jueves, 11 de noviembre de 2010

Buried (Enterrado)

¿Eres de los que te metes tanto en el personaje que no dudas en cerrar los ojos o esconder tu cabeza en el hombro de tu acompañante? Sin duda, esta no es tu película. Sin embargo, si eres de los que disfrutas con el sufrimiento del protagonista y te gusta pasarlo mal de verdad además de sentir devoción por la agorafobia, métete de cabeza en el cine y enciérrate con el protagonista de Buried (el maridito de Scarlett Johansson, Ryan Reynolds) en su odisea para hallar el modo de salir de un ataúd que lo dirige inexorablemente hacia la muerte.

Buried es el segundo largo (después de Concursante) del español Rodrigo Cortés, un tipo que, si nos dicen que es americano o inglés, ya estaríamos diciendo que es el nuevo Hitchcock y barbaridades por el estilo.

Esta es una película para verla en el cine (nada de sucios screeners) ya que, si no hay espectadores descebrados que molesten, puede llegar a ser toda una experiencia vivir con los silencios y la respiración angustiosa del protagonista en su camino a la desesperación.


Una linterna, un mechero y un móvil (como en una aventura gráfica) son los objetos de los que dispone el bueno de Reynolds para inventarse una manera de sobrevivir y, a la misma vez, encontrar una solución a su gran problema. Objetos que son como tres personajes más de la trama (con algún otro invitado inesperado) y que son los únicos recursos a los que agarrarse.

Tiene mérito plantear una película de este tipo y que el ritmo no decaiga en ningún momento y, sobre todo, que la tensión vaya subiendo minuto a minuto. Chapeau para la interpretación de Ryan Reynolds y… ¡A sus pies, mister Cortés!

Ojo: ¡Que no te revienten el final!

lunes, 25 de octubre de 2010

Híncame el Diente (Vampires Suck)

Hace tiempo que echaba de menos una película de este tipo: Spanish Movie era lo último que habían visto mis ojos en la línea 'Scary Movie' y por la que valía la pena sentarse delante de la tele sólo por reirse de lo ridículo de los taquillazos. ¿Por qué? Porque son películas que cumplen perfectamente la finalidad para la que fueron creadas: entretener (lo de hacer reir dependerá del sentido del humor de cada uno). No pretendas buscar en estos géneros nada más que lo que pueden aportar, porque si no, la decepción puede ser abismal... Híncame el Diente (Vampires Suck) es una de esas pelis, esta vez parodiando las mejores escenas (lo que no implica seguir un orden) de lo más pasteloso habido y por haber en el mundo del cine: los vampiros brillantes de la saga 'Crepúsculo.'

Nos hallamos una comedia sobre la ansiedad adolescente. Becca es una adolescente no vampiro que se debate entre dos chicos: un blanquinoso vampiro un tanto cani (y que no se cambia de chaqueta) y un indio chihuahua que corre tras los gatos. Antes de que pueda elegir, Becca también deberá sortear a su padre, quien avergüenza a su hija por tratarla como si fuera una niña. Su padre es el sheriff del pueblo donde residen, pero no se entera de nada, aunque los Black Eyed Peas estén por ahí, matando a sus anchas... Mientras tanto, los amigos de Becca deberán lidiar con sus propios problemas amorosos, chocando todos ellos en el baile de graduación. 


Vamos, toda una parodia de la creciente moda de las películas vampíricas, tomando Crepúsculo como eje, aunque también se mencionan otras composiciones televisivas. Sin duda, tiene momentazos buenos, pero es evidente que está claramente desordenada si atendemos a los libros de la Meyer o a las películas pastel... Eso no me gustó demasiado, pero aún así, puedo decir a su favor que me divirtió mucho las similitudes en cuanto a nombres de personajes, vestimentas, escenas: Becca, Edward Sullen, lobos gays, una habitación llena de barbies para Becca... ¡Y todo ello por no hablar del pedazo de final que se han currado! Si es que... Yo también tuve la misma idea cuando vi la primera peli de la saga... ¡Me la han robado!

Desde luego, no podéis dejar de verla. Yo me he reído un buen rato, y no dudo en que vosotros os riáis igual. Es un bodrio, pero ni más ni menos que las películas de este tipo, y desde luego que os hará pasar un buen rato entre colegas...

Vamos, ¡a fomentar el cine!

jueves, 21 de octubre de 2010

E. S. O. (Entidad Sobrenatural Oculta)

Mala de narices y, para colmo, con un doblaje pésimo. Esas son las dos primeras impresiones que he tenido al ver E. S. O. (Entidad Sobrenatural Oculta), una película típica de terror para adolescentes, catalana a más no poder y que da menos miedo que el Real Madrid de Florentino. Nos hallamos ante una película que cree engañarnos camuflando en las siglas de Educación Secundaria Obligatoria una tremenda inventada que, por lo menos, hace gracia.

El petardazo comienza en un Instituto de Secundaria, donde un grupo de alumnos (Maria, Sonia, Paula, Pol y Esteban) forman una pandilla muy unida. La llegada de Axia, una chica con especial sensibilidad hacia los temas sobrenaturales, les fascina y la incluyen en el grupo (¡qué fácil parece lo de introducirse en un grupo hoy en día aún siendo 'el raro'!).

Con motivo del 50 aniversario del Instituto, se inician unas obras de mejora de las instalaciones y la tutora del curso, Laura, les propone un trabajo sobre su historia. Estos chavales, como son muy curiosos, empiezan a reunir información y descubren que, durante la Guerra Civil algunos de esos túneles, se hundieron y sepultaron a las personas que se escondían en ellos. En su Instituto, varios niños quedaron sepultados y, según unos artículos que encuentran en internet, las personas sepultadas 'se aparecen en los sitios donde murieron, recibiendo el nombre de 'E. S. O.' (Entidades Sobrenaturales Ocultas). Cuando entran en el túnel, la aventura se convierte en pesadilla...


Como bien he dicho al principio, uno de los más pésimos aspectos del filme es el doblaje: algunos personajes aparecen doblados al castellano mientras que otros no, lo que implica una mezcla de sonidos no demasiado agradable que, incluso en el tráiler, es posible percibir. Todo ello por no hablar del desarrollo de la película, no demasiado ordenado que digamos... De hecho, da la sensación en todo momento que tienes que volver a la escena anterior porque te has perdido algo.

¡Y todo ello por no hablar de lo tópico de los personajes! Se reproducen, claramente, todos los tipos de adolescentes de hoy en día: la pija, la rara/alterntiva, el chulito, etc. El final es de lo más... ¿Extraño? De hecho, tampoco se explicita en ningún momento cómo se ha llegado hasta ese punto... ¡Cosas!

Sin duda, los escenarios están muy desaprovechados, como la propia 'Escola Pia Sarrià', donde se rodó el filme. El sitio tiene pinta de asustar bastante y, sin embargo, creo que dio más miedo el final de Titanic...

Si es que... Tardar más de tres días en ver la película completa dice mucho... Recomendada para una tarde de domingo, para verla entre amigos y echar unas risas, :)

lunes, 20 de septiembre de 2010

Que Se Mueran Los Feos

Este fin de semana me he dedicado a ver una peli de esas que a mí me gustan: comedia disparatada (y romántica), típica 'made in Spain' con todos los ingredientes para entretener de un modo sencillo a todos los públicos sin excepción. Estoy hablando de la más que reciente Que Se Mueran Los Feos, donde Javier Cámara y Carmen Machi son los principales protagonistas seguidos de un reparto completado con Hugo Silva, Tristán Ulloa, Juan Diego, Ingrid Rubio, María Pujalte o Kira Miró. Además, ¡qué gran idea titular la peli '¡Que se mueran los feos!', título de una canción del año 1965 del grupo barcelonés de Rock & Roll, Los Sirex!

