miércoles, 28 de diciembre de 2011

El Día de los Inocentes

Volvemos con terror de los '80, un tanto insípido, quizá ácido en cuanto al humor, pero muy muy adecuado a lo que fueron los slasher de la época, con su maquillaje artesanal, su sangre grumosa y su orden preestablecido. El Día de los Inocentes es la famosa cinta del '86 que inspiró Abril Sangriento y que constituyen ese género donde la broma pesada cobra importancia para que el burlado tenga sed de venganza pasados los años. Quizá en Abril Sangriento los efectos especiales o la propia idea resultaba genial, pero hay que reconocer que la originalidad partía de una película muy anterior, rodada gracias al día de los inocentes americano: el 1 de Abril, a diferencia del 28 de Diciembre a la española (¡qué casualidad, que fue ayer!). 

La cinta los cuenta una realidad que, si hoy en día resulta dura, imaginemos antes, cuando todo quedaba oculto: Marty es el típico alumno empollón al que sus compañeros siempre gastan bromas pesadas. La última de ellas acaba realmente mal, por lo que Marty sufre quemaduras graves y su cara queda totalmente desfigurada. Años después, cuando nadie recuerda el incidente y todos son adultos, los responsables de aquello son invitados a una reunión de alumnos en el viejo instituto el día 1 de Abril (día de los inocentes en Estados Unidos). Una vez allí, se dan cuenta que la reunión no existe y que están atrapados dentro, mientras un enmascarado comienza a asesinarlos uno a uno. 


La película me creó mucha curiosidad desde el primer momento que escuché hablar de ella. He de reconocer que el terror ochentero me chifla, ya no sólo porque era mucho más original, sino porque era el que realmente daba miedo, el que conseguía traumatizar a niños que temían al Hombre del Saco o Freddy Kruegger. Esta, si bien no destaca por su perfección (escasez de medios económicos, lo más seguro), el argumento es de lo más original y ya nos dejaba a entrever lo que era, es y será el bullying.   

Cargada de erotismo (como cualquier cinta de la era del destape), El Día de los Inocentes dejará huella en vuestras mentes, ya no sólo por su argumento sino por su inesperado final... ¡Gran guiño en la época! Todos los que la vieran tuvieron que quedar traumatizados para siempre con las enfermeras y las caras desfiguradas... 

Bueno, con eso y con los hachazos porque sí en la cabeza de un pobre diablo. Ahora creo que tendremos un nuevo villano en ese espacio cerebral habilitado para tal efecto... Un villano con una máscara de arlequín.

viernes, 23 de diciembre de 2011

Destino Final 5

La popular saga de terror 'Destino Final' regresa a la gran pantalla en su quinta y, lo más probable, final entrega de lo que ya resultaba repetitivo y poco original. Destino Final 5 es algo así como la competencia a las 'Scream', pero con más curiosidades en lo que a las muertes se refiere (tan curiosas son que rezuman poca creibilidad) y algunos guiños a anteriores películas de la saga, lo que la convierte en un producto comercial donde los haya y en el foco de todos los dedos acusadores. Para unos será ideal, mejorada e irresistible; para otros, igual de irresistible simplemente por el hecho de que parece que ha acabado por fin... ¡Para gustos, los colores! 

La cinta comienza como cualquier otra de las que ya hayamos visto: Sam Lawton (Nicholas D'Agosto) tiene una premonición sobre la destrucción de un puente colgante que causaría su muerte y la de otras personas. La visión se hace realidad, pero Sam se las arregla para salvarse a sí mismo y a algunos otros de la catastrófica tragedia, evitando destrozas corporales, sangre repartida y tripas colgando. Sin embargo, Sam y su novia Molly (Emma Bell) descubren que no están realmente a salvo: la muerte los persigue a ellos y a los que sobrevivieron al horrible accidente... Y acabará con ellos uno por uno... A no ser que encuentren una solución... O lo crean así.


Más de uno se pregunta lo que yo... ¿Cinco partes ya? Ninguna saga de cinco partes merece, bajo mi punto de vista, ya mención alguna... Todo está exprimido, todo está visto, todo está enseñado. ¿Qué nos queda? ¿Queda algo? ¿Acaso las pelis de Saw resultan ya originales? Soy de las que piensan que este sea ya el destino final, y que por favor dejen de moverse por escenarios, que eso de que la muerte te persigue está ya muy visto... Vamos, que la muerte no se cansa, y nosotros, de verla, tampoco. ¡Qué cansino es todo ya! 

Sin embargo, y como también hay que decir algo positivo, me limito a la originalidad... Quizá sea una de las mejores dentro de la saga (de lo malo, pues lo mejor), puesto que la escena de la que parte todo (un accidente en un puente en construcción) está curradísima en comparación con otras, aunque las muertes en sí sean un tanto exageradas. Todo ello por no hablar del guiño final... Un final ideal para la saga (teniendo en cuenta que nos hallemos ante el final). 

Ideal para una tarde de domingo... A mí me gustó.

lunes, 19 de diciembre de 2011

La Habitación del Niño

Hace unos días, dando vueltas por Internet, descubrí algo realmente interesante y con lo que no contaba... La saga en sí se llama Películas para No Dormir y, a diferencia de las de Chicho Ibáñez Serrador, nos hallamos ante películas actuales, de corta duración pero con un argumento denso, pesado y con condimento (como diría cierto cocinero), dirigidas por caras conocidas y con gran éxito en la gran pantalla. La primera que he tenido el placer de ver ha sido La Habitación del Niño, de un Álex de la Iglesia que comenzaba a meterse de lleno con el cine terrorífico y con el que consigue salir del paso con muy buenas expectativas y cumpliendo con creces el propósito de no dejarte dormir. 

La cinta narra la historia de un matrimonio con un niño recién nacido que llega a la casa que acaban de entregarles. Es una estupenda casa antigua pero totalmente reformada, y el lugar ideal para empezar una verdadera vida de familia. Antes de acostarse, la pareja comprueba el funcionamiento de el aparato de escuchas que ha instalado en el cuarto de su bebé, y que pueden controlar desde su cama, de última tecnología: no sólo pueden escuchar a su pequeño mientras duerme, sino que también pueden verle. Pero pronto descubrirán que en esa casa habita alguien más, alguien que todas las noches se sienta junto a la cuna del bebé... 


Desde luego que la primera escena, en la que aparece ese 'payo rumbero' junto a la cuna del bebé y que se puede ver en infrarrojos, con esos ojos tan blancos... Pues acojona, dicho ordinariamente. Las actuaciones son estelares: podemos ver a un Javier Gutiérrez muy correcto en su papel de paranoico y a una Leonor Watling espléndida, guapísima como siempre y con una expresión realmente asustadiza. No me apetece spoilear, porque considero que es una película para ver, disfrutar y no dormir... Porque, aunque no tenga ni gota de sangre, creedme que logra impresionar. 

Los espacios cerrados resultan agobiantes, así como las huídas o los propios cambios de dimensión (igual que en Silent Hill pero sin gore). Una cinta perfecta para quitar el hipo, donde los sustos de 'brinco' son ejemplares, cuidados y en su justa medida (sin abusar para evitar la costumbre, y sin quedarse uno corto). La casa es espectacular, una de esas que parece que no deben estar en una ciudad española (son más propias de condes americanos), de las que de verdad dan miedo, porque no resulta tan artificial como las extranjeras. 

Recomendada no... Recomendadísima. No te permite separarte ni un momento del televisor, para no perder detalle de lo que ahí dentro sucede. Es de esas pelis que te adentran en la historia, de las que te hacen creer que la estás viviendo en primera persona junto con los protagonistas, asustándote con ellos o sintiendo su pánico. Ideal... Sin más... Y quien la haya visto... ¡Que nos cuente su experiencia!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Fuga de Cerebros 2

Hacía tanto tiempo que no iba al cine que me había olvidado de lo caro que resultaba... Creo que la última vez que me senté en una de sus butacas fue para ver [REC]2 e intuyo que la próxima vez será para contemplar la tercera parte en la gran pantalla, cuando se digne a estrenarse, para girar la cara ante los regueros de sangre. Eso sí: el sábado gané la apuesta y me gané Fuga de Cerebros 2, para echar unas risas con los topicazos más españoles y alegrarme la vista con el 'Mario Cachas', ese hombre que nos tiene a todas 'a tres metros por arriba del cielo'... Tristeza la mía cuando no le vi. 

