lunes, 20 de septiembre de 2010

Que Se Mueran Los Feos

Este fin de semana me he dedicado a ver una peli de esas que a mí me gustan: comedia disparatada (y romántica), típica 'made in Spain' con todos los ingredientes para entretener de un modo sencillo a todos los públicos sin excepción. Estoy hablando de la más que reciente Que Se Mueran Los Feos, donde Javier Cámara y Carmen Machi son los principales protagonistas seguidos de un reparto completado con Hugo Silva, Tristán Ulloa, Juan Diego, Ingrid Rubio, María Pujalte o Kira Miró. Además, ¡qué gran idea titular la peli '¡Que se mueran los feos!', título de una canción del año 1965 del grupo barcelonés de Rock & Roll, Los Sirex!

El argumento no puede ser más pintoresco: Eliseo 'el feo' tiene 41 años, es cojo y no conoce el amor. Ha pasado toda su vida en el pueblo, atendiendo la granja familiar y renunciando a su amor por la música. Ahora, su afición se reduce a 'tocar con los colegas' (cada cuál más tópico) en la parte de atrás de los establos; es por ello por lo que se siente amargado: todos están casados o tienen pareja, mientras él siempre es rechazado por el género femenino. Todo cambiará cuando la madre de Eliseo fallezca, hecho que es capaz de cruzar su camino con el de su cuñada Nati... Ella es fea, le falta un pecho y está separada. Encontró al hombre de su vida, pero pese a eso, no conoce el verdadero amor. Ahora, la vida parece darles una última oportunidad de ser felices y de enamorarse. Pero... ¿Qué pasa cuando la mujer de tu vida está casada con tu hermano? Porque el hermano volverá, claro está... 


Para ser sinceros, la película ha resultado ser mucho más de lo que me esperaba... Pensaba que iba a darme de bruces con algo así como Spanish Movie, donde, aunque divertida, el argumento brilla por su ausencia, y eso hay que reconocerlo. Pero, lo cierto es que la peli logra tocar el corazoncito de una forma muy sutil... Tan sutil que casi ni te enteras, pero que estoy segura de que hará llorar a más de uno que pueda sentirse identificado con los personajes (y no por ser más o menos guapos, sino por las carencias vividas).

El reparto, sin duda, no puede ser más adecuado... Además, el escenario, más propio de un anuncio de 'El Caserío' o 'La Casa Tarradellas' es capaz de embriagarnos (¿habéis visto que vacas tan limpias? Si daría gusto sólo pasearse por la granja para verlas...). No puedo hacer sino recomendarla, tanto a los jóvenes como a los mayores, que recordarán con añoranza los temas de su banda sonora: la que da nombre a la peli y Eres Tú, de Mocedades.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Perdona si te llamo Amor

De la mano del italiano Federico Moccia, con una carrera literaria imparable, se ha generado uno de los fenómenos editoriales más asombrosos de los últimos tiempos: cuatro novelas lideradas por goleada por Perdona si te llamo Amor, que ya ha sido llevada al cine por el propio Federico como director. La adaptación cinematográfica de este fenómeno literario a escala mundial cuenta con el atractivo Raoul Bova (Bajo el Sol de la Toscana, Alien vs. Predator) y la joven debutante Michela Quattrociocche en los papeles protagonistas. Y es que... ¿Quién no tiene algún ejemplar de Moccia en su estantería? Yo tengo el mío... Y seguro que, vosotros, también.

Digamos que la película comienza con la historia de Alessandro, un exitoso publicista de 37 años a quien acaba de dejar su novia de toda la vida. Lo está pasando realmente mal (incluso, sus amigotes pretenden 'alegrarle' la vida a la antigua...). Un día, conduciendo hacia el trabajo, se choca con la moto de Niki, una joven madura y responsable que cursa su último año de secundaria: él tiene casi 40 años y ella sólo 17, pero los dos se enamoran, descubriendo nuevos sentimientos y llegando a replantearse sus respectivas vidas. Todo marcha bien hasta que Elena, su antigua novia, decide volver... Y él no le dirá que 'no.' En este ataque de sensatez de Alex, Niki aprovechará para estudiar sus exámenes finales, a la espera de cumplir los 18 años y reencontrarse con su amor... ¿Qué pasará después?