El argumento no puede ser más pintoresco: Eliseo 'el feo' tiene 41 años, es cojo y no conoce el amor. Ha pasado toda su vida en el pueblo, atendiendo la granja familiar y renunciando a su amor por la música. Ahora, su afición se reduce a 'tocar con los colegas' (cada cuál más tópico) en la parte de atrás de los establos; es por ello por lo que se siente amargado: todos están casados o tienen pareja, mientras él siempre es rechazado por el género femenino. Todo cambiará cuando la madre de Eliseo fallezca, hecho que es capaz de cruzar su camino con el de su cuñada Nati... Ella es fea, le falta un pecho y está separada. Encontró al hombre de su vida, pero pese a eso, no conoce el verdadero amor. Ahora, la vida parece darles una última oportunidad de ser felices y de enamorarse. Pero... ¿Qué pasa cuando la mujer de tu vida está casada con tu hermano? Porque el hermano volverá, claro está... 


Para ser sinceros, la película ha resultado ser mucho más de lo que me esperaba... Pensaba que iba a darme de bruces con algo así como Spanish Movie, donde, aunque divertida, el argumento brilla por su ausencia, y eso hay que reconocerlo. Pero, lo cierto es que la peli logra tocar el corazoncito de una forma muy sutil... Tan sutil que casi ni te enteras, pero que estoy segura de que hará llorar a más de uno que pueda sentirse identificado con los personajes (y no por ser más o menos guapos, sino por las carencias vividas).

El reparto, sin duda, no puede ser más adecuado... Además, el escenario, más propio de un anuncio de 'El Caserío' o 'La Casa Tarradellas' es capaz de embriagarnos (¿habéis visto que vacas tan limpias? Si daría gusto sólo pasearse por la granja para verlas...). No puedo hacer sino recomendarla, tanto a los jóvenes como a los mayores, que recordarán con añoranza los temas de su banda sonora: la que da nombre a la peli y Eres Tú, de Mocedades.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Perdona si te llamo Amor

De la mano del italiano Federico Moccia, con una carrera literaria imparable, se ha generado uno de los fenómenos editoriales más asombrosos de los últimos tiempos: cuatro novelas lideradas por goleada por Perdona si te llamo Amor, que ya ha sido llevada al cine por el propio Federico como director. La adaptación cinematográfica de este fenómeno literario a escala mundial cuenta con el atractivo Raoul Bova (Bajo el Sol de la Toscana, Alien vs. Predator) y la joven debutante Michela Quattrociocche en los papeles protagonistas. Y es que... ¿Quién no tiene algún ejemplar de Moccia en su estantería? Yo tengo el mío... Y seguro que, vosotros, también.

Digamos que la película comienza con la historia de Alessandro, un exitoso publicista de 37 años a quien acaba de dejar su novia de toda la vida. Lo está pasando realmente mal (incluso, sus amigotes pretenden 'alegrarle' la vida a la antigua...). Un día, conduciendo hacia el trabajo, se choca con la moto de Niki, una joven madura y responsable que cursa su último año de secundaria: él tiene casi 40 años y ella sólo 17, pero los dos se enamoran, descubriendo nuevos sentimientos y llegando a replantearse sus respectivas vidas. Todo marcha bien hasta que Elena, su antigua novia, decide volver... Y él no le dirá que 'no.' En este ataque de sensatez de Alex, Niki aprovechará para estudiar sus exámenes finales, a la espera de cumplir los 18 años y reencontrarse con su amor... ¿Qué pasará después?


Nos hallamos ante una comedia romántica (¡ahora sí!) bastante pastelosa y rellena de almíbar; una apasionada historia de amor en contra de todas las convenciones y prejuicios sociales. A todo ello se suman los exquisitos escenarios (el del faro es el mejor), junto a una luz y una vestimenta estelares, que acompañan al magistral elenco de actores en esta aventura. Cuenta con todos los ingredientes para converirse en la nueva 'saga Crepúsculo', por lo menos en cuanto a fenómeno televisivo se refiere: personajes, vocabulario y argumento adecuados para conquistar al público adolescente y dar lugar a múltiples portadas de revistas como SuperPop con trucos de maquillaje (si alguien no está de acuerdo, que lo diga ahora... ¡O calle para siempre!).

De todos modos, no puedo obviar que, para ser su debut, Michela Quattrociocche interpreta su papel con la picardía y la frescura propias de toda una profesional... Sencillamente sorprendente. Desde aquí os invito a verla y a saborearla, incluyendo la lectura del libro ya que, como 'buena' adaptación al cine de una película (nótese el entrecomillado), se cargan escenas importantes que son más que fundamentales para la comprensión de la historia de amor entre los protagonistas.

¿Veamos el tráiler...?

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Habitación 333

Película típica, tópica y mala malísima, con multitud de defectos, muy previsible y con escasos momentos de tensión. De hecho, a veces piensas que te encuentras ante una peli de Serie B, rodada con escasos recursos y con un elenco de actores a lo Paris Hilton en La Casa de Cera. Hoy, la peli que quiero presentaros es Habitación 333, un tipo de filme del que ya se han hecho millones y que, encima, no se esfuerza ni lo más mínimo por agradar, por dar miedo... ¡Ni por nada! La carátula es bastante buena, asusta mil veces más que el contenido de la peli, que de creíble tiene poco. De hecho, el argumento no pasa de 'grupo de amigos que se adentra en un lugar indebido y que van cayendo como moscas porque parecen poco avispados.'

En todo momento, se nos comenta que algunos hospitales carecen de planta trece... En el hospital Santa Mira (el de la peli) no debía haber existido nunca la tercera, y ésto es algo que descubrirá un grupo de estudiantes que se queda atrapado en este hospital la noche de halloween (lo típico: entramos y jugamos un rato a asustarnos...). Sin darse cuenta, los jóvenes se adentrarán en los misterios que se ocultan en el sanatorio, sobrepasando los límites que se esconden en la planta tercera donde convive el mundo de los vivos y los muertos...


El escenario de la película no puede ser mejor: un hospital lúgubre y que se cae a trozos, pero tampoco puede estar más desaprovechado. Hubiese dado muchísimo juego, sin duda... Y todo ello por no hablar de Dakota Fanning (creo que es ella), la niña que aparece a lo largo de toda la película... De hecho, ni siquiera se aclara por qué aparece en todas partes: deduces que murió allí por alguna razón, pero tampoco eres capaz de concretarla... ¡Tampoco puedo saber si es ella o no porque no alza la cara en prácticamente ningún momento!

Es una pena que el resultado haya sido tan insípido... No es detestable, pero tampoco una obra maestra... Esto es crítica positiva de cine: creo que ya la he puesto bastante a parir y tampoco era esa mi intención. Los efectos especiales son del montón; ésto y la multiplicidad de defectos que la convierten en una película pasable, que es capaz de hacerte reir un rato pensando en el tiempo perdido mientras la estás viendo.

domingo, 5 de septiembre de 2010

Brothers

Últimamente me sale Afganistán hasta en la sopa (¡qué cosas tiene la vida!), y es por ello por lo que me decidí a ver esta película: Brothers, un dramón de tres pares de narices donde hay militares, guerra, sufrimiento y gente mala. Con un elenco maravilloso formado por Jake Gyllenhaal, Natalie Portman o Tobey Maguire (nuestro queridísimo Spiderman de los últimos tiempos) se desarrolla una trama que, aunque un tanto insípida, queda perfectamente adecentada con las interpretaciones magistrales, sobre todo la de Maguire en el papel de un militar que acaba roto emocionalmente tras sobrevivir a las peores calamidades en un país en guerra.

La historia en sí no es más que un remake del film danés de Susanne Bier, Brothers (Brødre), de 2004. Al principio, se nos presenta al capitán Sam Cahill (Tobey Maguire), un condecorado marine, que es enviado a combatir en Afganistán. Allí sufrirá un grave accidente y, tras meses de búsqueda, el gobierno le declara fallecido o desaparecido. Tras saber la noticia, su hermano pequeño Tommy (Jake Gyllenhaal) se queda en Estados Unidos, cuidando de su cuñada Grace (Natalie Portman) y sus sobrinos; Tommy siempre fue la antítesis de su hermano (cárceles, alcohol, drogas, etc.), pero conseguirá consolar a la mujer e hijo de su hermano y, con el tiempo, ganarse el cariño y el amor de ellos hasta tal punto de sustituir a su hermano como marido y como padre. 


El problema llegará cuando, un día reciban una noticia inesperada, cuyas consecuencias sacudirán la unidad de la familia...: Sam está vivo... Ha tenido que cometer verdaderas atrocidades para regresar al lado de los suyos, pero ahora nada será como antes... Emocionalmente está destrozado, ya no es el Sam que era...