Pues eso, que estamos ante la secuela de 'Fuga de Cerebros', pues a los protagonistas, la Universidad de Oxford se les ha quedado pequeña y, ahora, se proponen como meta la Universidad de Harvard, esta vez para perseguir a una estudiante de veterinaria borracha mientras el personaje central se reencuentra con el amor de su vida. La primera parte fue una de las películas más taquilleras en España en el 2009, con casi 7 millones de euros de recaudación y 1.200.000 espectadores, después de ganar el premio del público en el Festival de Málaga de 2009. 


Como ya os he comentado al principio, 'Mario Cachas' debe estar demasiado ocupado haciendo de malote en la saga Moccia, por lo que le han sustituido por Adrián Lastra, quizá no tan guapo pero sí mejor actor. Es una cinta mucho más trabajada que la primera, ya que se ha tratado de evitar algunos 'grandes' errores, pero cometiéndose otros de gran calibre: la exageración de comportamientos se dirige a límites insospechados, convirtiendo la cinta en un conjunto de fotogramas sin gracia alguna debido a la cantidad de humor que se ha querido incluir (tanta sal... Pues lo convirtió en salado). 

Sin embargo, encontrar caras conocidísimas en series de sobremesa o primetime facilitan la consecución de su meta fundamental: entretener un rato, siempre con un cubo de palomitas más grande que un cráneo adulto, y sugerir chistes facilones que hagan las delicias de las veladas de los siguientes tres días. Gramitos, metadona, gitaneo, cuescos y descargas eléctricas han convertido esta 'saga' en una muy parecida a la de Torrente, pero con mecanografía, seguidos de personajes de Los Hombres de Paco, Yo soy Bea o Aída

Sin duda, el mejor es el personaje de Canco Rodríguez, que ha pasado de drogadicto rehabilitado a gitano trapicheador con una facilidad impresionante. Un gran cómico, y una película altamente recomendada si quieres pasar una tarde agradable y no pensar mucho. 

¡No olvides las palomitas!

lunes, 12 de diciembre de 2011

La Obsesión de una Madre

Hay días en los que, simplemente, no apetece el terror... Es por ello por lo que me dedico, también, a ver películas como ésta... Sí, porque a veces gusta más calentarse el coco (no mucho, a ver...) con un argumento un pelín (pero sólo pelín) más trabajado que con aquél que apenas contuviese sangre y vísceras. Todavía no comprendo por qué narices conseguí encontrar La Obsesión de una Madre en la sección de terror, porque lo que se dice 'terror' tiene más bien poco, pero nos hallamos ante un thriller bastante interesante, con un argumento un poco visto en películas vespertinas, pero que puede hacerte pasar una noche agradable delante del televisor mientras cenas algo ligero. 

La Obsesión de una Madre nos cuenta la historia de Lily, quien acaba de sufrir un desengaño amoroso y se va un tiempo a convivir con su madre, una mujer egoísta y posesiva con ella. Además, cuando pasa el tiempo, Lily parece encontrar el hombre perfecto para compartir su vida, pero su madre se opondrá por completo. Para intentar alejarla de él, Inés (la mamá en cuestión) pondrá en práctica los métodos más peculiares que se le puedan ocurrir, intentando poner en peligro ya no sólo su propia vida, sino la de su hija y la de su nuevo pretendiente. 


De una forma muy sorprendente, la película te adentra en el mundillo de un trastorno mental que está más a la orden del día de lo que pensamos, el obsesivo-compulsivo, ya que nuestra protagonista no escatima en recoger cuchillos o toda arma que encuentre a su paso para retener a su hija, aunque no sepa utilizarlas porque siempre tendrá a mano la más dura de todas: el maltrato psicológico. Resulta entretenida de principio a fin y, para más inri, está basada en hechos reales. De hecho, resulta mucho más creíble que algo así suceda de verdad que no todas esas historias sangrientas y de asesinos en serie... Las cuales también se llevan a término ¿eh? 

Una cinta correcta... Muy correcta para estar rodada con tan escasos recursos. Tiene un claro inicio, un nudo concreto y conciso, que dura lo estrictamente necesario (ni más ni menos), para llegar a un final predecible, pero muy adecuado, sin necesidad de llegar a los suicidios, los asesinatos, los daños a terceros o la sangre. La recomiendo al 100%, pues logra mantenerte atento ante los sucesos que se van dando y los métodos más peculiares que puede tener una madre para retener a su lado a su obsesión: su hija. ¡Ale, a verla se ha dicho!

viernes, 9 de diciembre de 2011

Broken

Una película no apta para impacientes y desesperados... Así es Broken, o más bien, una de las varias cintas que tienen por título este adjetivo inglés ('roto'). La que hoy os presento es la de 2006 (no he visto otra), con un argumento repleto de sufrimientos, desgracias y extrañas circunstancias que no tienen explicación en ningún momento. El terror psicológico que provoca es estremecedor, escalofriante si lo sumamos al cartelito del inicio que nos corrobora que la historia está basada en hechos reales, ¿será cierto? No lo sé, lo único que alcanzo a pensar es en pobres de aquellas chicas que acabaron sus días en manos de un loco como ese, que sin ton ni son es capaz de cometer esas atrocidades... 

La historia comienza con la muerte de una joven en manos de loco, que la obliga a despedazarse para liberarse... Finalmente, la chica se suicida. La siguiente será una mujer madura, con una hija, que se despertará dentro de un ataúd en un bosque alejado de la civilización. En seguida se da cuenta de que ha sido secuestrada por un loco, que se divierte torturándola... 


Es necesario mantener los ojos bien abiertos, o por contra, cerrados, para soportar lo escatológico que puede llegar a ser contemplar los intestinos de las víctimas esparcidos a tutiplén por el campamento. Nos hallamos, eso sí, ante una clarísima película de Serie B, con momentos geniales que podrían haber sido explotados al máximo gracias a un guión un poco más potente. Sin embargo, el guión saca a relucir cientos de lagunas y hechos inexplicables que, para tanto alardar de ser una historia real, bien nos podrían haber explicado. Pues eso... 

Un film bastante bestia y torturador, con un cierto tono ácido un poco insoportable y bastante sangre, fruto de arrancamientos, extracciones, cortes, secciones, etc. Ideal para pasar una tarde de domingo, sin demasiadas pretensiones pero con color y sufrimiento. No apto para personas a las que le duele la vista con el dolor ajeno.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Llamada Perdida

Aunque la versión japonesa sea genial (sin contar que a veces recuerde a un capítulo de Sailor Moon), hoy os traigo Llamada Perdida en su versión americana, fruto de un guión prácticamente copiado del original pero con ese puntito ácido que caracteriza todo lo que tiene que ver con la nacionalidad. Dicen que las películas que llegan a emitirse por televisión en canales gratuitos es porque son una castaña (¡cuántas veces no lo habremos dicho!) pero, para mí, esta cinta ha resultado... Mmmm... Simplemente interesante. Es cierto que el argumento está un tanto desgastado actualmente, pero aún así, merece la pena pasar un rato delante del televisor para echar unas vistas a una peli del estilo 'destino final veinte mil.' 

En todas las versiones de la misma, nos muestran lo mismo: una joven estudiante ve cómo sus amigos comienzan a recibir mensajes en el movil que les muestran su futura y próxima muerte, ya sea en sms, buzón de voz o mms con vídeo incluido. Cuando ella recibe un mensaje, tendrá tres días para escapar de su propia muerte, con la ayuda de un detective la mar de molón que farda de gabardina a tope. 


Como ya he dicho anteriormente, una cosa está clara: el argumento está ya muy gastado gracias a pelis como The Ring y sus 7 días de vida, o Destino Final y su cachonda muerte. Sin embargo, y a pesar de todo, los amantes del género podrán disfrutar de originales muertes y de un pequeño punto de imprevisibilidad de logra acompañarte durante toda la velada, haciendo conjeturas acerca de quién es el malo de la película, de quién hizo daño a quién y del porqué de tal o cual cosa. El principio de la cinta es crucial en ese aspecto, y hay que saber valorarlo, cosa que no hice porque no acabé de comprender y ahí estaba el kit de la cuestión.  

En conclusión, me limitaría a recomendarla a todos aquellos fans de las cintas que he mencionado previamente... A los que no les guste, que no se molesten... Los hechos resultaron originales la primera vez que vieron la luz, cuando los móviles se veían como algo de otra galaxia... Hoy en día, está ya un poco visto (tengamos en cuenta que, hoy en día, hasta los gatos llevan teléfono móvil). Por lo demás, yo la volvería a ver... Sólo por los caretos de las alucinaciones pre-muerte (mirad, mirad la carátula).