Nos hallamos ante una comedia romántica (¡ahora sí!) bastante pastelosa y rellena de almíbar; una apasionada historia de amor en contra de todas las convenciones y prejuicios sociales. A todo ello se suman los exquisitos escenarios (el del faro es el mejor), junto a una luz y una vestimenta estelares, que acompañan al magistral elenco de actores en esta aventura. Cuenta con todos los ingredientes para converirse en la nueva 'saga Crepúsculo', por lo menos en cuanto a fenómeno televisivo se refiere: personajes, vocabulario y argumento adecuados para conquistar al público adolescente y dar lugar a múltiples portadas de revistas como SuperPop con trucos de maquillaje (si alguien no está de acuerdo, que lo diga ahora... ¡O calle para siempre!).

De todos modos, no puedo obviar que, para ser su debut, Michela Quattrociocche interpreta su papel con la picardía y la frescura propias de toda una profesional... Sencillamente sorprendente. Desde aquí os invito a verla y a saborearla, incluyendo la lectura del libro ya que, como 'buena' adaptación al cine de una película (nótese el entrecomillado), se cargan escenas importantes que son más que fundamentales para la comprensión de la historia de amor entre los protagonistas.

¿Veamos el tráiler...?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Habitación 333

Película típica, tópica y mala malísima, con multitud de defectos, muy previsible y con escasos momentos de tensión. De hecho, a veces piensas que te encuentras ante una peli de Serie B, rodada con escasos recursos y con un elenco de actores a lo Paris Hilton en La Casa de Cera. Hoy, la peli que quiero presentaros es Habitación 333, un tipo de filme del que ya se han hecho millones y que, encima, no se esfuerza ni lo más mínimo por agradar, por dar miedo... ¡Ni por nada! La carátula es bastante buena, asusta mil veces más que el contenido de la peli, que de creíble tiene poco. De hecho, el argumento no pasa de 'grupo de amigos que se adentra en un lugar indebido y que van cayendo como moscas porque parecen poco avispados.'

En todo momento, se nos comenta que algunos hospitales carecen de planta trece... En el hospital Santa Mira (el de la peli) no debía haber existido nunca la tercera, y ésto es algo que descubrirá un grupo de estudiantes que se queda atrapado en este hospital la noche de halloween (lo típico: entramos y jugamos un rato a asustarnos...). Sin darse cuenta, los jóvenes se adentrarán en los misterios que se ocultan en el sanatorio, sobrepasando los límites que se esconden en la planta tercera donde convive el mundo de los vivos y los muertos...


El escenario de la película no puede ser mejor: un hospital lúgubre y que se cae a trozos, pero tampoco puede estar más desaprovechado. Hubiese dado muchísimo juego, sin duda... Y todo ello por no hablar de Dakota Fanning (creo que es ella), la niña que aparece a lo largo de toda la película... De hecho, ni siquiera se aclara por qué aparece en todas partes: deduces que murió allí por alguna razón, pero tampoco eres capaz de concretarla... ¡Tampoco puedo saber si es ella o no porque no alza la cara en prácticamente ningún momento!

Es una pena que el resultado haya sido tan insípido... No es detestable, pero tampoco una obra maestra... Esto es crítica positiva de cine: creo que ya la he puesto bastante a parir y tampoco era esa mi intención. Los efectos especiales son del montón; ésto y la multiplicidad de defectos que la convierten en una película pasable, que es capaz de hacerte reir un rato pensando en el tiempo perdido mientras la estás viendo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Brothers

Últimamente me sale Afganistán hasta en la sopa (¡qué cosas tiene la vida!), y es por ello por lo que me decidí a ver esta película: Brothers, un dramón de tres pares de narices donde hay militares, guerra, sufrimiento y gente mala. Con un elenco maravilloso formado por Jake Gyllenhaal, Natalie Portman o Tobey Maguire (nuestro queridísimo Spiderman de los últimos tiempos) se desarrolla una trama que, aunque un tanto insípida, queda perfectamente adecentada con las interpretaciones magistrales, sobre todo la de Maguire en el papel de un militar que acaba roto emocionalmente tras sobrevivir a las peores calamidades en un país en guerra.