El final del filme quizá sea, a la vez, lo más intuitivo y sorprendente que jamás he visto: cuando parece que va a suceder algo que, aunque doloroso, sería lo más aceptado por las mayorías, un giro de guión logrará cambiar nuestras espectativas. Quizá no consigue un realismo extremo (propio de peliculones bélicos como Bravo Two Zero), pero logrará tocaros el corazón... De hecho, es capaz de mostrar no a los ganadores, sino a los verdaderos perdedores de la guerra (además de los que fallecen).

Además de recomendarla, os dejo con una duda existencial... El talibán que habla castellano... ¿No es Néstor Carbonell, el 'tío con los ojos pintados' o, mejor dicho, Richard, en Lost?

sábado, 4 de septiembre de 2010

Tenías que ser Tú

¿Cómo te sentirías si vas a pedirle la mano a tu novio de toda la vida, te pasan mil calamidades en el camino y, además, encuentras al hombre de tus sueños? 'Oh, qué bonito...' es la primera frase que te vendría a la cabeza cuando ves una película como ésta. Humor y romanticismo se unen para dar lugar a Tenías Que Ser Tú (penosa traducción de Leap Year, su título original), una comedia romántica (supuestamente) donde se nos explica una antigua tradición irlandesa donde las mujeres que quieran casarse deben esperar a los años bisiestos, concretamente al 29 de Febrero, para pedir matrimonio a sus novios y recibir un sí.

Con la mencionada tradición hay de sobra para un buen argumento, en el que Anna, que lleva cuatro años saliendo con Jeremy, ya se ha cansado de esperar a que él le proponga matrimonio. Coincidiendo con el viaje de su novio a Dublín, la joven descubre que en Irlanda existe una leyenda según la cual las mujeres pueden pedir la mano de los hombres sólo los 29 de Febrero, en los años bisiestos. Anna decide abandonar Boston para cumplir con esta vieja tradición, pero la mala suerte se ceba con ella y termina perdiéndose. Declan, un tipo arisco que conocerá en un sucio pub, se convertirá en su única ayuda... Lo que no sabía Anna es que Declan llegaría a abrirle los ojos al verdadero amor...


Una película bastante sexista y repleta de topicazos como casas, pero que logra la finalidad para la que fue creada: que el telespectador diga repita hasta la saciedad la onomatopeya 'oooh.' ¿Y por qué? Porque el género 'comedia' brilla por su ausencia, llegando a indigestar con tanto romanticismo forzado. También debo decir que, aunque cierto es que ya son cientos las películas por el estilo las que podemos encontrar en una filmoteca, la fotografía y la escena de esta película de penosa traducción titular (¿lo he dicho ya?) son sublimes, y los parajes, maravillosos y románticos (un punto, sin duda, más a su favor: el turismo por Irlanda). Los actores son guapos a rabiar, además de talentosos... Les han dicho que se comporten como enamorados quinceañeros en plan 'te quiero, no te quiero' y así lo han hecho.

La película entretiene, y eso es de lo que se trata ¿no? Totalmente recomendada para los fans del género romanticón.

martes, 31 de agosto de 2010

Los Fantasmas de mis Ex

¿Os apetece una comedia romántica? Hoy regresamos con una muy reciente...: Los Fantasmas de mis Ex, típico filme sobre uno de esos 'hombres casanova' sin remedio que alternan varias conquistas a la vez y dejan a sus novias por teléfono (o por videoconferencia, que ya hemos evolucionado en el tiempo...). Lo más llamativo de la peli es que guarda una importantísima similitud con 'Cuento de Navidad', de Charles Dickens, donde tres fantasmas (pasado, presente y futuro) serán capaces de hacer cambiar de parecer al protagonista en su visión de que el amor no existe y que lo importante es disfrutar la vida.

El argumento es facilón de comprender: Connor Mead (Matthew McConaughey) es un fotógrafo sin escrúpulos. Le encantan las mujeres, pero jamás inicia relaciones estables: prefiere la libertad es capaz de pensar, mientras tanto, cuál será su próximo objetivo. Paul (Breckin Meyer), el hermano de Connor, es la cara opuesta de la moneda: él sí cree en el amor y, de hecho, va a casarse. Pero el día antes de la boda, Connor hace gala de su sarcasmo y se carga la ceremonia, desanimando a Paul y a una amiga de la infancia llamada Jenny (Jennifer Garner).


Como castigo ante su egoista comportamiento, Connor recibe la llamada del fantasma de su tío Wayne (Michael Douglas), quien le advierte de que en las próximas horas será visitado por los espectros de sus ex novias: las del pasado, las del presente y las del futuro; es decir, una jovencita ochentera que fue su novia en la juventud, su actual secretaria a la que no puede considerarse una de sus amantes y una misteriosa belleza que viene del futuro. Todo ello le ayudará a cambiar su visión acerca del amor y a aflorar sentimientos que creía totalmente olvidados...

El reparto es magistral: todos y cada uno de los actores (desde los más conocidos a lo menos) son capaces de provocarnos las sensaciones que pretenden causar: secuencias de humor que roza lo absurdo en una historia de amor que será capaz de entretener al telespectador a base de bien. La película en sí tampoco tiene nada de especial: es una calca más del género 'comedia romántica' al que estamos acostumbrados, pero el cual a mí no me cansa en absoluto; tiene todos los ingredientes necesarios para agradar, desde un buen reparto hasta un argumento entretenido.

¿Qué más se puede pedir? Es ideal para una tarde de domingo, aunque no os la recomiendo si estáis hartos de ver películas por el estilo... Lo que más me ha sorprendido, quizás, es el papel de Michael Douglas en la peli, al más puro estilo Jacob Maley de la versión original de Dickens. No me imaginaba al grandísimo interpretando papeles de este tipo... De duro ha pasado a blandito en menos de nada (será cosa de la edad).

A verla se ha dicho... Os dejo con el tráiler:

lunes, 30 de agosto de 2010

1408

Hacía mucho, pero que mucho tiempo que le tenía echado el ojo a esta película pero, por múltiples circunstancias, siempre la había dejado aparcada... Además de un muy interesante reparto, el filme 1408 destaca por su argumento: de primeras, puede parecer la típica novela de terror adaptada al cine con puntos de 'cojera' (como la mayoría de adaptaciones llevadas a cabo hasta la fecha), pero lo que no podía esperar es que el presente relato corto de Stephen King iba a dar tanto de sí... De todos modos, imaginaba algo terrorífico (más que nada porque así la catalogan), pero el filme no pasa de un simple thriller con buenos momentos de tensión.

Basada, como ya he comentado, en un relato de Stephen King, la película cuenta la historia de un novelista de terror (John Cusack) que sólo cree en aquello que ven sus ojos. Tras dedicarse a desacreditar fenomenos paranormales ocurridos en supuestas casas fantasmas, él no tiene prueba alguna de la existencia de vida más allá de la muerte. Sin embargo, todo cambiará cuando entre en la habitación 1408 del Hotel Dolphin, la cual tiene un índice de mortalidad tan alto entre sus huéspedes que han decidido cerrarla al público (56 muertes en total, tanto naturales como suicidos de lo más atroces). Cusack, que no cree en estas cosas, será capaz de encerrarse una noche completa en la 1408 con la finalidad de desmontar el mito... Lo que no esperaba es que, allí, deberá enfrentarse a sus fantasmas del pasado y a sus miedos más profundos...


De lo que no hay duda es de que tanto John Cusack como Samuel L. Jackson realizan una interpretación magistral, cada cual ocupando el rol que se le asigna. Porque, eso sí... Debemos felicitar a su director por haber conseguido mantener la atención del telespectador con dos únicos personajes, los cuales finalmente se transforman en uno (el escritor y sus miedos). Cierto es que muchas escenas podrían ser perfectamente recortadas, ya que rozan lo cómico (nieve en la habitación, aparición del padre, naufragio con un barco imaginario, etc.), pero, aún así, nos hallamos ante un filme interesante, que logrará manteneros en tensión durante la mayor parte del tiempo. Y digo 'la mayor parte' porque no soy fan del final: me parece un tanto aburrido y desasosegado... Le falta un poco de 'sal', la verdad.