Miedo Azul

Disculpad estos días de ausencia... No, no me encuentro de 'Luna de Miel'... (¿'Luna de Miel'? ¿Qué es eso?), sino que no tengo conexión a Internet... Lo que sí tengo son algunas cintas reservadas para ser vistas o, incluso, re-vistas, sobre todo de terror ochentero, del que todavía se encontraba en pañales pero que nos hacía disfrutar más que el gore actual, donde la sangre lo acaba manchando todo, hasta el argumento, que acaba sumergido en litros y litros de un fluido rojo sin determinar. Hoy le llega el turno a Miedo Azul, una peli de 1985 donde el pelo cobra protagonismo: basada en una novela de Stephen King, la cinta (esto sí que era un VHS) nos adentra en el mundo de los licántropos y su leyenda, género horriblemente degenerado con eso de que en Crepúsculo los 'hombres-lobo' siempre están de buen ver.

El argumento nos adentra en el horripilante descubrimiento de cadáveres mutilados que perturba la paz deTarker's Mills, una pequeña población de Estados Unidos. El joven Marty Coslaw, un chaval con una discapacidad física importante, está convencido de que el culpable es un hombre lobo, por lo que conseguirá la ayuda de su hermana para buscarlo y acabar con él tal y como la leyenda invita a hacerlo: con una bala de plata. En escena también entrará su tío, un vividor irónico que es capaz de inventar las máquinas más originales para facilitar la movilidad del muchacho (todo un logro en aquella época). Entre los tres, ¿lograrán acabar con el peludo?


Se trata de una buena elección, adecuadísima para todos los amantes de este tipo de películas, con hombres-lobo, mucho pelo y gruñidos cariñosos. Para ser ochentera, algunos efectos están bien logrados, lo que implica que seguramente fue todo 'boom' en su época, cuando la gente comenzaba a acostumbrarse a pelis como Mil Gritos tiene la Noche, con arterias seccionadas y mucha mucha sangre. Aquí sangre no aparece en exceso, pero sí un argumento fruto de la prodigiosa mente de un maestro en el género, como es Stephen King.

Resulta muy entretenida y futurista, sobre todo por toda la maquinaria que ahí aparece como por arte de magia, pudiéndose utilizar la mayoría hoy en día... Eso sí, creo que actualmente no hay tanta mente prodigiosa. Mmmm... Logra mantenerte en vilo hasta casi la mitad, tratando de hacer conjeturas de quién será o no será el asesino peludo, aunque después se vuelve predecible y sin mucho más que aportar, dado que todos conocemos la leyenda y poco más se puede decir acerca del asesinato de un licántropo, ser que sólo aparece en luna llena y que, durante el resto del tiempo, pues hace su vida normal, como cualquier ser normal...

Os la recomiendo... Sobre todo por el argumento del maestro.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Abril Sangriento

Bueno... Para ser la típica cinta de sábado por la tarde, no está nada mal. Algunos afirman que Abril Sangriento no es más que un remake de un film con el mismo título original de 1986, aunque yo confirmo de muy buena tinta que de remake nada: no tiene absolutamente nada ver que con la original, en la que, por lo que puedo recordar, los asesinatos se sucedían en la misma fiesta de Inocentes donde comenzaba. En este caso, el Abril Sangriento se extiende durante un año completo, desde el 1 de Abril de 2007 hasta el siguiente 1 de Abril, con vestidos más caros, mansiones más grandes y joyas más ostentosas.

La historia comienza la noche del 1 de Abril de 2007, donde la puesta de largo de una jovencita queda arruinada por una broma pesada de la anfitriona, que acaba con la vida de una de las invitadas a la fiesta de los inocentes más aclamada de la ciudad. Al año siguiente, la bromista puede resultar (o no) la víctima de una pesada broma... Pero no, porque sus amigos van cayendo uno a uno bajo la máxima de que la joven que hace un año murió en su fiesta regresa para vengar su muerte.

Más que en el género de terror, podríamos encasillarla con los thriller de acción, dado que la película es, para mí, una excelente producción que consigue mantenerte en vilo, con los ojos pegados a la pantalla para no perder detalle con tanta crueldad psicológica. Los efectos visuales brillan por su ausencia, así como actores conocidos, siendo ambas cosas de vital importancia a la hora de convertir una película en atractiva en un escaparate de videoclub. Me parece una pena, debido a que el argumento está muchísimo más currado que el de muchos 'Crepúsculos' que van por ahí pululando... Pero, así es la vida: películas como ésta quedan olvidadas en el tintero para se acabe haciendo cola en el cine con la única intención de ver hombres-lobo sin camiseta.


Mucha sangre no tiene... Ideal para toda la peña que disfrute haciendo conjeturas al más puro estilo Colombo. Es una cinta que aprecio desde el momento que leí la sinopsis, y desde luego que voy a buscar como una descosida la versión original de los 80 para disfrutarla como se merece. Lo mejor quizá sea el final, totalmente inesperado ya no sólo para el telespectador sino parece que hasta para los propios personajes... De todos modos, mola. No dejéis de verla...

Y ya está bien de críticas por hoy, que me voy de boda... ¡A la mía! :)

Internados

Bueno... Cogiendo la sinopsis entre manos ya podemos darnos cuenta de que no vamos a ver nada original: típico argumento de joven traumatizada en la infancia que va a la universidad, y tiene la mala suerte de cursar sus estudios en un antiguo manicomio, donde empieza a ver fantasmas... Más bien fantasmones. Internados es una peli como cientos aunque, a diferencia de otras, invita a hacer conjeturas acerca de lo vivo o muerto que está el asesino, ese señor mayor de bonitos ojos que intenta perforar las cuencas de los de sus pacientes. De hecho, creo que eso es lo que más mola...

La historia buena buena comienza después de que el hermano y el padre de Madison se suicidaran, cuando entra en la universidad de Winthorpe. El día de la presentación, ella y sus compañeros descubren que la facultad fue construida sobre un centro de salud mental que estaba dirigido por el Dr. Burke, un médico conocido por su sadismo a la hora de practicar lobotomías salvajes a sus pacientes. Es sabido que un buen día los enfermos, hartos de ser torturados, se volvieron contra él y su cuerpo nunca fue recuperado. Ahora, algunos estudiantes están empezando a desaparecer de manera misteriosa. Y muchos empiezan a sospechar que el espíritu del Dr. Burke tiene algo que ver con las desapariciones...


Una película predecible, de la que es posible saber el final desde el minuto cero... ¡Con los créditos de por medio! Sin embargo, puede resultar bastante entretenida, como la mayoría del género, que las ves, sabes de qué van y cómo acabarán, pero aún así las ves, como por morbo o, simplemente, por no ver Telecinco, ¿sí o no? Esta, además, incluye ese puntito con insulto final al malo que la hace hasta graciosilla... ¿Os acordáis de la segunda parte de The Ring (la americana)? En esa cinta, al final, la protagonista se desprendía del cadáver de la niña 'pelo Pantene' alegando que no era 'su puta madre', entre muchas otras expresiones del estilo. Esta película, para no quedar a la altura del betún con las extranjeras más taquilleras, también incluye alguna mención al oriundo de la cortesana, lo que la convierte en... Bueno, por lo menos ahí desprende adrenalina.

Buenos escenarios y ambientación adecuada... He de reconocer que los chiringuitos que dan cosilla me encantan, y sobre todo si están sucios, tienen papelotes o albergan cadáveres en su interior. Lo único destacable de esta cinta serían los escenarios y algún que otro efecto del maquillaje que valdría la pena destacar, además de ese aroma a desconocimiento acerca de lo vivito y coleando que puede estar el matón. Por todo lo demás, hay cientos de películas con este argumento y este final... Eso sí, el insultillo ese... Ay, me encanta.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Viernes 13

La de rimas obscenas que pueden hacerse con el número 13... Casi tantas como con el 5, pero vamos a hacer caso omiso y vayamos a lo que nos toca: otra peli de 'Jalovivi', más reciente que la anterior y con unas críticas... Cosa fina. Nos hallamos ante Viernes 13, remake de la original del año de la polca, con un argumento calcado pero con una novedad: horribles y espantosos asesinatos a granel para pasar un buen rato y dejarnos los ojos como sandías. Tras once pedazo de secuelas (Viernes 13 Segunda Parte, Viernes 13 en la Playa, Viernes 13 vs. Predator, Viernes 13 y Las Señoras...) nos hallamos ante un remake del clásico de los 80, con un refrito de cadáveres y con un resultado sublime en cuanto a lo que se podría esperar de ella: este argumento ya no puede dar más de sí.

