... ¡Terror tendría que dar la sola idea de que a nuestra intuición se de por verla! 

Tiene algo bueno... Ese personaje deforme del final del que me suena mogollón la cara... Y no, ¡no es familia mía! 

2 comentarios:

  1. ¡Jajajajajaja! Insisto: por qué ves estas películas??? Te encanta destriparlas, ponerlas a parir, reconócelo... jaja!

    Otra que no me apunto... ¡Besos!

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  2. Esta es mala de narices... Jajaja. Si no fuese por la ambientación estilo años '80, la película es un bodrio, pero con estilo... Estilo 'Norman Bates', :)

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