De todos modos, la producción para mí roza el notable alto.

domingo, 8 de agosto de 2010

Origen

Origen es de las pocas pelis con las que sientes que has aprovechado bien cada céntimo invertido en la entrada. Y es que, desde Memento (obra maestra), cada película de Christopher Nolan se convierte en un acontecimiento ineludible. En este caso, el director inglés ha unido sus fuerzas con el actor más en forma del momento, Leo Di Caprio (que ojo tiene este chico para involucrarse en buenos proyectos) para crear una obra que, seguro marcará un antes y un después. Si hubiera que definir la película como mezcla de varias (me encanta hacer esto) sería algo así como:
Memento
+ Matrix + Pesadilla en Elm Street. Memento por jugar con los entresijos de la mente, Matrix por sus efectos especiales (se quedan en mantillas al lado de los de Origen) y Pesadilla en Elm Street por la importancia de los sueños.

Como me gusta poco spoilear las películas, no voy a desvelar mucho de la trama, solo decir que desde el primer minuto Nolan te transporta por los paisajes mentales de Di Caprio y su banda, que se encargan de inocular en el subconsciente de la persona deseada una serie de ideas para modificar el comportamiento de la misma a través de una serie de submundos paralelos o subcapas de la mente. Un viaje alucinante en el que destacan por su actuación sobre todo Joseph Gordon-Levitt (500 días juntos) y la francesa Marion Cotillard (Nine). Otros rostros famosos como Michael Caine, Cillian Murphy, Ken Watanabe (todos ellos aparecen en la última saga de Batman by Nolan) o la incipiente Ellen Page(Juno) conforman un reparto sobresaliente apoyado en una excelente banda sonora.

De las pocas notas negativas de este thriller de ciencia ficción es la duración de la cinta, dos horas y media, quizá un tijeretazo a algunas escenas de acción le habrían sentado mejor a este verdadero peliculón. Para mí, mejor película de este 2010 junto con la inquietante (también de Di Caprio casualmente) Shutter Island.

miércoles, 28 de julio de 2010

Medidas Extraordinarias

Hacía mucho tiempo que tenía ganas de 'hincarle el diente' a esta película: la vi anunciar cuando fui al cine a ver Los Hombres que Miraban Fijamente a las Cabras y debo confesar que el argumento de ésta me parecía muchísimo más interesante. Tenía toda la pinta de exaltar el efecto lacrimógeno a base de lo que parecían ser hechos reales, y a mí esas cosas me vuelven loca. Pues, además de elenco de actores para dejar la boca abierta, Medidas Extraordinarias sorprende por la escasa dureza de las imágenes (la cual, en estos casos, se agradece): típico relato de niños gravemente enfermos y de unos padres que son capaces de todo para salvar sus vidas.

El argumento es fácil de comprender: John Crowley (Brendan Fraser), de clase obrera en sus orígenes, había conseguido finalmente saborear el éxito en el mundo empresarial americano: apoyado por su bella esposa Aileen (Keri Russel) y sus tres hijos, John inicia su carrera hacia el éxito. Pero cuando ésta comienza a despegar, se ve obligado a detenerla al enterarse de que a sus dos hijos pequeños, Megan y Patrick, se les ha diagnosticado una enfermedad incurable: la enfermedad de Pompe, que atrofia los músculos hasta provocar la muerte a los 9 años como máximo. Con su mujer siempre a su lado, John se asociará con un científico brillante pero poco apreciado y anti-convencional: el Dr. Robert Stonehill (Harrison Ford). Conducidos por diferentes razones, juntos crean una compañía biotécnica, donde uno quiere encontrar la cura que salve la vida de sus hijos y el otro busca conseguir probarse a sí mismo y sus teorías científicas. Esta extraña alianza termina desembocando en un respeto mutuo, mientras luchan contra el sistema médico y empresarial.


Sin embargo, en el último minuto, cuando parece que se ha encontrado una solución, la relación entre ambos se enfrenta a la prueba final, cuyas consecuencias afectará al destino de los hijos de John. Desde luego, esta es la mejor parte de la película, y desde aquí hasta el final es donde el argumento logra mantener al espectador con los ojos pegados a la pantalla y sintiendo algo parecido a un 'sinvivir.'

La interpretación de todos los actores es magistral: Brendan Fraser, por ejemplo, da vida a un padre épico, capaz de recorrer el mundo por salvar la vida de sus hijos a contrarreloj, siempre apoyado en su mujer, Keri Russel, que sabe interpretar a una mujer fuerte, capaz de permanecer al lado de sus hijos y de movilizar los hilos que hagan falta para salvar sus vidas. El carácter de Harrison Ford como Dr. Stonehill es una bomba explosiva en el argumento: cada una de sus palabras corta como si fuese un cuchillo, y no sabe muy bien tratar con niños, pero esa forma de ser juega un papel muy importante, dándole vida al argumento. De hecho, da un coraje tremendo cuando parece que hay que echar una instancia para contactar con él...

Además de ser un filme totalmente recomendado, dan unas ganas tremendas de tener un peluche de Bob Esponja para darle besos, :). Si lo véis, no olvidés pasar por aquí para comentar... :)

sábado, 24 de julio de 2010

Tensión Sexual No Resuelta

Hoy, buscando una comedia verdaderamente gamberra, he topado de bruces con Tensión Sexual No Resuelta, una españolada de 90 minutos de duración exactos donde las risas del telespectador cobran todo el protagonismo en lo que parecía ser lo que, comúnmente, llamamos 'castaña pilonga.' Sin embargo, cuál ha sido mi sorpresa al comprobar que esta película que se desarrolla a modo 'documental' consigue, mediante las más grandes tonterías, hacerte pasar un buen rato a base de topicazos de tamaño extra-grande.

La película parece una gran casualidad: Celeste (Salomé Jiménez), novia de Juanjo (Fele Martínez, interpretando a un aburrido profesor universitario), conoce a Jazz (Norma Ruiz), afamada escritora, en una librería... Tras una larga conversación, Jazz consigue hacer confesar a Celeste que su vida sexual con el que será su futuro marido no está plena, por lo que la 'ayudará' a que esto deje de ser así (buscándole amantes). El elegido será 'el Nardo' (Miguel Ángel Muñoz), el típico 'heavy chungo' por el que Celeste perderá la cabeza (sexualmente hablando). Juanjo será abandonado por su novia y, convencido de que está siendo manipulada, persuade a su alumno más caradura, Nico (Adam Jezierski), para que le ayude a recuperar a su antiguo amor. Sin embargo, lo que parecía un plan sencillo terminará convirtiéndose en un juego perverso o, quizás, romántico... Aunque yo creo que ambas cosas.


Toda la historia contará con un narrador, Lucía, papel interpretado por la famosa Pilar Rubio. Este narrador no aparece en el filme porque sí: todos y cada uno de los personajes tienen un cometido y una motivación claros que es posible averiguar conforme se desarrolla el argumento. A lo largo de la trama aparecerán, también, numerosos personajes que jugarán un papel muy importante de cara al final: desde Rebeca (Amaia Salamanca), alumna enamorada hasta la médula de Juanjo, hasta Santiago Segura como el 'friki-pinchamóviles' o el gran Joaquín Reyes como Edu, un actor de teatro utilizado de la manera más surrealista. Muy buen papel también el de Adam Jezierski, al que ya conocemos por la afamada serie adolescentil Física o Química: se le dan muy bien las representaciones en plan 'macarra caradura.'

Es una película que no podéis dejar de ver... Aunque un tanto predecible, no por ello deja de ser graciosa. Desde luego, los papeles fugaces de Joaquín Reyes o Santiago Segura le ponen 'salsa' al asunto, que ya de por sí puede resultar un tanto absurdo porque sí y, sobre todo, divertidísimo. Además, como buena película española, no le faltan escenas de sexo explícito a cada quince minutos, y por no hablar de las palabras malsonantes... Pero, aún así, la considero indispensable.

¿Un vistazo al tráiler?

viernes, 23 de julio de 2010

El Tren de las 3:10

No me considero fan del western, ni de los clásicos, ni de los modernos. Los primeros porque los considero exclusividad de mi abuelo y los segundos porque quizá no haya tanta oferta hoy en día como para poder engancharse.