¿El argumento? Más de lo de siempre: buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige al espeluznante y legendario bosque de Crystal Lake. A pesar de los consejos de la policía y de las advertencias de los lugareños, Clay sigue adelante, con la ayuda de una joven que ha ido al bosque a pasar un fin de semana con un grupo de amigos. Lo que ninguno se imagina es que han entrado en el área de acción del siniestro asesino que caza en Crystal Lake armado con una sierra eléctrica...


Un film sólo apto para fans incondicionales del género de 'Viernes 13', y no del terror en general... Porque si hay algo de cierto aquí es que este argumento y este peculiar asesino han creado un género para sí mismo, con club de fans ('fanstasmas') incluido. No es más que una mezcla heterogénea de los personajes de siempre, quienes, esta vez, rebotan en el sexo que practican gracias a la silicona de sus pechos y labios. Diría no una y mil veces a todo aquel que quisiera echar unas horas delante de una cinta donde el protagonista se hubiese colocado una máscara de Hello Kitty y hubiese adquirido una pistola de fogueo, si así hubiese tenido oportunidad, perdiendo así todo el respeto que le tenemos: no merece la pena, y eso que está catalogada como la mejor que se ha hecho de todos los Viernes 13 que han habido hasta la fecha (y si los sumamos a los del calendario cristiano... Morimos).

Nos hallamos ante un Jason de nueva generación... Antes, pues sólo había sangre de mentira... Ahora, además de sangre de mentira, pues hay bótox y sexo, como en toda casa de vecino y con la intención de alegrar la vista al telespectador cuando se encuentra con un chasco de esta envergadura. Sin embargo, el que busca terror, espera encontrar terror, no productos químicos y 'polvos mágicos', porque entonces sentirá haber perdido el tiempo... Además, hay una cosa que está clara: cuando estás viendo una película y te da tiempo a hacerte la manicura, comer palomitas y hablar de la lista de la compra, el síntoma esta bien claro ¿no?

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Halloween: El Origen

¿Cuántas son las pelis que recordáis donde Michael Myers aparecía dando el coñazo? Yo he perdido la cuenta... Que si Jason Tal, que si Viernes 13, que si Halloween en todas sus variantes... Supongo que, al comienzo de la saga, era una completa novedad que lograba sugestionar a las mentes más débiles el 31 de Noviembre de un año cualquiera, pero hoy en día estamos curados de espanto: tenemos la entera certeza de quién es el asesino y contra quien va a arremeter desde el minuto cero de la reproducción, lo que le quita magia al asunto (magia por decir algo... En las pelis de terror habría que utilizar otro adjetivo). Sin embargo, y dadas las fechas, pues había que seguir la tradición de ver la peliculita de turno relacionada con 'Jalovivi', como los abuelos que vigilan las obras lo llaman por aquí. Esta vez, le llega el turno a Halloween: El Origen.

La cinta de hoy, a diferencia o en similitud con todas las demás, comienza cuando Michael Myers era un enano de unos 10 años... Ya era el típico crío endemoniado, que apuntaba maneras agresivas, hasta que se decide a matar prácticamente a toda su familia a sangre fría, así como a todos aquellos que se atrevían a reírse de él. Después de estar recluido durante 17 años en una institución mental, y convertido ya en un hombre adulto y muy peligroso, logra escaparse y regresa a Haddonfield para buscar a su hermana, la única persona que quedó viva en aquella masacre, puesto que era un bebé. Todo aquel que se cruce en su camino corre un peligro mortal...


¡Y tan mortal! Si es que... Con ese estilito 'heavy metal' rubio con máscaras diversas y cuchillo en mano no hay quien se le resista, ni en 'Jalovivi' ni en ninguna otra fecha... Las muertes son bastante agresivas (cinta buena para que la aprecien todos aquellos aficionados a la sangre y el sufrimiento) y el protagonista es más duro que el Alcoyano, pero supongo que igual que en todas las cintas de las múltiples sagas, donde acaba con todos y parece que nunca se muere.

Lo mejor de la película, para mí y para todos aquellos que hayan tenido el placer de disfrutarla, será el guión, sobre todo la parte inicial. En ella, y como ya he comentado, vemos a un pequeño asesino en potencia, aparentemente normal pero con una familia de lo más peculiar, donde el sexo está a la orden del día, cada miembro tiene sus peculiaridades y, para colmo, siempre están los terceros del ámbito social que son capaces de burlar a alguien hasta conseguir su enajenación mental, algo que hoy en día aparece muy patente en crímenes donde, el asesino, "siempre saludaba" (¿quién no ha escuchado eso?). Tiene algunos defectos, apreciables sólo por los ojos más exquisitos, pero todo no se puede tener...

Una buena elección si el gusto se centra en películas de este tipo. Creo que es la más realista que he visto hasta la fecha, gracias al hecho de asociar una situación dada con sus consecuencias (exageradas, pero consecuencias al fin). Recomendadísima.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Identidad

Hace tiempo que le tenía echado el ojo a Identidad, una cinta de 2003 donde aparece John Cusack o Ray Liotta, dos de mis actores favoritos en lo que a género de acción se refiere. Además, me encantó la interpretación del primero en aquella película basada en una novela del grandísimo Stephen King hace unos años (1408, para ser más exactos), y me encandilé de su mirada y de su forma de interpretar, así como de la voz del doblaje castellano. Hoy le vemos como uno de los 'tantos' protagonistas de una cinta agonizante y desesperada, y digo de los 'tantos' porque todos y cada uno ocupan un papel igual en importancia en una locura de argumento que, incluso al final, crea dudas en el telespectador.

La historia comienza cuando una terrible tormenta deja atrapados a diez viajeros en medio de ella... Diez viajeros con sus historias particulares, su vida o sus problemas, pero con tremendas e insólitas coincidencias. Éstos se verán obligados a refugiarse en un extraño motel del desierto, de muy mala muerte y donde les atenderá un tipo todavía más extravagante. Además, tendrán que convivir con un preso muy peligroso que parece ir camino a un juicio ordenado en última instancia previamente a su ejecución. Pronto caerán como moscas, y se darán cuenta de que han encontrado cualquier cosa menos un refugio en ese motel, pues un asesino se encuentra entre ellos...


El argumento es un verdadero delirio: te deja claustrofóbico ante la sensación de caer una y otra vez en las trampas que tiende, todo ello para llegar a un engaño final muy pero que muy entretenido, donde la impresionante psique humana cobra un protagonismo primordial, convirtiendo la cinta en una de las más originales que he podido ver en las últimas semanas (que no han sido pocas). Películas de terror, de suspense, tipo thriller, de casas encantadas o de asesinos en serie hay muchas, pero como Identidad, pocas: el guionista sabe lo que hace dado que es capaz de ya no sólo entretener, sino sorprender con cada movimiento, creando dudas y dando lugar a múltiples conjeturas. Preguntas como "¿pero qué narices está pasando ahí dentro?" o "¿lo que estoy viendo es real?" son las que suelen atormentar a un telespectador que espera encontrar una peli de asesinos del montón y se topa de lleno contra la ansiedad de su psique, la cual puede volverse de lo más angustiosa.

Tiene un problema... Como todas ¿no? Puede dar lugar a especulaciones erróneas, a malas interpretaciones por parte de la persona que está delante de la tele y no sabe exactamente qué significa esta Identidad, aunque el título podría dar serias pistas. Es una cinta para verla con detenimiento, para no perder detalle a la hora de emitir juicios.

¿Te atreves a verla? A mí me la recomendaron, y no me arrepiento para nada... Un THRILLER con mayúsculas.

viernes, 4 de noviembre de 2011

La Última Casa a la Izquierda

Nos persigue la duda existencia de si fue antes el huevo o la gallina... ¿No? Sin embargo, hay una cosa que tenemos clara, y es que La Última Casa a la Izquierda fue la predecesora de cintas como Secuestrados en España, esta última con menos recursos y donde no cabe la venganza (¡qué buenas personas somos los españoles!). La cinta que hoy me atañe no es más que el remake de una con el mismo nombre, pero dirigida por Wes Craven en 1972. En aquellos entonces, se nos narraba la historia de Mari y Phylis, dos jóvenes que planean celebrar el 17 cumpleaños de Mary acudiendo a un concierto de su grupo de rock preferido preferido: Bloodlust (de sangre iba la cosa). Pero antes que lleguen a la gran ciudad, son raptadas por un trío de maníacos, quienes no tendrán reparo en someterlas a las más crueles torturas y atentar, para ello, contra sus vidas.