La historia en sí no es más que un remake del film danés de Susanne Bier, Brothers (Brødre), de 2004. Al principio, se nos presenta al capitán Sam Cahill (Tobey Maguire), un condecorado marine, que es enviado a combatir en Afganistán. Allí sufrirá un grave accidente y, tras meses de búsqueda, el gobierno le declara fallecido o desaparecido. Tras saber la noticia, su hermano pequeño Tommy (Jake Gyllenhaal) se queda en Estados Unidos, cuidando de su cuñada Grace (Natalie Portman) y sus sobrinos; Tommy siempre fue la antítesis de su hermano (cárceles, alcohol, drogas, etc.), pero conseguirá consolar a la mujer e hijo de su hermano y, con el tiempo, ganarse el cariño y el amor de ellos hasta tal punto de sustituir a su hermano como marido y como padre. 


El problema llegará cuando, un día reciban una noticia inesperada, cuyas consecuencias sacudirán la unidad de la familia...: Sam está vivo... Ha tenido que cometer verdaderas atrocidades para regresar al lado de los suyos, pero ahora nada será como antes... Emocionalmente está destrozado, ya no es el Sam que era...

El final del filme quizá sea, a la vez, lo más intuitivo y sorprendente que jamás he visto: cuando parece que va a suceder algo que, aunque doloroso, sería lo más aceptado por las mayorías, un giro de guión logrará cambiar nuestras espectativas. Quizá no consigue un realismo extremo (propio de peliculones bélicos como Bravo Two Zero), pero logrará tocaros el corazón... De hecho, es capaz de mostrar no a los ganadores, sino a los verdaderos perdedores de la guerra (además de los que fallecen).

Además de recomendarla, os dejo con una duda existencial... El talibán que habla castellano... ¿No es Néstor Carbonell, el 'tío con los ojos pintados' o, mejor dicho, Richard, en Lost?

sábado, 4 de septiembre de 2010

Tenías que ser Tú

¿Cómo te sentirías si vas a pedirle la mano a tu novio de toda la vida, te pasan mil calamidades en el camino y, además, encuentras al hombre de tus sueños? 'Oh, qué bonito...' es la primera frase que te vendría a la cabeza cuando ves una película como ésta. Humor y romanticismo se unen para dar lugar a Tenías Que Ser Tú (penosa traducción de Leap Year, su título original), una comedia romántica (supuestamente) donde se nos explica una antigua tradición irlandesa donde las mujeres que quieran casarse deben esperar a los años bisiestos, concretamente al 29 de Febrero, para pedir matrimonio a sus novios y recibir un sí.

Con la mencionada tradición hay de sobra para un buen argumento, en el que Anna, que lleva cuatro años saliendo con Jeremy, ya se ha cansado de esperar a que él le proponga matrimonio. Coincidiendo con el viaje de su novio a Dublín, la joven descubre que en Irlanda existe una leyenda según la cual las mujeres pueden pedir la mano de los hombres sólo los 29 de Febrero, en los años bisiestos. Anna decide abandonar Boston para cumplir con esta vieja tradición, pero la mala suerte se ceba con ella y termina perdiéndose. Declan, un tipo arisco que conocerá en un sucio pub, se convertirá en su única ayuda... Lo que no sabía Anna es que Declan llegaría a abrirle los ojos al verdadero amor...


Una película bastante sexista y repleta de topicazos como casas, pero que logra la finalidad para la que fue creada: que el telespectador diga repita hasta la saciedad la onomatopeya 'oooh.' ¿Y por qué? Porque el género 'comedia' brilla por su ausencia, llegando a indigestar con tanto romanticismo forzado. También debo decir que, aunque cierto es que ya son cientos las películas por el estilo las que podemos encontrar en una filmoteca, la fotografía y la escena de esta película de penosa traducción titular (¿lo he dicho ya?) son sublimes, y los parajes, maravillosos y románticos (un punto, sin duda, más a su favor: el turismo por Irlanda). Los actores son guapos a rabiar, además de talentosos... Les han dicho que se comporten como enamorados quinceañeros en plan 'te quiero, no te quiero' y así lo han hecho.

La película entretiene, y eso es de lo que se trata ¿no? Totalmente recomendada para los fans del género romanticón.