Y eso que las pocas que he visto (Sin Perdón, Wyatt Earp, etc.) me han parecido bastante buenas (sobre todo la de Clint Eastwood) pero en ningún momento he llegado a sentir la necesidad de querer ver más pelis de este género.

Remake de un clásico de 1957 (3:10 to Yuma), la cinta funciona en todo momento por dos motivos:

1-La magnífica interpretación de dos ases en lo suyo: Russell Crowe y, sobre todo, Christian Bale. El primero en un papel que le viene como anillo al dedo. Ben Wade, un forajido, un asesino de sangre fría y corazón caliente. A Crowe no le hace falta poner cara de malo, ya la tiene, así que ya tiene un 50 % de la interpretación conseguida.

Y que decir de Christian Bale. Quien iba a imaginar que el niño de El Imperio del Sol iba a crecer (físicamente y artísticamente) de esa manera. Hay que reconocer que a veces no escoge sus papeles muy bien pero bueno, hay está su espeluznante interpretación en la escabrosa e inquietante El Maquinista (recomendadísima) o en la nueva saga de Batman. Soberbio.

Bale es un ranchero que se ve obligado a escoltar a Crowe hasta la polvorienta ciudad desde la que sale el tren de las 3:10 con destino a la cárcel de Yuma.

2-El duelo psicológico presente durante todo el metraje entre los personajes principales y la sensación de claustrofobia y acorralamiento en la que desemboca la última parte del film.

jueves, 15 de julio de 2010

Luna Nueva

Debo reconocer que acabé viendo la primera parte de esta saga en la gran pantalla... Supongo que la curiosidad y el 'ruido' que hacía la gente que la veía pudieron conmigo. Pero con Luna Nueva no sucedió igual... Me dije: 'Seguro que es como la primera, repleta de vampiros fluorescentes y con menos sangre que la pata de un canario... Espérate, Vero, que seguro que la echan en la tele pronto.' Ha tenido que pasar casi un año para ello, pero tampoco es que la haya echado de menos... Es una más en la saga, y creo que con menos argumento que la primera. Creo que lo único que vale la pena es ver a ese hombre-lobo anabolizado sin camiseta...

Si en la primera parte parecía que vampiro y chica guapa iban a permanecer juntos para siempre, esta vez, Edward Cullen (Robert Pattinson) decide abandonar a Bella Swan (Kristen Stewart) para mantenerla alejada de los peligros del mundo vampírico. Cómo no, Bella lo pasará muy mal (normal, a mí me abandona un vampiro como ese y también lo sentiría mucho...), así que buscará la ayuda de Jacob Black (Taylor Lautner), su amigo de la infancia y miembro de la misteriosa tribu quileute. Pero los peligros siguen acechando a la joven: nuevas y asombrosas criaturas sobrenaturales se cruzarán en su camino, y Bella sólo contará con el apoyo del cercano e irresistible Jacob. Repentinamente, Bella se encuentra inmersa en el mundo de los hombres-lobo, ancestrales enemigos de los vampiros, y su lealtad es puesta a prueba...


Bajo mi punto de vista, la saga se estanca aquí... No sé cómo sucederá en las novelas originales (no las he leído), pero en Luna Nueva la historia se limita con ganas. El romance iniciado por Bella y Cullen en Crepúsculo logra poner 'la miel en los labios' del telespectador a base de bien, y esa chispa se pierde claramente ahora. Parece que quieren retomar ese romance, pero ahora entre Bella y Jacob, pero el resultado no es el mismo, ya que ni siquiera se ve un beso entre ellos. El argumento es muchísimo más pobre que en la primera parte, y deja con un extraño sabor de boca a todos aquellos que no hemos leído los libros... Más bien te deja nulo, sin pensamientos y diciendo: '¿qué hago delante de la tele?'

De todos modos, y aunque yo piense de este modo, cada una de las películas de la 'Saga Crepúsculo' serán las más esperadas del año y con diferencia. Que sean mejores o peores... Para gustos los colores: para mí, son el típico filme rosa, pasteloso y adolescentil (¡pedazo de palabra!), que es capaz de agradar a públicos de todas las edades gracias al romanticismo propio de una telenovela venezolana estilo 'te quiero, no te quiero' y la belleza externa más que evidente de sus personajes.

Os invito a verla sólo por ver sin camiseta al lobazo ese, que parece que le han dado de comer muchos pucheros de una película a otra... Además, cuando lo veáis con el pelo corto diréis la típica frase: 'Madre mía... Eres como Calimero... ¿Tenías todo eso debajo del cascarón...?', y reiréis como adolescentes, jajaja.

martes, 13 de julio de 2010

Precious

Me quito el sombrero ante esta obra maestra; es tan sumamente dura y realista que me eriza la piel. Precious, sí... Ese filme, cuyo título original es Precious: Based on the Novel 'Push' by Sapphire, refleja la realidad tan desgarradora de Harlem, uno de los barrios más pobres de Nueva York, de la mano de Claricee Precious, una adolescente llena de topicazos con una desgraciadísima vida. El argumento está repleto de caras famosas y conocidísimas: Gabourey Sidibe, como el personaje que le da título a la película, Mo'nique (su madre), Paula Patton (su profesora), Mariah Carey (asistente social) y Lenny Kravitz (enfermero).

Sin más, se nos describe la historia de la adolescente Clareece 'Precious' Jones (Gabourey Sidibe), una chica negra, que no sabe leer ni escribir, agobiada e insultada constantemente por su madre (Mo’Nique), con un gran sobrepeso y embarazada de su segundo hijo, que no es más que fruto de los abusos sufridos por su padre ausente. Es expulsada del colegio por las normas referentes a los embarazos de los estudiantes. A pesar de todo, la directora del centro la apunta a una escuela alternativa para intentar encauzar el rumbo de su vida. Su nueva profesora, Blu Rain (Paula Patton), por primera vez, tratará a Precious de una manera diferente, confiando en sus posibilidades.


Quizá sea cierto lo que dicen muchos, que es una película sobrevalorada... Puede que sea verdad, aunque cumple perfectamente con las expectativas. De hecho, ¡ha sido ganadora de algún que otro premio! Por algo será, ¿no? Tiene momentos que podrían hacernos llorar a 'moco tendido', bastante logrados, aunque el papel de la protagonista (Gabourey Sidibe) no me ha terminado de convencer: su actitud inexpresiva y desaliñada a lo largo de toda la película me ha llevado a pensar en sí el papel consiste en eso o, simplemente, la chica lo ha interpretado con 0 ganas (que también puede ser). Además, a veces es tan sumamente lenta que podrías tirarte de los pelos... Hay interpretaciones magistrales, pero no deja de ser una película repleta de tópicos... No es tan buena como nos han hecho creer, no tiene un final espectacular, aunque, y ante eso me quito el sombrero, la protagonista es un afán de superación, demostrando que la 'resiliencia' puede crearse.

Recomendada si te gustan las pelis con vinculación a temas sociales. Ahí va el tráiler en español...

jueves, 8 de julio de 2010

La Decisión de Anne

Un buen elenco de actores y un argumento potente... La Decisión de Anne tiene todos los ingredientes para ganarse el reconocimiento de los paladares más exigentes. Es una película conmovedora hasta la saciedad, con unas interpretaciones estelares y que no escatima en absoluto en el realismo de las escenas, exaltando siempre el 'efecto lacrimógeno.' Tremendamente ética y educativa, exageradamente emotiva y un papel central por parte de Abigail Breslin más que destacable. Un filme que da mucho que pensar, que invita a la reflexión continuamente.

El argumento, en principio, parece básico: la vida de Sara (Cameron Diaz) y Brian Fitzgerald (Jason Patric), padres de un hijo y de Kate (Sofía Vassilieva), una niña de dos años, cambia radicalmente cuando a la pequeña le diagnostican una leucemia. La única esperanza de los padres es tener otro niño para salvar la vida de Kate. Para algunas personas, estos temas de ingeniería genética generarían preguntas morales y éticas; para los Fitzgerald, y para Sara en particular, no existe ninguna otra opción sino hacer todo lo que se pueda para asegurar la vida de Kate. Y lo que sea es Anne.