La nueva versión nos cuenta una historia mucho más renovada, y con un personaje que no pinta de mucho: el hijo de los maníacos. En esta ocasión, se nos sitúa en la noche en que Mari (Sara Paxton) y su amiga Paige (Martha MacIsaac) llegan a la solitaria casa que los Collingwood tienen a la orilla del lago, siendo allí secuestradas por Krug (Garret Dillahunt), un psicópata que se ha escapado de la cárcel, y sus compañeros: su perturbada novia Sadie (Riki Lindhome); su sádico hermano Francis (Aaron Paul), y su hijo Justin (Spencer Treat Clark). Los secuestradores abandonan a Mari, convencidos de que ha muerto. Aterrorizada, sabe que su única posibilidad de supervivencia es encontrar a sus padres John y Emma (Tony Goldwyn y Monica Potter) pero, por desgracia, sus atacantes se han refugiado en el mismo lugar que ella. Cuando los padres de Mari se enteran de la terrible historia, conseguirán que los extraños se arrepientan eternamente de haber entrado en la última casa a la izquierda.


Una cinta dura de ver, donde cada golpe, disparo o violación adolece de un increíble realismo... Ya la había visto, pero verla al detalle te hace cerrar los ojos. Nada de cráneos partidos ni de sangre a borbotones: ¡bienvenido realismo! Cierto es que no inventa nada nuevo, pero es un manjar exquisito, un thriller de calidad para aquellos amantes del género que desconociesen la existencia de la original. Los reciclajes de este tipo de películas no suelen salir tan rentables, pero ésta fue una entre tantas mil perdidas en los '70 de las que hoy en día, gracias a las mejoras, se les puede exprimir todo el jugo que podría darnos su argumento.

Es de las mejores que he visto últimamente... Logra mantener la tensión y se podría definir como un trabajo elegante, hecho a conciencia para abrir caminos, para gustar a un público amplio que lo mismo opta por una película de acción que por el gore más repulsivo. Desprende suspense en cada uno de los fotogramas, lo que no logra convertirla en previsible... Cada gesto y cada acción están correctamente medidos para regalarte una velada en la que hay buenos, malos, tiros y mucha venganza. Se comete un error en la escena final (más que nada porque lo que ahí sucede no es posible o, al menos, yo no lo he intentado), pero se lo perdonamos a su director, que ha conseguido hacer una bonita botella de vidrio de un casco de cerveza, muy útiles ambas cosas y cada una a su manera (¡es una metáfora, no lo toméis al pie de la letra!).

martes, 1 de noviembre de 2011

La Casa del Terror

Divertida película para ver en Halloween es La Casa del Terror (o Dark Ride, según quien lo traduzca), un filme de 2006 bastante entretenido para tratarse de la típica de Serie B rodada con menos dinero que el que se está bañando. Tiene un poquito de todo: sangre, humor amarillo, caras guapas y no tan guapas, cuerpos de infarto, drogas, algo de sexo... El cóctel perfecto en una película de terror, donde los tópicos hablan por sí solos. Además, ¡eliminemos la idea de que toda historia de fantasmas sucede en una casa abandonada después de que sus dueños muriesen en extrañas circunstancias! Aquí, el 'lugar del crimen' es una tétrica atracción de feria... Suena bien ¿no? Además, nos puede pasar a cualquiera...

El desarrollo comienza con el brutal asesinato de dos niñas gemelas en una atracción de feria, donde la sangre y los despojos aparecen a granel. Casi diez años después, el autor del crimen, Jonah (Jonathan... No te metas pa' lo 'jondo'...), se fuga del psiquiátrico donde ha permanecido internado después de que dos enfermeros idiotas se mofasen de él y acabasen con 'muy mala suerte'. El tal Jonah, una persona a la que no pondremos cara en todo el filme, volverá a su antiguo territorio de actuación: el parque de atracciones. Ahora, sus desafortunadas víctimas son un grupo de jóvenes que salen de excursión y que, por un accidente en el camino, se quedan a hacer noche en el parque, con porros incluidos. Lo que en un principio se presenta como una velada de diversión en La Casa del Terror, se convierte en toda una pesadilla... ¿Podrán huir del asesino?


Una película de tantas mil con un escenario totalmente renovado: una atracción de feria, aprovechando la sugestión del marco para dejarte paralizado (de risa), mientras haces un ranking de las muertes más estúpidas de la historia: ¿decapitar a una chica en plena felación? ¿partir en dos el cráneo de un guarda de seguridad, siguiendo el eje de simetría? ¿dejar clavado al asesino en multitud de pinchos de una pared y que tenga menos sangre que una bicicleta? Las muertes tienen un estilo ya definido: el de las pelis de la saga Destino Final, sobre todo de las primeras entregas, donde había rubias tontas que se chumascaban en máquinas de rayos UVA.

Resulta bastante entretenida... Sobre todo por el final tan previsible y estúpido donde el típico amigo 'tontaina' se venga con todas sus ganas de aquellos que se reían de su existencia. Ideal para verla acompañado, para comprobar pequeños 'enormes' defectos como el hecho de andar paseando por el túnel del terror y encender la lamparita a pilas de una de las figuras... Pero, ¿a quién narices se le ocurre colocar ahí una lámpara a pilas? ¿Qué pasa, que cada mañana que se pone en funcionamiento una atracción de feria hay un tío que presiona el botón de ON en las lamparitas? Fail total... Pero, eso sí, te ríes un rato... 

Pues eso... ¡No olvidéis verla acompañado! Porque, si no... ¿Con quién vais a compartir la velada?

lunes, 31 de octubre de 2011

The Eye

Woooo... Patadón en el culo a esta película fue el remake protagonizado por Jéssica Alba. ¿Quién no lo recuerda? Con esa dulce voz en el doblaje no asusta ni a los fantasmas (me viene la cabeza la vocecita de Jennifer Love Ewit y su serie Entre Fantasmas). The Eye (Gin Gwai en japonés, lo que demuestra mi alto conocimiento del idioma... Jajaja), fue una de las películas de terror japonés que más me marcaron hace la friolera de 9 años. Es por ello por lo que he conseguido verla en innumerables ocasiones, descubriéndole cada vez más un nuevo aspecto que consigue convertir el terror japonés de plano fijo en un drama de lagrima fácil.

La película nos describe cómo la pobre Mann se quedó ciega cuando era muy pequeña. 14 años después, un nuevo y arriesgado transplante de córnea la devolverá la visión y la posibilidad de disfrutar más de la vida, hasta que inexplicables sucesos la llevan a creer que su ojo la presenta algo más que la vista... En su recorrido intentando averiguar quién fue la dueña de los ojos que porta, conocerá el amor y, junto a él, una terrible verdad: la de que, ahora, tiene la posibilidad de predecir la muerte, al igual que la portadora inicial de las córneas.


The Eye es una de esas películas que, bajo mi punto de vista, no te cansas de ver... El terror japonés tiene la ventaja de ser, normalmente, innovador, y sobre todo ésta, dado que es capaz de bifurcar esa sensación en un drama con una sutileza sublime. Es capaz, en ese sentido, de fomentar la creación de futuros remakes, con resquicios japoneses pero aplicados a la americana, donde la sangre está a la orden del día y se pierde, en mi opinión, la esencia del denominado terror psicológico, donde lo verdaderamente importante no es la sangre que se derrame, sino el nudo estomacal que es capaz de provocar. El remake de esta película, por tanto, no me dice mucho... Las escenas de la original se copian con escuadra y cartabón sin dar lugar al beneficio de la duda: una vez vista la japonesa, se puede dar por vista la americana, de no ser que lo que se busque sean las caras bonitas.

El argumento, en su año, resultaba innovador: ¿un transplante que puede dar lugar a actos paranormales? A partir de entonces, fueron muchas las cintas que recreaban el transplante de un brazo con la comisión de asesinatos, entre muchas otras posibilidades, pero he de reconocer que aquella cinta me marcó... Las hay mejores, eso sí, pero ésta es buena.

Además, estamos en Halloween... ¿Alguna propuesta de peli de miedo para los próximos días? Creo que Canal 9 ya tiene bastante con avasallarnos con una de las miles de Michel Meyers...

miércoles, 26 de octubre de 2011

Death Tunnel: El Sanatorio

Hay una cosa que nunca os he contado: me apasiona visitar lugares con historia. Pero no aquellos con una historia común, sino en los que, como bien decía el personaje de Aurora (Geraldine Chaplin) en El Orfanato, aquellos en los que ha pasado algo (ella lo calificaba de 'terrible') que, cada cierto tiempo, sangraba, como side una herida abierta se tratase... Son esos lugares en los que todavía se puede respirar todavía aquello que ocurrió, se puede sentir en el frío o el calor de sus paredes o en su peculiar aroma. En la provincia de Alicante, el Preventorio de Aigües de Busot es uno de ellos, seguido de La Colonia de Santa Eulalia, semiabandonada y no tan expresiva. Son estos lugares los que inspiran películas como la de hoy, perfecta en lo que a los escenarios se refiere y en la forma de materializar lo que en su día se vivió, pero pésima en cualquier otro asunto.

