sábado, 5 de marzo de 2011

Déjame Entrar (Let Me In)

Hace algunos años escuché hablar de la versión sueca de Déjame Entrar (Let Me In), y he de reconocer que las críticas eran bastante buenas. Desgraciadamente, no tuve oportunidad de verla y, cuando intenté buscarla, mis intentos fueron fallidos... ¿Qué tocaba? Esperar al remake americano, contando con la posibilidad de sufrir un 'colapso orgánico' dadas las catástrofes que han realizado en los últimos años... Tomada la difícil decisión de ver otra peli en versión remake, y habiendo tragado las casi dos horazas que dura esta versión de 2010, el resultado no ha sido tan patético como esperaba: la impronunciable Låt Den Rätte Komma In de Suecia (2008) no tiene demasiado que envidiarle a la nueva versión, ya que la novela de John Ajvide contiene aspectos muy muy morbosos que en los filmes no aparecen (castraciones, pederastia, etc.).

La versión de 2010 se centra en un niño triste llamado Owen (Kodi Smit-McPhee), maltratado por sus compañeros de clase (bullying en toda regla) y abandonado por sus padres divorciados (que pasan de como se siente). Sin embargo, algo cambiará en la solitaria vida de Owen cuando conozca a una nueva y misteriosa vecina llamada Abby (Chloe Moretz), que vive con su silencioso padre (Richard Jenkins), y con quien entablará una particular amistad. Abby es bastante extraña: nunca tiene frío (camina descalza), sólo sale de noche y nunca come... Además, su aparición parece tener algo que ver con los violentos crímenes que asolan el pueblo... Abby no es una chica, y ella misma lo reconoce.

Una bonita historia de amistad e, incluso, de amor entre dos niños de 12 añitos de lo más adorable. Aunque, en algunas web, se la cuadre dentro del género del terror, no es una película sanguinaria, sino de lo más romántica, sobre todo el final. Sin embargo, los efectos especiales dejan mucho que desear... Son, simplemente, 'efectos', 'efectos' sin más: ver a la niña en cuestión subida sobre la chepa de sus víctimas, botando como si se tratase de la 'la Niña del Exorcista', corriendo a velocidades sobrehumanas, pues... A mí me hizo gracia; de hecho, me reí bastante. 


He de reconocer que Chloe Moretz, la chica vampira (parece que estamos hablando de la canción de los Papá Topo) tiene una cara de 'niña buena' importante... ¿Quién diría que esa joven adorable es, en realidad, una asesina en potencia? De todos modos, la caracterización tras la transformación es un tanto... Rudimentaria: las lentillas de color y la piel descolorida no pasan demasiado de las películas de Cristopher Lee.

Aún así, totalmente recomendable. Por lo romanticona que resulta y por las pocas escenas viscerosas que muestra... Vale la pena verla, y continúa entre mis prioridades ver la versión original. 

P. D.: La frase de la peli de 'Tengo 12 años... Pero hace mucho tiempo que tengo 12 años...', es de Crepúsculo ¿no?

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