Kate y Anne (Abigail Breslin) comparten una relación aún más cercana que la de la mayoría de las hermanas. Aunque Kate es mayor, ella confía en su joven hermana; de hecho, su vida depende de Anne. A lo largo de sus jóvenes vidas, las hermanas pasan por diversos procedimientos médicos y estancias en el hospital, lo que no es sino una parte de la vida de una familia unida. 


Sara, esposa y madre abnegada que deja su carrera como abogado para cuidar a su hija, a veces se siente perdida dentro del papel que ha tomado en su esfuerzo por salvar a Kate. Su marido Brian, de gran fortaleza y apoyo moral, a menudo se vuelve totalmente pasivo ante la fuerza y la determinación de su esposa. Y el único hijo varón que tienen, Jesse (Evan Ellingson), queda ocasionalmente relegado a un segundo plano, ya que Kate y Anne ocupan el centro de todo. Hasta que Anne, que ahora tiene 11 años de edad, dice 'no.' En busca de 'emancipación médica' (un término poco conocido hasta ahora), contrata a su propio abogado (Alec Baldwin), e inicia un proceso legal que divide a familia y que, sobre todo, podría dejar rápidamente al débil cuerpo de Kate en manos del destino.

Destaca, en todo momento, la escasa sutilidad... Es directa a más no poder, buscando una vuelta de tuerca más a cada inciso, haciendo llorar y retirar la mirada en el 80% de sus escenas. Cada personaje es de vital importancia en este rompecabezas: una madre luchadora, un padre fuerte y menos expresivo, una hermana que sería capaz de darlo todo, un hermano con dislexia porque nadie se ha preocupado de su educación, un abogado con un 91% de éxito... ¡Incluso un novio para Kate (Taylor, interpretado por el guapísimo Thomas Dekker)! Todo encaja en esta película basada en una novela de Jodi Picoult, donde el final es totalmente diferente (desgraciado igual, pero diferente).

De la mano del mismo director que El Diario de Noa (Cassavettes) llega La Decisión de Anne, un filme que parece que su única pretensión es hacernos llorar como descosidos en salas llenas de desconocidos. Menos mal que ya la podemos ver en casa... Os dejo con el tráiler: 

miércoles, 7 de julio de 2010

An Education (La Educación)

¡Un peliculón, si señor! No esperaba gran cosa tras ver el tráiler: me dije que apenas llegaría a un drama romanticón del montón, de esos que hay miles y que se emiten cada tarde de sábado en lugar de una Telenovela... Pero no, me equivoqué por completo (¡las apariencias engañan!). An Education es romántica, eso sí, pero maravillosamente entretenida, donde cada escena está cuidada al mínimo detalle, perfectamente bien organizada, con unos guiones soberbios y un lenguaje exquisito. Una dulzura casi sobrenatural y una elegante fotografía rodean a Cary Mulligan, que ejerce un papel central muy luminoso y fino.

La película se desarrolla allá por el año 1961, y la atractiva y brillante estudiante de 16 años Jenny (Carey Mulligan), que vive en los tranquilos suburbios londinenses, sólo piensa en estudiar para poder ir a Oxford. Pero también es conciente de que está en plena era de efervescencia de la cultura de los 60, así que su mundo se tambalea cuando un día conoce a Brit (Peter Sarsgaard), un tipo seductor de 35 años. Brit comenzará a cortejarla con cenas elegantes, clubs y viajes junto a sus divertidos amigos Danny (Dominic Cooper) y Helen (Rosamund Pike), poniendo a Jenny en un dilema sobre si en el futuro deberá seguir con Brit y su ajetreada vida, o bien ir a la Universidad. 

 
Basada en el diario autobiográfico de la periodista Lynn Barber, el final de este filme es más o menos sorprendente, depende de quién lo mire... Además, el tema central de la película ('señor mayor enamorando a una jovencita') es una tremendísima provocación, aunque muy bien disfrazada de elegancia para la ocasión.

Francamente, me molesta mucho la forma en la que se compara el hecho de 'estudiar una carrera en Oxford' (aunque en España no se comprenda el tremendo alcance de esa acción) con 'tener un marido rico.' ¿Hasta qué punto se frivoliza con esos aspectos? ¿No será mucho mejor tener estudios? Porque, dada la comparación, yo también hubiese preferido que un hombretón como Peter Sarsgaard me llevase de fiesta a pasarme la vida estudiando... Demasiado estereotipada, al fin y al cabo. Exquisita y elegante, pero estereotipada. 

Incasablemente recomendada... Una interpretación magistral también, aunque escasa, por parte de Emma Thomson, como madre de la protagonista.

Hierro

La cada vez más esquelética Elena Anaya, protagoniza este drama/thriller de terror psicológico con el que debuta el director español Gabe Ibañez.

El argumento no es que sea innovador de la leche, la verdad, SPOILER que a una madre le desaparezca su hijo está bastante trillado, ciertamente FIN SPOILER.

Una sensación de estar viviendo un sueño recorre todo el metraje de la película, posiblemente causado por la soledad de Elena Anaya (se llevó este año de Sitges el premio a la mejor actriz por este film), trabajadora de un acuario y un personaje atormentado que lleva todo el peso de la cinta, y eso que casi no habla dos frases seguidas con ningún personaje más.

Mayor parte de la culpa de que la peli mantenga su interés es por la magnífica fotografía que hace de Hierro, la isla canaria, un personaje más de la trama, oscuros paisajes de rocas y arenas volcánicas que hacen subir como la espuma los niveles de inquietud durante el metraje de la película. Bueno eso, y el lúgubre y solitario ferry.


Que sea una película de atmósferas en lugar de una con más chicha, desmerece un poco el resultado final de la misma, y más después de ese cierre de historia bastante tramposo a mi parecer. Todo lo dicho no quita para que sea una propuesta atractiva para pasar hora y media delante de la tele, (bueno, poco menos de hora y media) metiéndonos en el pellejo de la protagonista, y a ratos, pasándolo mal, que en el fondo es lo que nos gusta.

domingo, 4 de julio de 2010

[REC]2

Tuve la oportunidad de ver esta película en la gran pantalla, y no sé por qué, me apeteció reverla: quería volver a revivir momentos de terror, de diversión... Todo ese 'carrusel de emociones' que en algún momento citaron Balagueró y Plaza. Y así fue: las películas de infectados me encantan (no sé si es que me estoy volviendo un tanto masoca), no son precisamente un ejemplo a seguir, pero son bastante entretenidas. [REC]2 pretende seguir los pasos de la primera parte, donde todo se dejaba a medias y apenas se podían intuir los tintes religiosos...

Este filme se desarrolla intuyendo que han pasado tan sólo quince minutos desde que las autoridades perdieron contacto con las personas encerradas en este edificio barcelonés en cuarentena, y nadie sabe exactamente que ocurre en su interior. Fuera reina el caos...: todo el edificio ha quedado aislado a través de unos plásticos, los transeúntes gritan y un nervioso padre de una niña lucha contra las fuerzas de seguridad para llevar unos antibióticos a su hija pequeña, que está dentro del edificio... Un comando GEO se adentrará en el interior de la casa para controlar la situación y determinar que está pasando dentro, acompañados de un presunto técnico de sanidad. Se trata de una misión aparentemente rápida y fácil, pero ya se sabe... A veces, las apariencias engañan... No tienen ni idea del ejército de infectados que les está esperando dentro, además de unos traviesos jóvenes que sólo buscan 'emociones fuertes.'

Se trata de una película donde es posible saltar de sopetón del sillón, aunque recuerdo más sobresaltos en la primera parte. Además, esta vez se pone en juego un nuevo elemento, el cual he mencionado un par de párrafos más atrás: el tema religioso. Sin duda, un gran aporte, que conjuga a la perfección con el resto de elementos, personajes y nociones fantásticas que aparecerán con el desarrollo del filme. Este pequeño y, a la vez, gran componente hace muy difícil el remake americano (Quarantine 2, para ser más exactos): para los que la hayáis visto, recordaréis que, además de ser mucho menos sanguinaria (al menos bajo mi percepción), el final era mucho más creíble, ya que el famoso 'virus de la rabia' era justo eso, y nada de posesiones infernales.