La historia es real, porque así recordaba yo lo que se nos relata al principio de Death Tunnel: El Sanatorio. Lo cierto es que, en 1928, una horrorosa epidemia, "la plaga blanca" (si no me equivoco, que puede ser que sí, era tuberculosisi, se cobró 63.000 vidas en Kentucky. El enorme sanatorio de Waverly Hills fue construido para aislar a los infectados y realizar desesperados experimentos para hallar una cura así que, desde entonces, ese lugar es considerado uno de los más terroríficos del mundo por las numerosos fenómenos paranormales que allí suceden. La cinta en sí se basa en cómo, 75 años después, 5 chicas deberán pasar una noche en el antiguo sanatorio, como parte de una ceremonia para entrar en una hermandad. Serán las 5 horas más largas de sus vidas...


Lo cierto es que la película me ha abierto el apetito de visitar este sanatorio, lugar donde parecen haber tenido lugar apariciones fantasmales, según relatan las fuentes. Niñas sin ojos, espectros vestidos de blanco o sanitarios ahorcados son los supuestos fantasmas que han inspirado la realización de esta película entre los muros del sanatorio real, un punto a favor de su director. Sin embargo, la cinta está enormemente desaprovechada... No logra hacerte brincar de la silla, como otras que claramente pertenecen a la ficción y así lo sabemos, ni tampoco introducirte en una trama que parece todavía por determinar.

El argumento es prácticamente inexistente... Nunca llegas saber del todo cómo han llegado las cinco chicas al sanatorio (en las sinopsis se cuenta que para pertenecer a una Hermandad, pero es algo que no se acaba de dislucidar) ni tampoco por qué se llega a ese final tan estúpido y extraño de comprender. El por qué de las visiones se puede más o menos comprender en los últimos minutos, pero la necesidad de repetir el pasado con nuevas caras no acaba de atravesar mis neuronas. Y lo de "nuevas caras" es por decir algo, porque son las mismas caras que en los años catapúm.

¿Conclusión de todo ésto? Que nos hayamos ante una patata del 15... Pero con unos escenarios que enamoran el alma con estilo. El argumento pierde interés en el momento en el que la película te adentra en los pasillos y las viejas habitaciones del famoso sanatorio, sobre todo cuando te hace sentir la necesidad insoportable de visitar un lugar como éste.

Aprovechando un gag de la película La Máquina de Bailar, digo... "Nota para el Futuro: visitar lugares con encanto."

lunes, 24 de octubre de 2011

La Casa del Diablo

Mmmm... La cinta de hoy me resulta controvertida: por un lado, el argumento es tan patata que podrían emerger víboras de mis dedos al escribir sobre ella, pero, por otro, la ambientación en los '80 está tan lograda que he de reconocer que, si la película hubiese visto la luz en aquella década, hubiese sido todo un clásico del terror de esos que no te dejan dormir en un mes. De hecho, La Casa del Diablo está hecha con tan pocos recursos que hasta los créditos del principio y el final son los del Windows Movie Maker que utilizarían los canis al componer un video con sus mejores fotos 'reshulonas.' Si la intención era exagerar tanto ese aspecto del terror clásico, les doy un punto positivo... Si por el contrario la película es tan barata que no da para más, mejor callaré lo que pienso.

La película nos sitúa en algún momento indeterminado de los años 80, donde una joven estudiante, Samantha Hughes, aceptará un trabajo como canguro para poder pagar el primer mes de un dúplex amarillo y monísimo de la muerte del que se ha encaprichado (de hecho, la inquilina parece querer deshacerse del inmueble, pero no sabemos por qué). Este trabajo como 'canguro de niños' (no es de niños precisamente) coincidirá con una eclipse lunar, y pronto se dará cuenta de que sus clientes ocultan un temible secreto: tienen planes de utilizarla para realizar un ritual satánico.

Vayamos por partes... Como dijo "Jack El Destripador" en su día: lo de que la chica en cuestión se da cuenta del secreto pronto no estoy muy de acuerdo. La tal Samantha es un poquito lenta (o es lenta la película) dado que, por más sonidos que escuche, por más sangre que vea y por más pelos que se encuentre en el triturador de basura... ¡Esta chica es tonta! Podría pasear por toda la casa con un cuchillo en la espalda (que no sé ni para qué, porque no se le aparece nadie en la primera hora y quince minutos) cuando apenas es ella sola la que guía la cinta... El director debía estar tan pobre que ni para extras le llegaba. ¡Por favor, que en las pelis hace falta un asesino desde el principio!


Por otro lado... Los efectos especiales son... Pues eso, que son de los '80. ¿Que por qué lo sé? Sencillamente porque, cuando se apuñala a alguien en el torso (preferiblemente desde el hombro hasta el estómago), no se sangra con una presión más propia de un chorro de spa... Ni con un tiro de un revólver normal se le consigue reventar la cara a un ser humano de tal forma que el rostro pueda quedar destrozado y sangrando como si se hubiese degollado a un caballo.

Pues eso... No sabría si decir que es mala o, simplemente, se trata de una parodia a cualquier filme de los '80... Podrían haberla estrenado entonces si su pretensión era asustar, porque ahora... Sí que la calificaría de terror... ¡Terror tendría que dar la sola idea de que a nuestra intuición se de por verla! 

Tiene algo bueno... Ese personaje deforme del final del que me suena mogollón la cara... Y no, ¡no es familia mía! 

jueves, 20 de octubre de 2011

Mientras Duermes

Recien... Pero recien salida del horno se nos presenta Mientras Duermes, una magnífica película de intriga totalmente española y protagonizada por el multifacético Luís Tossar, que lo mismo lidera un motín en una cárcel (Celda 211), maltrata a su mujer (Te Doy Mis Ojos) o se enamora de una jovencísima María Valverde (La Flaqueza del Bolchevique). En esta ocasión, Tossar se meterá en la piel de César, un portero de edificio, aparentemente inofensivo, que será capaz de sacar sus peores armas para lograr su mayor deseo en la vida: si él no es feliz, nadie más puede serlo. Un filme tan sutil en el suspense que casi duele verlo... Y ¡qué razón tienen que para sentir ese nudo en el estómago no hace falta la sangre!

Como bien comentaba, César es portero en un edificio de apartamentos y no cambiaría este trabajo por ningún otro, ya que le permite conocer a fondo a todos los inquilinos del inmueble: sus movimientos, sus hábitos o sus compañías. Desde su posición, le resulta fácil controlar sus idas y venidas, estudiarles, descubrir sus puntos débiles, sus secretos. Si quisiera podría incluso controlar sus vidas, influir en ellas como si fuera Dios, abrir sus heridas y hurgar en ellas, y todo eso sin levantar ninguna sospecha. ¿Por qué? Porque César guarda un secreto muy peculiar: le gusta hacer daño, mover las piezas necesarias para producir dolor a su alrededor. Hace muy poco, se ha mudado la nueva vecina del 5ºB, y ésta no deja de sonreír: entra y sale cada día radiante y feliz, llena de luz. Es por ello por lo que se convertirá en el nuevo objetivo del juego de César, en su obsesión.


Cómo no, Jaume Balagueró tiene metida la pezuña hasta el fondo como director, y se nota. Una vez más, el catalán se pone al frente de una película complicada de dirigir, ya no sólo por su argumento, sino por la enorme cantidad de connotaciones subjetivas que debe reflejar, del reguero reflexiones que quiere que el telespectador se haga desde su sillón, sentado y en silencio. La cinta invita a no hablar, a permenecer a expensas de cada uno de los movimientos de César o de la Srta. Clara (Marta Etura, una actriz de belleza sencilla y sutil), ya que el mínimo aspecto es esencial para seguir el hilo de esta maraña de obsesiones y villanerías.

Ya tenemos una nueva película para recordar a Luís Tossar, un actor que casi recuerdo más desnudo que vestido. Sin embargo, no es algo que acabe de llamar la atención, pues su personalidad envolvente y su voz profunda hacen, junto con el argumento, que la tensión permanezca ahí, contigo, y no se marche hasta pasada la hora y media de duración. Me reitero, por tanto, en mi expresión de que duele verla: esta vez, Balagueró ha desguazado el género de terror 'gore' al que nos tiene acostumbrados (seguimos esperando [REC]3 y su origen, eso sí) para dejarlo en el suspense y la intriga, lo que le ha hecho ganar 10 puntos más, y eso que ya tenía un 10 para mí como director.