Puertas que aparecen y desaparecen con los efectos de la luz, muestras de sangre de una endemoniada niña Medeiros y una 'supuestamente' asustadísima Ángela Vidal (Manuela Velasco) que reaparece casi al final, suponen un conjunto casi perfecto para que los telespectadores, además de miedo, experimenten mil emociones más al segundo.

Al fin y al cabo, este nuevo estilo de hacer películas a lo 'cámara en mano' está triunfando mundialmente. Pero [REC]2 sabe donde poner la cámara en cada momento, aún con el inconveniente de que, supuestamente, son pequeñas cámaras ubicadas en los cascos de los GEO. Gore, gore y más gore, seguido de aquello llamado terror psicológico, dan lugar a un filme como éste, donde la iluminación es adecuada a la temática y tiene muy buena puesta en escena.

Un tanto 'fantasiosa', pero recomendable al máximo... Muy buena película.

Saludos.

sábado, 3 de julio de 2010

El Caso Daley

Creo que nos encontramos ante una de esas películas de 'Serie B' que no mucha gente conoce... Es normal, tampoco se ha publicitado en exceso. Estoy hablando de El Caso Daley, un filme de 2006 con un argumento atractivo bastante estropeado por el desarrollo tan lento de la misma. Digamos que todo comienza cuando Lydie Crane (Tilda Swinton), una psicóloga forense embarazada, es contratada para averiguar la verdad que se esconde en el caso de la joven de 16 años Stephanie Daley (Amber Tamblyn), acusada de ocultar su embarazo y matar a su bebé.

En la historia entrarán en juego otros múltiples factores, como los justificados miedos de Lydie, la psicóloga, que a sus 29 semanas de embarazo no puede dejar de pensar que sufrió un aborto anteriormente a las 23. Quizá por ese motivo la han contratado a ella y no a otra persona para trabajar con Stephanie (supongo que por lo de la empatía y demás, aunque tampoco se explicita). También juega un papel muy importante el hecho de que, paralelamente, el matrimonio de Lydie hace aguas, al igual que el de los padres de Stephanie...

La película en sí tiene algunos defectos importantes. Por ejemplo, el carácter de Stephanie es bastante llamativo: en muchas ocasiones, hace pensar que, o es demasiado infantil, o padece algún tipo de trastorno... De hecho, en el momento de mantener relaciones sexuales con el presunto padre del niño, parece no inmutarse de la importancia del acto... Ni siquiera parece comprender qué está sucediendo. Tampoco es que sea demasiado explícita en las sesiones con la psicóloga... No dice nada anormal, nada que no se sepa. Los padres tampoco aparecen en escena demasiado, cosa que se nota una barbaridad: ¿cómo, si es cierto todo lo que se está diciendo acerca de Stephanie, los padres tengan tan poca importancia?


No toméis absolutamente nada de lo anterior como un spoiler, ya que la película en sí no tiene más. No es que tenga la estructura típica de 'inicio-nudo-desenlace', no hay giros de guión ni un final espectacular... Simplemente se narran unos hechos si más pretensión que esa, el propio relato.

Totalmente recomendada si sois fans de los dramas de 'sábado por la tarde.' Para cerebros exigentes... Lo siento: esta no es vuestra película. No existe demasiada información de ella en Internet y ni siquiera aparece un tráiler en Youtube o Google Video. De hecho, la fotografía que aparece es una captura de mi VLC y resulta casi una 'misión imposible' el hecho de encontrar la carátula en algúna parte. No es decepcionante, se sabe perfectamente a qué atenerse cuando se ve una película como ésta.

Un saludo, :)

miércoles, 30 de junio de 2010

Nacidas para Sufrir

Soberbiamente realista... Eso es lo primero que este filme da que pensar. Con un elenco prestigioso y unas interpretaciones magníficas, nos sorprendía Nacidas para Sufrir el pasado 2009, de la mano del director español Miguel Albaladejo. Caras conocidas como Adriana Ozores, Malena Alterio, Mariola Fuentes, Petra Martínez o María Alfonsa Rosso nos hacen sumergirnos en una atmósfera cotidiana, perfectamente ambientada, que narra hechos donde el egoísmo está repugnanetemente presente en torno a un tema tan actual como es el matrimonio homosexual.

En primera instancia, se nos presenta a la tía Flora, de 72 años, una solterona de un pequeño pueblo que siempre ha estado al cuidado de sus familiares: su única hermana murió muy joven y le dejó tres sobrinas huerfanitas de las que también tuvo que ocuparse. Las tres sobrinas crecieron y se fueron del pueblo, y ahora Flora está asustada porque, al llegar a la vejez, ve que llega el momento en el cual tendrán cuidar de ella... Tiene miedo de que la lleven a la residencia donde trabaja una de ellas, así que su única salvación parece ser Purita: una joven que ha estado ayudándola en los últimos años a cuidar de sus ancianos parientes, y que es la única con la que siente en familia. Para Flora, la única forma de mantener a Purita a su lado sin rechistes es contrayendo matrimonio con ella... Pero todo dará un giro inesperado cuando los mayores de Purita también entren en escena...


Cualquier detallito desvelado en referencia a este filme sería un grandísimo spoiler, de modo que ahí queda la cosa. Quizá los diálogos son escasos y demasiado complejos, tanto que a veces parece que revivimos una obra de teatro, pero la imagen es capaz de solventar ese pequeño defectito... Además, la diferencia entre dos tipos de personas está perfectamente retratada: señoras mayores y egoístas, que son capaces de cualquier cosa para que sus 'necesidades' sean cubiertas, y las típicas buenazas de pueblo, tontas de remate y solteras, que parecen necesitar sentirse queridas, aunque para ello tengan que trabajar de sol a sol. Un drama con toques de comedia puntuales que no tiene desperdicio, vamos...

Un aplauso para el director... La recomiendo muchísimo... Sin ser un peliculón publicitada con bombo y platillo, puede calar en vuestros corazones. Os dejo con el trailer, para ver si os convenzo a echarle un vistazo... :)


Saludos.

martes, 29 de junio de 2010

La Huérfana

La Huérfana es un '¡ZAS, en toda la boca!' para todos aquellos que pensaban que se trataba de una peli de terror del montón... Ni mucho menos. De hecho, no conseguiría ubicarla dentro de éste género, ya que apenas te hace pasar "miedo" tal y como yo lo entiendo... Quizá sería un thriller, un buen thriller que sabe mantener la tensión justa en el espectador, dándole lo que el momento requiere, de un modo un tanto lento en cuanto al desarrollo, pero a través de una muy interesante trama que nada tiene que ver con lo sobrenatural (cosa que me parece una relativa novedad).

La Huérfana nos muestra cómo la trágica pérdida de su hijo aún no nacido ha dejado destrozados a Kate (Vera Farmiga) y John (Peter Sarsgaard), afectando sobre todo a la primera, que tiene horribles pesadillas y ve que su matrimonio hace aguas de manera descarada. En un esfuerzo por recuperar cierta normalidad en sus vidas, la pareja decide adoptar un niño, sintiéndose extrañamente atraídos por una niña llamada Esther (la jovencísima actriz Isabelle Fuhrman).

Sin embargo, en cuanto Esther llega a su hogar, empiezan a producirse una serie de acontecimientos alarmantes que hacen que Kate llegue a creer que algo malo pasa con Esther, que esa niña de aspecto totalmente angelical no es lo que aparenta. Preocupada por la seguridad de su familia, Kate trata de que John y los demás sean capaces de ver más allá de la dulce fachada de la niña, pero nadie le hace caso de manera inmediata...


Quizá ya habéis visto muchas películas de "niños diabólicos", y por ello ésta ya no os aporte nada nuevo, pero el final del filme es bastante sorprendente (aunque para muchos -incluida yo- sea predecible desde el principio): el giro inesperado de guión en la parte final puede dar mucho de qué hablar. Aspectos bastante currados serían la fotografía y la escena, o la propia vestimenta de la niña, que ya de por sí la convierte en un ser siniestro. Además, no está nada mal para ser fruto de un director español (Jaume Collet Serra).

¿Sería recomendable? Por supuesto, al menos por mi parte... No me apetece spoilear nada más, es una película muy fácil de fastidiar, así que os recomiendo que la veáis que, tras este hecho, hagáis vuestros comentarios.

Ideal para una tarde de domingo, para verla solo o acompañado (no temáis, que no es para tanto).

jueves, 24 de junio de 2010

500 Días Juntos

Marc Webb, director de algunos de los vídeos musicales de Snow Patrol o Counting Crows y encargado de las próximas películas de Spiderman, firma un debut que deslumbra por su ritmo vertiginoso y sus diálogos chispeantes, y todo apoyado por una banda sonora en clave indie que llena cada momento de la vida de los protagonistas; la fría Summer, una Zooey Deschanel (la chica de la infravalorada El Incidente) que habla con los ojos y un Joseph Gordon Levitt que da el tipo en el papel de indeciso enamorado.

La historia no tiene un orden cronólogico, es decir, lo mismo nos sitúa en el quinto día de los 500 que dura la relación que en el 328, una premisa que puede que no sea el súmum de la originalidad pero que es una de las claves de que la peli no decaiga en ningún momento. Casi parece que tengamos el control de un mando a distancia virtual para jugar con los (la mayoría desternillantes) encuentros y desencuentros de la pareja.

LIGEROS SPOILERS

Una canción de The Smiths, la fotocopiadora de la oficina, el típico compañero de trabajo pelma, un karaoke para romper el hielo, litros de alcohol y un ascensor son los detonantes para que Tom se enamore perdidamente de Summer, un témpano de hielo con una forma de ver la vida en la que el concepto “amor” no tiene cabida, el contrapunto de Tom, que se enamora con cada gesto, cada mirada y cada palabra de Summer.


Un peliculón, que junto a Casi Famosos y Alta Fidelidad forman una invencible trilogía de temática musical imprescindible para aquellos que, como yo, vamos poniendo una canción a cada momento de nuestra vidas.

No hace falta que diga, y sin querer ser aguafiestas, que el que espere la típica comedia romántica tontorrona con final feliz, que huya como la peste.

Para acabar, no estaría mal tirar de las orejas una vez más a lo responsables de adaptar los títulos originales de la películas. (500) Days Of Summer es el título original, un juego de palabras con el nombre del personaje femenino de la película. O bien, la traduces literal o la dejas tal y como está, todo lo demás es una chapuza.

P. D.: Un placer comenzar a colaborar en este interesante blog.

domingo, 13 de junio de 2010

La Herencia Valdemar

Esta película logra dejar al espectador con la miel en los labios de la forma más vulgar y descarada. De hecho, no recuerdo ninguna película como ésta: a lo mejor, por ese motivo podría destacar por su originalidad... La Herencia Valdemar queda definida por muchos aficionados al cine como una "versión beta", donde falta muchísimo para ser una película completa. Vamos, como si nos venden las 200 primeras páginas de un libro que tiene 500... ¡No tiene sentido!

La película comienza con uns créditos totalmente inquietantes, tanto como la portada de la misma... La historia nos muestra a Luisa Llorente, una experta en tasación de inmuebles antiguos, que desaparece cuando visita la misteriosa mansión victoriana Valdemar para realizar un inventario de los bienes de la propiedad. Maximilian, presidente de la compañía para la que trabaja Luisa, contratará los servicios del detective Nicolás Tramel para que la encuentre, ya que no es la primera desaparición.


El detective se traslada al lugar de los hechos y emprenderá un viaje al pasado acompañado por la arrogante Doctora Cerviá, presidenta de la fundación Valdemar, quien le pone en antecedentes del caso y relata la tragedia de Lázaro y Leonor Valdemar, el matrimonio que habitaba la casa de la leyenda allá por el año de 1880. Parece ser que Lázaro y Leonor Valdemar realizaban sesiones de espiritismo fraudulentas; lo que no iban a pensar es que, a lo largo de una de ellas, un espíritu maligno iba a emerger desde el más profundo infierno... ¡Puf, qué miedo! (Estoy siendo irónica, para aquellos que no lo hayáis captado).


En ningún momento pretendo decir que la trama no es interesante, pero cojea bastante en muchos aspectos, ya que está totalmente inacabada. En primer lugar, el hecho de comenzar la historia en la actualidad y continuarla hasta el final en el siglo XVIII, pues... No convence mucho, porque ambas partes quedan claramente a medias. Y todo ello por no hablar de que no se sabe en ningún momento quién es el protagonista... Si Silvia Abascal como tasadora o el matrimonio Valdemar en sí. Además, el terror es demasiado clásico, tanto que entraría dentro del género "miedo menos miedo"... Ha sido bastante decepcionante y, aunque estemos en un Blog de crítica positiva, no podía dejar de hacer mención a determinados aspectos que no pasan del todo inadvertidos.

De todos modos, la ambientación y el vestuario se merecen un aprobado con nota. Quizá sería una película modelo si los actores no hubiesen sobreactuado tantísimo su papel... Una completa desilusión, desgraciadamente. Terror tiene poco, y... ¿Sangre? Como digo siempre, menos que el tobillo de un canario... Los que catalogan las películas de un género u otro deberían mirárselo.

Un saludo,

sábado, 5 de junio de 2010

Bathory: La Condesa de Sangre

Siempre me ha llamado la atención la historia de Elisabeth Bathory o, lo que es lo mismo, "La Condesa de Sangre", según múltiples leyendas urbanas. Tras ver el otro día Stay Alive (la que ya comentamos), tuve la oportunidad de adentrarme en una de las casi 40 películas que hacen alusión a su personaje desde el año 1956. Seguramente se trate de una figura demasiado morbosa como para dejar que quede olvidada a través del tiempo.

La película que hoy me atañe es una de las más recientes y cuyo título es Bathory: La Condesa de Sangre. Como en la mayoría, se cuenta la historia de la sádica condesa Elizabeth Bathory, cuyos deseos eran recojer a bellas jovenes vírgenes, torturarlas de todas las formas posibles y, con su sangre, bañarse, ya que de esa forma pensaba que nunca envejecería y se conservaría joven eternamente. Destacaría, sin lugar a dudas, que esta película tiene menos sangre que el tobillo de un canario, y os invito a que lo refutéis: muy bonita vestimenta, un papel magistral de Anna Friel como la condesa, pero... ¡Esta vez se le da toda la vuelta a la historia! Este hecho me ha llamado muchísimo la atención: teníamos la figura de Elisabeth Bathory en un pedestal, como si de la mayor asesina en serie de la historia se tratase. Sádica, torturadora, con un posible trastorno mental, amante de la sangre humana... Y ahora parece ser que entró en el libro Guiness de los Records simplemente por las envidias de la época. Quizá es cierto, y nunca cometió tales atrocidades, o simplemente hacía lo que una noble más de su época (ya que, por aquellos entonces, estaba muy bien visto lo de torturar hasta la muerte a los "infieles").

En la película he echado de menos muchas etapas de su vida en general... Para los que no la conozcáis, se casó con apenas 15 años gracias a un arreglo matrimonial familiar con Ferenc, noble de la época y mayor que ella 11 años. Apenas se veían, ya que él siempre andaba de batalla en batalla... Parece ser que mantuvo una relación extramatrimonial muy duradera con el pintor Caravaggio, pintor homosexual de la época. Su marido falleció y el pobre Caravaggio también, y probablemente, la condesa tuviera una enfermedad en la sangre (al menos, eso se refleja en el filme). Fue a partir de su viudez cuando la historia no está clara...


Quizá, su afán por la sangre humana comenzó cuando una de sus sirvientas adolescentes le dio un involuntario tirón de pelos mientras la estaba peinando. Al principio tuvo mucha suerte: la condesa reaccionó reventándole la nariz de un fuerte bofetón (cuando lo normal entre la nobleza de la época habría sido sacarla al patio para recibir cien bastonazos), pero en la película podemos ver como la acuchilla diectamente. Realmente, cuando la sangre salpicó la piel de Elisabeth, a ésta le pareció que allá donde había caído desaparecían las arrugas y su piel recuperaba la lozanía juvenil. Y de ahí en adelante vendrían los crímenes y crímenes... Al no pronunciarse inocente o culpable, fue condenada a pasar el resto de sus días en la torre de su castillo, sin ver la luz del sol. La película refleja que murió incinerada, aunque realmente murió de inanición.

La historia no está clara... Me gustaría creer que todo fueron envidias de la época y que, durante todos estos años, lo único que hemos hecho es acusar a una inocente.

Un saludo, :)