Muy buena, sí señor. Volvería a verla una y mil veces más.

miércoles, 19 de octubre de 2011

No lo llames Amor... Llámalo X

Hoy traigo una comedia a la española... Y ya sabéis cómo son las comedias en España: suciedad, sexo explícito, palabras malsonantes... ¡Y más sexo! Y es que, de eso precisamente va este 'alzamiento nacional', donde el porno burdo y burlesco al más puro estilo Torrente cobra forma y protagonismo en una cinta protagonizada por un elenco que conocemos de sobra gracias a series que, hoy en día, tienen su éxito y su público. ¿Quién no conoce a Aída? Con su Luisma, su Lore o su 'lisensiado' del Bar Reynols? ¿O al gran Pocholo (de Borjamari)? ¿O al padre del portero de Aquí no hay quien Viva? Pues aquí, volvemos a ver ese elenco, acompañados por la gran Adriana Ozores o Kira Miró (aquella 'Angie y las Ladillas' en la secuela de Isi&Disi). No lo llames Amor... Llámalo X es un producto con ingredientes de todos los días... Veamos, veamos... 

Esta peli nos muestra cómo el director de cine porno Pepe Fons, tras casi 20 años de sequía creativa, decide que le debe a su público una última película (aunque su público, la verdad, no le haya pedido nada). Es así como nace la mayor producción española de cine porno de la historia: El Alzamiento Nacional. Y es que Pepe tiene un sueño: revivir sus años dorados como director y que la Guerra Civil Española tenga, por fin, una película X que le haga justicia. Para ello, recurrirá a sus antiguos actores (ahora fotógrafos de comuniones o polleros) para que le ayuden a alcanzar su preciado sueño. Lo que no se imagina ni siquiera remotamente es que en ese ambiente, que es la antítesis del romanticismo, vivirá las tres historias de amor más hermosas que pueda recordar...


Nos hallamos ante lo que podría llamarse la 'ópera prima' de Oriol Capel, guionista de conocidas series como 7 Vidas y Aída, y de las comedias Que se mueran los Feos (la cual ya hemos visto) y Fuera de Carta. Preestrenada en el Festival de Málaga, tuvo un éxito un tanto relativo: mientras algunos disfrutaron con el desarrollo y se echaron unas risas, otros afirman que 'para tanta teta, tiene muy poca chicha de donde agarrar.' En mi opinión personal, pienso que en el cine español ya cabe todo, convirtiéndolo en un cajón de sastre donde nada puede ser catalogable... A mi entender, poco tienen que ver el sexo 'pornográfico' (que, para ser española, poco porno he visto) y la comedia romántica, pero para gustos, los colores.

Sus giros de guión resultan indiscutiblemente ingeniosos, lo que ayuda a mantener la atención. El final, un tanto catastrófico y que considero que sobra, termina dejando un poco 'chof' al telespectador, al que se le han abierto los ojos como sandías con tanto cuerpo serrano y, con esa tragedia, se le puede cortar el rollo de una manera destacable. Actuaciones como la de Paco León son, más que divertidas, necesarias para mantener la atención del público general, convirtiendo la cinta en dos veces comercial.

Un plus para el personaje de la madre del fotógrafo... Nunca puede faltar en una película española ese topicazo.

martes, 18 de octubre de 2011

Pesadilla en Elm Street

Hay una cosa que me ha quedado clara hoy: tanto las personas como las cosas envejecemos, y es algo inevitable: nos volvemos viejos, carracos y chirriosos... Esta 'evolución' también es vivida desde el punto de vista del cine, y Freddy Krueger está mayor... Muy mayor. Todavía recuerdo cuando atormentaba nuestras pesadillas al principio de la generación... ¿Quién puede olvidarlo? Con su cara quemada y sus cuchilla-manos... Ahora nos muestran su personaje y lo vivimos como del hombre del saco se tratase: está ahí, pero yo nunca lo he visto. En la década de los '80, cuando el cine de terror era algo innovador y cualquier chorrito de sangre asustaba, el señor Fred hacía correr al baño a más de uno, pero con tanto remake y tanta patada al Cinexin, como que nos da todo un poco igual ¿no?

Volvemos, entonces, con una contemporánea versión de un clásico del cine de terror de todos los tiempos: Pesadilla en Elm Street. En este 'origen', por llamarlo de alguna forma, un grupo de adolescentes de los suburbios empiezan a ser perseguidos por Freddy Krueger, un asesino de aspecto terrible y con el rostro quemado que trata de acabar con ellos mientras duermen. Necesitan, pues, permanecer despiertos para protegerse mutuamente. Pero, si duermen, no hay escapatoria... Más de uno morirá enmedio de un profundo sueño, ya sea en casa o en la cárcel... Pintando monigotes o al volante... Las formas de quedarse dormido son múltiples si el sueño vence. Otros, tendrán que idear la forma de sobrevivir...


Krueger es el típico personaje de peli de miedo que conoce todo el mundo, aunque no haya visto nunca ni una de sus cintas completa. Pasa lo mismo que con Chucky y sus muñecadas, o Jason X y todos esos Viernes 13 que sale a por sus víctimas... Es por ello por lo que la cinta se vuelve comercial. Sin embargo, y para jugar con tanta ventaja, la peli se despeña poco a poco por el acantilado de lo ideal: empieza fuerte, pero se va volviendo lenta y repetitiva hasta que la previsibilidad entra en juego por sí solita, sin que nadie la llame. Además... ¡Que el Krueger de hace unas décadas era más feo! Mucho colgajo suelto (colgajo, en términos forenses, es aquella pielecilla que cuelga a su antojo) y poca sangre veo yo aquí...

De hecho, me ha hecho mucha pupa emocional que Freddy Krueger fuese un... Bueno, no lo digo, averiguadlo vosotros. Yo no lo sabía; de hecho, me sorprendió mucho descubrirlo... No recuerdo si en las originales también lo era, pero si no era así, un puntito a su favor, porque han sido capaces de introducirlo en la generación actual.

No perdéis nada por verla... Os traerá buenos (o malos) recuerdos de vuestra infancia aterrorizada por un monstruajo como este.

Luna de Miel Mortal

Hay una cosa que debemos reconocer en primera instancia: el título de esta cinta suena a sábado por la tarde en hora de siesta, y por no hablar de la pedazo de carátula, la cual podría confundirse con TITANIC 2 y echarnos a perder la vista con tanta luz cerebral de su director/guionista... Sin embargo, esta Luna de Miel Mortal no es el típico producto sensacionalista que esperaba encontrar: aburrido, repetitivo, con caras guapas y parejas felices. Aunque es cierto que aparecen parejas felices, en esta película sólo uno de ellos comió perdices, lo que implica un '¡ZAS! En toda la boca' para todos aquellos que esperaban algo más de lo que estamos acostumbrados a ver.

La cinta nos cuenta la historia de una pareja de recién casados, Lindsey (Summer Glau) y Trevor Forrest (Chris Carmack), quienes deciden hacer un crucero para pasar su luna de miel tras casarse en una isla paradísiaca y grabar en video cada uno de los momentos de la ceremonia (conversaciones, pensamientos, emociones). En el barco, y tras una noche de fiesta y drogas en compañía de unos pasajeros extranjeros con los que tienen una discusión, él desaparece del barco... Todo apunta a que los culpables, como siempre, son los extranjeros, pero, ¿estaremos en lo cierto?

Las pretensiones de la película son cumplidas con un 8 y medio largo (de 10), porque consigue confundirte hasta los últimos minutos de la película, haciendo dar por hecho al telespectador que los culpables son determinados sujetos sí o sí, dado que todas las circunstancias juegan en contra suya. Una vez más, se juega con la posibilidad de que los extranjeros sean los malos de la película (¡Ala! Ahí... Dando miedo a la población), pero para culminar comentando que las apariencias engañan... ¡O no! Eso ya lo dejo en manos del que quiera echar la tarde delante de la tele viendo esta película.


He de confesar que esperaba algo peor... Bueno, más bien algo MUCHO PEOR. Ya sabéis, con eso de que los seres humanos tendemos a juzgar, pues reconozco que vi esta película por el hecho de decir "una más de esas a las que poner verde", pero esta vez podría ponerme verde yo sólo por el hecho de pensarlo. El elenco de actores no es conocido, y los escenarios no son gran cosa (no hay quien se crea que están en el agua, ni mucho menos en un barco), pero el argumento está mucho más trabajado de lo que esperaba: apenas una maraña de 5 guapos, una agente del FBI de vacaciones que siempre viste con ropa cani y un capitán de barco un poco 'cagao' son capaces de hacerte pasar un rato entretenido intentando jugar al Cluedo sobre quién mató a quién y cómo.

¿La pena? Que poco se sabe de los extranjeros cuando son abandonados a su suerte... ¿Son delincuentes o no?

Por cierto... ¡No pienso irme en crucero para hacer ejercicio!

viernes, 14 de octubre de 2011

Scream 4

Vuelvo con la cuarta entrega de la ya más que popular saga de terror Scream, más carismática que otra cosa en los tiempos que corren. Los asesinatos porque sí estilo 'destino final' por parte de Ghostface vuelven a las pantallas, las cuales ya están cansadas de tanta y tanta repetición. Una saga que podría haber quedado en su segunda entrega y poco más, dado que, por más muertes que nos enseñen, no van a ser más originales. Además, hay alguna que otra escena casi repetida, por lo que podrían ya darse cuenta de que esta colección 'terrorífica' ya no tiene mucho más que de dónde rascar.

La cuarta entrega de la popular saga de terror Scream se ciñe a Sidney Prescott, quien ha logrado olvidar los asesinatos cometidos en Woodsboro. Diez años después, convertida en una escritora de éxito, volverá a su pueblo natal con motivo de la gira de promoción de su nuevo libro. Pero su regreso irá acompañado de una nueva ola de crímenes perpetrados por un viejo conocido: Ghostface.

En tiempos de crisis, la originalidad brilla por su ausencia... Los directores prefieren no arriesgar con nuevas tramas y apostar por los viejos conocidos, pudiéndose perder la esencia por el camino. Eso es lo que le ha pasado a Scream... O a Puñalada 25.000, según quien lo mire. Tanto sensacionalismo ha derivado en un empacho de caretas blancas y sotanas que apenas sirve para pasar la tarde. ¿Quién no recuerda el primer Scream con cariño? Era una completa novedad que lograba mantenerte en vilo, esperando las bestias muertes de jóvenes descerebrados sin capacidad de huída... Ahora sólo tienes que hacer una pequeña apuesta (20 céntimos, no nos excedamos) por quién crees que es el asesino y ganarte 40...


Las muertes no son demasiado originales (o es que está ya todo visto), y en el momento que osan a mostrarnos las vísceras de una jovencita les haría la recomendación de que, por lo menos, éstas fuesen proporcionales al tamaño del cuerpo... Vamos, ¡que no me creo que una niña cadavérica tenga unas tripas tan grandes! El final puede resultar un tanto sorpresivo... Sólo por el hecho de que, cuando piensas que todo ha acabado, la película sigue en el hospital... Tiene su cosilla.

El inicio es original... No alcanzas a saber cuándo las descerebradas mueren de verdad o están viendo una película. Con esos pequeños gag's humorísticos (a mí me parecen graciosos) pueden tenerte enganchado frente a la tele los primeros 15 minutos... Cuando ya empiezas a levantarte, aunque sea a por pipas, estás muerto... De aburrimiento. Si acabasen con el personaje de Sidney, la saga se iría a tomar por el c..., pero como siempre se salva, pues vamos a tener Screams hasta 2050, si no se acaba el mundo en 2012 (que no puede ser, porque tengo medicamentos que caducan en 2013).

Típica película de tarde de domingo... Creo que la vi el domingo, ahora que lo digo.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Mil Gritos tiene la Noche

Tras los bodrios de los últimos días... Creo que nos merecemos un respiro. Algo bueno por fin, ¿no? Una película que, si bien no puede asustarnos en serio (aunque muy cerca está), por lo menos consiga hacernos decir "esto es cine y no lo que hay ahora." Mil Gritos tiene la Noche es una cinta de 1982 con un argumento denso, un tanto predecible, pero con escenas muy potentes para el público de la época y un final aún más agresivo como para tener 30 años... ¿Quién lo diría? Ésto sí que es descuartizar gente y dejar los cachos por ahí repartidos... ¡Incluso la sangre está mucho más lograda que algunas más actuales! Muchos niños de la generación fueron traumatizados por esta película, la cual todavía recuerdan con un poco de recelo... Y no es para menos.

Cuenta la historia que, en una Universidad de los Estados Unidos, una chica es asesinada y su cadáver aparece sin la cabeza. Al poco tiempo, otra chica es asesinada en la piscina de la Universidad y su cuerpo puede hallarse en mil pedazos. La Policía, con tan terribles hechos, decide poner una mujer-policía en la Universidad, camuflada como profesora de tenis. Posteriormente, una periodista que investiga las muertes, es también asesinada, y otras dos chicas mueren con sus cadáveres horriblemente mutilados... ¿Qué está sucediendo? ¿Cuál es el propósito del asesino?


Mil Gritos tiene la Noche es bastante buena como para que su cuna fuese España... Además, reventó taquillas teniendo en cuenta la evidente escasez de medios o el hecho de que las estadounidenses Viernes 13 Halloween (auténticos clásicos del género hoy día) fuesen sus predecesoras con una muy buena recaudación. Con una ambientación sin igual y grandes actores de Serie B, esa 'banda sonora' de solo piano que aparece en previamente a la comisión de alguna masacre es capaz de erizar la piel, a diferencia del 'heavy-blandorro' de los últimos años (¿quién patentaría aquello? ¿La saga de Abierto Hasta el Amanecer?).

Todas esas características que la hacen única ha hecho que triunfara más allá de nuestras fronteras mucho más que en territorio nacional. Es una pena, dado que reúne todas las características esenciales que podrían enamorar a cualquier amante del género: puesta en escena casi improvisada y sucia, escenas de mutilaciones que afectan de manera instantánea y pueden dejarte asqueado durante un rato, y un final doloroso para la vista y un tanto fantástico. ¿Qué más podemos pedir?

Bueno, sí... Necesitaríamos un cubilete enorme de palomitas delante de los morros y una pantalla de cine, para poder disfrutarla como verdaderamente se merece. Además, ¿por qué no en 3D? Teniendo que apartar la mirada en ocasiones... 

lunes, 10 de octubre de 2011

La Donante (The Donor)

Con una carátula como la que aparecía a la hora de ofrecerte el filme podía temerme algo más movidito, con más sangre, más vísceras y más fantasmas... Pero para fantasmas los que rodaron este filme sin pretensiones ni ganas de tenerlas. La Donante (The Donor, según el título original) nos ofrece un rato horríblemente aburrido (es lo único horrible que tiene) donde menos sangre, vísceras o suspense, vemos de todo... Lo único de bueno es que refleja de una manera muy muy vaga lo que son las mafias internacionales de tráfico de órganos, las cuales son mucho más duras de cómo nos hacen tragar.

El argumento ya oscilaba entre el aburrimiento y el sueño: supuestamente, una mujer de muy buena familia (un pobre la casca sí o sí) está afligida por su grave enfermedad renal, por lo que ve, impotente, como su vida llega al fin. Su marido no se resignará a perderla y, a través de un enfermo, contacta con una organización secreta dedicada al trasplante ilegal de órganos. Nuestra protagonista recibirá un riñón en un hotel de mala muerte con colchones apoyados en las paredes mientras su donante fallece desangrada por una perforación en el pulmón y es echada al cubo de la basura... La ricachona querrá investigar y, a partir de este momento, la mafia emergerá de los suburbios para llevarse lo que es suyo: el riñón, para volver a venderlo.


El desarrollo es soporífero, y sinceramente no dice nada. La cinta en sí podría llamarse ORFIDAL, porque da más sueño que hambre, y cada vez que miras el contador de tiempo de tu VLC te das cuenta de que sólo han pasado 2 minutos de los dichosos 87 que dura... Es lo equivalente a una agonía por envenenamiento progresivo, y tiene menos sangre que la pata de un canario. Impone menos que Quique Camoiras en el papel de Hamlet y, en general, se mueve menos que Don Pimpón en una cama de velcro. Y no es que esta tarde esté para comparaciones: es que es la única forma de dejarlos claro que no os dejéis engañar por la carátula...

Además... ¿A quién se le ocurriría dejar morir a alguien en un hotel de mala muerte y, para colmo, echarla en los cubos de basura de la puerta... Es que hay que ser más tonto que Espinete, que se pone pijama para dormir y, luego, sale desnudo a la calle, enseñando tó los pinchos... Los personajes, todos ellos más planos que los de Mi Generación y Crepúsculo juntos, te dejan expectante de cosas que nunca van a pasar...

Tarde perdida... Tarde LOST...